¿Es el ‘Sudario de Turín’ realmente la mortaja de Jesús?

¿Es el ‘Sudario de Turín’ realmente la mortaja de Jesús?

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Sudario de Turín, afiche de 1898

COGwriter

Por algunas semanas de esta primavera, por primera vez en 5 años, el Sudario de Turín ha sido mostrado al público:

Los devotos creen que el sudario, que tiene impresa la imagen de un hombre que parece haber sido crucificado, es la mortaja de Jesucristo.

Los escépticos son tan inflexibles como que es que es nada más que un truco medieval que los científicos han fechado con el carbono-14 a alrededor de 1300 años después de que Cristo supuestamente muriera en la cruz.

A pesar de su certidumbre acerca de la probable edad del lienzo del cual se ha hablado más en la historia, los investigadores no han podido explicar cómo la notable imagen fue creada, dejando espacio para teorías de alguna clase de milagroso proceso de florecimiento.

La Iglesia no sostiene oficialmente que el cuerpo de Cristo estuviera envuelto en el sudario o que la imagen fuera el producto de un milagro.

Pero ella le acuerda al trapo un status especial que ha ayudado a mantener su popularidad como un objeto de veneración.

Cuando el sudario fue presentado la última vez al público, en 2010, más de dos millones de personas hicieron fila para verlo.

El Papa Franciscp decretó la última exhibición para marcar el aniversario 200 del nacimiento de San Juan Bosco, un monje del siglo 19 que dedicó su vida a la educación de los niños pobres en la recientemente industrializada Turín. Francisco, que tiene raíces familiares en al región, se ha propuesto visitar la ciudad y la exhibición en junio 20-21. http://www.themalaymailonline.com/features/article/relic-or-hoax-turin-shroud-pulls-million-strong-crowd-on-return-to-public-v#sthash.9RrPoCz2.dpuf

Así, la Iglesia de Roma no dirá que este es el trato verdadero, pero que es apropiado idolatrar (que es lo que significa la aplicación práctica de su veneración). En cuanto hace a Don Bosco, nsotros tenemos un video relacionado con él: Año engañoso de Don Bosco. https://www.youtube.com/watch?v=SUVsxvtXEGw

De tiempo en tiempo yo recibo preguntas acerca del Sudario de Turín. Muchos han dicho que es la mortaja de Jesús.

Pero, ¿Lo es?

Si no, ¿Por que no?

Aquí están unos pocos comentarios sobre el Sudario de Turín del artículo de Answers.com titulado ¿Es el Sudario de Turín fraude o verdad?

No hay ningún registro del sudario durante los primeros siglos de la era cristiana, él es mencionado por primera vez en el siglo 14, habiendo sido encontrado en la Diócesis de Troyas…

Los escritores de los Evangelios dicen que el cuerpo de Jesús, después de ser tomado del madero por José de Arimatea, fue envuelto en un fino lino limpio. (Mateo 27: 57-61; Marcos 15: 42-47; Lucas 23: 50-56). El apóstol Juan añade: Nicodemus también vino trayendo un rollo de mirra y áloes, cerca de cien libras de él. Así que ellos tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron con vendajes con las especias, tal como era la forma en que los Judíos tenían la costumbre de preparar los entierros. Juan 19: 39-42… los escritores de los sigls tercero y cuarto, muchos de quienes escribieron acerca de la multitud de milagros en conexión con numerosas reliquias, no mencionaron la existencia de un sudario que contuviera la imagen de Jesús. Lo que ocurrió al mismo en ese tiempo, si él existió, es desconocido.

Citemos a Juan 19: 39-42 en su totalidad:

39 También Nicodemo, que al principio había venido a Jesús de noche, fue llevando un compuesto de mirra y áloes, como cien libras. 40 Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con las especias, de acuerdo con la costumbre judía de sepultar. 41 En el lugar donde había sido crucificado había un huerto, y en el huerto había un sepulcro nuevo, en el cual todavía no se había puesto a nadie. 42 Allí, pues, por causa del día de la Preparación de los judíos y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.

Básicamente, las bandas de lino fueron colocadas sobre el cuerpo de Jesús de una manera parecida a la de una momia (esto es también básicamente lo que sucedió a Lázaro, ver Juan 11: 43-44). Si el Sudario de Turín fue saturado con mirra y áloes, él sería por ahora claramente tieso y tendería a lucir completamente diferente de como lo hace ahora.

Note además que los trapos de entierro de Jesús, aunque mencionados en la Escritura, son básicamente mencionados sólo como siendo enrollados después de la resurrección (y la descripción de múltiples traos también no necesariamente parece ajustarse por completo al Sudario de Turín):

6 Entonces llegó Simón Pedro siguiéndole, y entró en el sepulcro. Y vio los lienzos que habían quedado, 7 y el sudario que había estado sobre su cabeza, no puesto con los lienzos, sino doblado en un lugar aparte. 8 Entonces entró también el otro discípulo que había llegado primero al sepulcro, y vio y creyó. 9 Pues aún no entendían la Escritura, que le era necesario resucitar de entre los muertos. 10 Entonces los discípulos volvieron a los suyos.

Para el tiempo en que el apóstol Juan escribió esto, si él hubiera tenido algunos poderes especiales verdaderos, habría parecido que él los habría mencionado, pero él no lo hizo.

Note también lo siguiente:

Muy curiosamente, fue un obispo Católico Romano quien primero marcó al sudario como un fraude. Cuando, en el año 1356, el pedazo de lino de catorce por tres y medio pies fue exhibido en la oscura iglesia de Lirey en Francia central –el primer registro histórico conocido de su existencia– él rápidamente se convirtió en el tema de un largo memorando al Papa de Enrique de Arcis, obispo de Troyes. El obispo Enrique argumentaba que los canónigos de Lirey estand “falsa y engañosamente consumidos con la pasión de la avaricia y no por algún motivo de devoción sino sólo de ganancia, procuraron a sus iglesias un cierto trapo astutamente pintado, sobre el cual por inteligente prestidigitación estaba representada la imagen doble de un hombre, es decir la espalda y el frente, que ellos falsamente declaraban y pretendían que este era el verdadero sudario en el cual fue envuelto nuestro Salvador Jesucristo en la tumba.” …

En busca de un pasado

“Yo estoy convencido de que este es el sudario que cubrió a Jesucristo después de Su crucifixión”. Así declaró el Dr. Max Frei de la Universidad de Zurich después de examinar concienzudamente por granos de polen en el lino del sudario y de analizarlos.

“Mi análisis de granos de polen ha sido confirmado bajo el microscopio electrónico más allá de cualquier duda razonable… Yo aislé del sudario más de una docena de granos de polen de plantas que crecen en Jerusalén y en los desiertos de alrededor. Ellas sólo crecen en el Cercano Oriente.”, dijo él.

“El polen más encontrado en el sudario es idéntico al polen más común en el sedimento del Lago Tiberíades, en Israel” (National Enquiret, nov. 29, 1977).

Pero incluso si nosotros aceptamos que el polen prueba que el sudario alguna vez estuvo en Palestina, ello no necesariamente lo conecta a él con Cristo, pues el Dr. Frei también encontró en sus fibras polen del área del suroriente de Turquía! Este hallazgo apoyaría, quizás, la teoría de Ian Wilson de que el propio sudario no es otra cosa que el famoso Mandylion (que significa “pañuelo” o “servilleta” en árabe) que habría sido traído a Constantinopla desde Edessa en Turquía oriental. De allí él postula que los Caballeros Templarios llevaron el sudario a la Tierra Santa antes de llevarlo a Francia.

La conexión bizantina

Cincuenta años antes de que el sudario entrara a la historia en la posesión de Geoffrey de Chamay y la iglesia de Lirey, hubo otro Geoffrey de Chamay. Este otro Geoffrey no está probablemente relacionado, pero los sudaristas sospechan que él lo estuvo. Este hombre era un famoso caballero de la organización Templaria, a quien el Rey Felipe el Hermoso acusó con la adoración secreta de un ídolo de una cabeza separada del cuerpo –la imagen en el sudario, dice Wilson y Geoffrey fue martirizado, negando todo el tiempo que hubiera algún ídolo.

Los Templarios habían saqueado a Constantinopla (Bizancio) en 1204, la cual, como la capital del Imperio Bizantino y centro de su religión, se había saturado con reliquias e íconos innumerables. Entre las reliquias, de acuerdo a registros existentes, estaba algo llamado un trapo de entierro de Cristo, que aparentemente portaba una imagen de tamaño completo, y también la famosa imagen de Edessa, el Mandylion, que había sido tomado por la fuerza de los gobernantes Musulmanes de la ciudad en 944 D.C. Ambos desaparecieron en el saqueo –posiblemente siendo llevados a los cuarteles generales de los Templarios en Palestina.

Ian Wilson especula que ambos trapos eran la misma cosa. Él explica el doble listado como refiriéndose posiblemente a copias del original. Una floreciente industria existía en Bizancio de hacer trapos y otras imágenes de Crist. “Muchos de estos eran, como el Mandylion mismo, mirados como producidos milagrosamente”.

El problema para la teoría de Wilson es que la imagen de Edessa está específicamente descrita como sólo un rostro, que aparece en una toalla, una servilleta de verónica, mientras en el sudario de Turín está innegablemente una figura doble de tamaño completo. Wilson sugiere que la razón era que el sudario había estado siempre enrollado en una forma que sólo se mostraba el rostro. En cualquier caso, la imagen en el sudario tiene un rostro largo, triste y con cabello largo. Un escritor del London Tablet fue movido a observar: “El primer pensamiento que probablemente se ocurre es este: Pero cuán fuertemente se parece la figura al Cristo de cualquier número de antiguos maestros [pintores del siglo quinto] (citado por Wicox, p. 26).

Como lucían las primeras pinturas

Hay más para decir de lo que encuentra el ojo. Las pinturas más viejas de Cristo son pinturas en los muros de las catacumbas de Roma. La mayoría data de los siglos segundo y tercero. Era contra las enseñanzas de la iglesia tener tales pinturas (ver recuadro: La Primera Iglesia y las imágenes). No obstante, aquellos que las dibujaron sólo cien años después de los apóstoles –estaban indudablemente familiarizados con individuos que eran familiares con la apariencia general de Cristo que procedía de la palabra de la boca de Su propia generación.

“…Hay una pintura de la Resurrección de Lázaro en la cual se muestra a Cristo –joven y sin barba, con cabello corto y grandes ojos… Si bien ella es ahora sólo escasamente reconocible, esta pintura es de gran interés puesto que ella tiene la más vieja representación de Jesús que está preservada en cualquier parte”. (Roderic Dunkerley, Beyond the Gospels, p. 57).

En todos estos primeros retratos, ‘El está casi invariablemente con cara de niño… Su cabello es corto’ (Federic William Farrar. La Vida de Cristo como está representada en el Arte. 1894, p. 43). El cabello corto era el estilo predominante entre los hombres en las áreas Helenizadas del Mediterráneo oriental (incluyendo a Palestina) en el tiempo de Cristo.

¿Cómo fue envuelto realmente el cuerpo de Cristo

La teoría del sudario demanda que el cuerpo de Cristo fuera cubierto de manera diferente de lo que era la costumbre en un entierro judío. La manera usual era que el cuerpo fuera envuelto como una crisálida en bandas de trapo de lino que eran atadas en las manos y en los pies. Todas las representaciones del entierro de Cristo en los primeros cuatro siglos asumieron este estilo parecido al egipcio. “Los cadáveres [judíos] eran envueltos en un sudario, y bandas impregnadas de resina eran enrolladas alrededor de las manos y los pies: Un trapo, el sudario, era colocado sobre el rostro (Juan 11: 44). Finalmente la tumba era cerrada” (Bo Reicke, La Era del Nuevo Testamento, p. 187).

El relato del levantamiento de Lázaro ilustra el método: “El muerto salió, sus manos y pies envueltos con bandas, y su rostro envuelto con un trapo”. Parecería que él estaba tan encerrado y atado que escasamente era capaz de caminar hasta que “Jesús les dijo a ellos, ‘desatadle y dejadle ir’ (Juan 11: 44). Los teóricos del Sudario de Turín postulan que José de Arimatea, no habiendo tenido tiempo para enterrar el cuerpo de Cristo apropiadamente, simplemente lo cubrió, dejando yacer el cuerpo en medio de los rollos de trapo que él había traído para la usual envoltura, pretendiendo quizás retornar y usarlos después del Sabbath. Ellos suponen que esto puede haber sido lo que Pedro vio cuando él vino a la tumba después de la resurrección y vio “trapos de lino yaciendo, y el pañuelo, que había estado sobre su cabeza…enrollado en un lugar por sí mismo (Juan 20: 6-7). Pero Mateo nos dice a nosotros que “José tomó el cuerpo, y lo envolvió en un sudario de lino limpio” (Mateo 27: 59). Este sudario no era obviamente meramente una larga tira estrecha de trapo como el sudario de Turín, echado sobre el cuerpo, y luego enrollado sobre él desde la cabeza.

El Evangelio de Juan claramente nos dice que José y su compañía realmente “lo envolvieron [el cuerpo –no meramente lo cubrieron] en trapos de lino [plural] con las especias como es la costumbre de entierro de los judíos” (Juan 19:40). Esto fue hecho incluso antes de que ellos llevaran el cuerpo a la tumba (versículo 42). (Briggs LC. ICON SUPREME? THE SHROUD OF TURIN. Plain Truth, December 1978)

Incluso si el real trapo de entierro de Jesús fuera el Sudario de Turín o alguna otra reliquia similar, ella no debería ser venerada por los cristianos. Los registros históricos de los primeros cristianos se oponían a venerar reliquias. Muchos no parecen darse cuenta de cuán negativamente veían los primeros cristianos tales cosas.

La Continuación de la Iglesia de Dios no considera que el Sudario de Turín sea santo ni el trapo de entierro de Jesús.

Entre otras razones, ello no está soportado por el registro histórico ni por la escritura. La imagen en el Sudario de Turín muestra a un hombre de cabellos largos. No obstante, Jesús no tenía el cabello largo.

Note que incluso las traducciones católicas de la Biblia apoyan eso:

14 ¿No les enseña a ustedes la naturaleza misma que si un hombre tiene cabello largo, ello es una desgracia para él, 15 pero cuando una mujer tiene cabello largo, es su gloria? (1 Corintios 11: 14-15a, Nueva Biblia de Jerusalén).

Aunque el cabello crece después de la muerte, él no crece lo suficientemente rápido para la longitud que está en el Sudario de Turín. Jesús dijo que Él estaría en la tumba tres días y tres noches (Mateo 12: 40), y ese no sería suficiente tiempo para que apareciera el cabello largo.

La mayoría no sabe mucho acerca de la Biblia y sabe incluso menos acerca de la historia de la primera iglesia –y lo que muchos piensan que ellos saben está nublado por desinformación y prejuicios. Y el Sudario de Milán no suministra información que sirva de ayuda sobre el cristianismo original, sólo para aquellos que prefieren creer en tradiciones inapropiadas de hombres por encima de lo que la Biblia enseña.

Publicado en: Enseñanzas