Vencer al pecado

Vencer al pecado

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Los cristianos necesitan vencer al mundo y sus caminos pecaminosos.

Los cristianos se dan cuenta de que Jesús murió por nuestros pecados. La Biblia hace esto claro:

3 Porque en primer lugar os he enseñado lo que también recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; (1 Corintios 15: 3)

3 Gracia a vosotros y paz, de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo, 4 quien se dio a sí mismo por nuestros pecados. De este modo nos libró de la presente época malvada, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre, 5 a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. (Gálatas 1: 3-5)

A través de observancias bíblicas tales como la Pascua y los Días de los Panes sin Levadura (estamos actualmente en los Días de los Panes sin Levadura en 2015), los cristianos aprenden mejor el precio del pecado a través del sacrificio de Jesús, la prevalencia del pecado en el mundo, y la necesidad de sacar al pecado de nuestras vidas.

Versículos para memorizar que ayudan con vencer al pecado

Antes de ir al pecado y al arrepentimiento, hay algunas porciones de la Escritura que quizás deberían ser mostradas primero. Estos son también versículos que usted realmente debería memorizar.

Aquí está el primero:

5 Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento; 6 En todos tus caminos reconócelo a Él, y Él dirigirá tus pasos. (Proverbios 3: 5-6)

Casi todos los días yo hago una oración una versión ligeramente modificada de lo anterior más o menos como sigue:

Padre en los cielos, permítenos confiar en Ti con todos nuestros corazones y no apoyarnos en nuestro propio entendimiento. En todos nuestros caminos ayúdanos a reconocerte a Ti y dirige nuestros pasos.

Si usted peca, en el momento que usted hace eso usted no está obviamente confiando en Dios con todo su corazón.

De manera interesante, note el versículo que viene inmediatamente después Proverbios 3: 6:

7 No seas sabio a tus propios ojos; teme al Señor y apártate del mal. (Proverbios 3: 7)

Así, nosotros vemos que no confiar en Dios, sino confiar en nosotros mismos (vanidad) puede llemar al mal. Pero que temer a y confiar en Dios es la forma de apartarse del mal.

Los cristianos también deberían considerar las siguientes palabras de Jesús:

31 “Por lo tanto no se preocupen, diciendo, ‘¿Qué comeremos?’ o ‘¿Qué beberemos?’ o ‘¿Qué nos pondremos?’ 32 Pues todas estas cosas buscan los gentiles. Pues vuestro Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas estas cosas. 33 Sino busquen primero el reino de Dios y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas a ustedes. (Mateo 6: 31-33)

Yo sugeriría que todos memoricen al menos la primera mitad de Mateo 6: 33.

Si ustedes están verdaderamente buscando primero el reino de Dios, esto les ayudará a ustedes a vencer el pecado –a diferencia de los hijos de Israel quienes no buscaban la justicia de Dios (cf. Romanos 10: 1-3).

Hay otro versículo que todos deberían memorizar, y está en negritas abajo:

1 Además, hermanos, yo no quiero que ustedes no estén conscientes de que todos nuestros padres estuvieron bajo la nube, todos pasaron a través del mar, 2 todos fueron bautizados en Moisés en la nube y en el mar, 3 todos comieron de la misma comida espiritual, 4 y todos bebieron de la misma bebida espiritual. Pues ellos bebieron de esa Roca espiritual que los seguía a ellos, y esa Roca era Cristo. 5 Pero con la mayoría de ellos Dios no estaba bien complacido, pues sus cuerpos fueron dispersados en el desierto.

6 Ahora estas cosas se convirtieron en nuestros ejemplos, con la intención de que nosotros no codiciemos las cosas malas como ellos las codiciaron. 7 Y no se hagan idólatras como lo fueron algunos de ellos. Como está escrito, “El pueblo se sentó a comer y a beber, y se levantó a jugar”. 8 No cometamos inmoralidad sexual, como algunos de ellos hicieron, y en un día cayeron veintitrés mil; 9 ni tentemos a Cristo, como algunos de ellos lo tentaron, y fueron destruidos por serpientes; 10 ni nos quejemos, como algunos de ellos también se quejaron, y fueron destruidos por el destructor. 11 Ahora todas estas cosas les sucedieron a ellos como ejemplos, y ellas fueron escritas para nuestra admonición, sobre quienes han venido los fines de las eras.

12 Por lo tanto aquel que piense que está firme mire bien que no caiga. 13 Ninguna tentación les ha ocurrido a ustedes que no haya ocurrido al hombre común; pero Dios es fiel, quien no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que ustedes son capaces, sino que con la tentación también hará la vía de escape, para que ustedes puedan soportarla. (1 Corintios 10: 1-13)

Los hijos de Israel vieron los milagros, pero si bien ellos caminaron con Dios en el plano físico, ellos no se arrepintieron verdaderamente. Nosotros, como cristianos, debemos hacerlo todos, no obstante.

Sacar al pecado requiere la ayuda de Jesús

Durante los Días de los Panes sin Levadura http://www.cogwriter.com/unleaven.htm nosotros no hemos de tener ningún pecado en nuestras vidas, simbólicamente, teniendo levadura en nuestras moradas (ver también Los cristianos y los Días de los Panes sin Levadura http://www.youtube.com/watch?v=y9w5jsnlsak). Este recordatorio anual ayuda a los cristianos a enfocarse mejor sobre la necesidad de tratar de vivir sin pecado.

Tal como ustedes no han de tener un poco de levadura entonces, ustedes no han de tener un poco de pecado puesto que ello los afecta a ustedes (cf. Gálatas 5: 9; 1 Corintios 5: 7; Santiago 2: 8-13).

Los cristianos, sin embargo, todavía pecan, pero después de confesar los pecados, Jesús les perdonará:

8 Si nosotros decimos que nosotros no tenemos pecado, nosotros nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 9 Si nosotros confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos a nosotros nuestros pecados y para limpiarnos a nosotros de toda injusticia. 10 Si nosotros decimos que nosotros no hemos pecado, nosotros lo hacemos a Él un mentiroso, y Su palabra no está en nosotros. (1 Juan 1: 8-10)

Pero eso no significa que nosotros vamos a pecar deliberada e intencionalmente y a permanecer en ello:

26 Pues si nosotros pecamos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda un sacrificio por los pecados, 27 sino una cierta expectativa temible de juicio, y de fiera indignación que devorará a los adversarios. (Hebreos 10: 26-27)

A vedes el pecado está tan adentro de uno que parece desafiar la voluntad humana. Note algo de lo que el apóstol Pablo http://www.cogwriter.com/paul.htm escribió:

15 Pues lo que yo estoy haciendo, yo no lo entiendo. Pues lo que yo quiero hacer, eso yo no lo practico; pero lo que yo odio, eso hago yo. 16 Si, entonces, yo hago lo que yo no quiero hacer, yo estoy de acuerdo en que la ley es buena. 17 Pero ahora, ya no soy más yo quien lo hago, sino el pecado que mora en mi. 18 Pues yo sé que en mi (esto es, en mi carne) no mora el bien; pues la voluntad está presente en mi, pero cómo llevar a cabo lo que es bueno yo no lo hallo. 19 Pues el bien que yo quiero hacer, yo no lo hago; sino el mal que yo no quiero hacer, eso practico yo. 20 Ahora si yo hago lo que yo no quiero hacer, ya no soy más yo quien lo hago, sino el pecado que mora en mi.

21 Yo encuentro entonces una ley, que el mal está presente conmigo, el que desea hacer el bien. 22 Pues yo me deleito en la ley de Dios de acuerd al hombre interior. 23 Pero yo veo otra ley en mis miembros, peleando contra la ley en mi mente, y llevándome a la cautividad en la ley del pecado que está en mis miembros. 24 ¡Qué miserable hombre soy yo! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? 25 Yo agradezco a Dios — a través de Jesucristo nuestro Señor! (Romanos 7: 15-25)

Jesús también dijo, “con los hombres es imposible, pero con Dios todas las cosas son posibles” (Mateo 19: 26).

Todos nosotros hemos perdido la batalla con el pecado a veces, pero a través de Cristo nosotros podemos vencer.

Jesús fue tentado como nosotros y entiende:

14 Viendo entonces que nosotros tenemos un gran Sumo Sacerdote que ha pasado a través de los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos firme nuestra confesión. 15 Pues nosotros no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda simpatizar con nuestra debilidad, sino que fue en todos los puntos tentado como lo somos nosotros, no obstante sin pecado. 16 Vayamos por lo tanto valientemente al trono de gracia, para que nosotros podamos obtener misericordia y encontrar gracia para ayudar en el tiempo de necesidad. (Hebreos 4: 14-16)

No importa cuán sacudido se sienta usted, usted todavía puede abiertamente ir al trono de gracia y obtener misericordia.

No se ponga a sí mismo en un lugar en el que usted sea tentando a pecar

También hay consideraciones prácticas, físicas, que pueden ayudarle a usted a vencer al pecado.

Cuando usted ora, “no nos metas en tentanción, sino líbranos del mal” (Mateo 6: 13, KJV), la implicación es que usted no se coloque a sí mismo intencionalmente en áreas para ser tentado.

Por ejemplo, si uno está inclinado a jugar desenfrenadamente, uno debería evitar ir a casinos o visitar ciudades tales como Las Vegas.

Uno que esté inclinado a fumar no debería reunirse con otros que fuman. Ni deberían ellos siquiera comprar cigarrillos. Sin embargo, puesto que este es un hábito muy difícil de vencer, a veces uno puede encontrar comportamientos de reemplazo o algún otro ítem físico de ayuda para romper el hábito. Per si alguno desea dejar de fumar, ellos realmente necesitan dejar de comprar cigarrillos.

En cuanto hace a la dieta de uno, Dios dice a Su pueblo “comer lo que es bueno” (Isaías 55: 2), así los cristianos deberían ser cuidadosos acerca de sus dietas y no comer eso que no es bueno para ellos.

Jesús vivió sin pecado (Hebreos 4: 5) y la Biblia enseña que nosotros no hemos de permitir que el pecado viva en nuestras vidas de ninguna manera, sino que nosotros hemos de ponernos en Cristo:

13 Caminemos apropiadamente, como en el día, no en parrandas y embriaguez, no en lascivia y codicia, no en conflictos y envidia, 14 sino pongámonos en el Señor Jesucristo, y no hagamos ninguna provisión para la carne, para satisfacer sus deseos. (Romanos 13: 13-14)

Cuando se trata del alcohol, uno no debería reunirse con aquellos que beben exageradamente. Note lo que el apóstol Pedro http://www.cogwriter.com/peter.htm escribió:

1 Por lo tanto, puesto que Cristo sufrió por nosotros en la carne, ármense ustedes mismos con la misma mente, pues él que ha sufrido en la carne ha cesado de pecar, 2 que él no debería vivir más el resto de su tiempo en la carne para los deseos de los hombres, sino para la voluntad de Dios. 3 Pues nosotros hemos gastado suficiente de nuestro tiempo de vida pasado haciendo la voluntad de los gentiles — cuando nosotros caminábamos en lascivia, codicias, embriaguez, parrandas, fiestas de bebida, e idolatrías abominables. 4 Con respecto a estos, ellos consideran extraño que ustedes no corran con ellos en el mismo flujo de disipación, hablando mal de ustedes. (1 Pedro 4: 1-4)

Pedro incluso advierte que algunos considerarán extraño si usted para tales comportamientos inapropiados, pero que es lo que los cristianos han de hacer. Adicionalmente:

33 No se engañen: “Las malas compañías corrompen los buenos hábitos.” (1 Corintios 15: 33

Los cristianos no han de correr con la multitud e ir junto al mundo. El pecado crece (Santiago 1: 15) y se esparce (Romanos 5: 12).

Cuando se trata de inmoralidad sexual, el apóstol Pablo escribió:

18 Huyan de la inmoralidad sexual. Todo pecado que un hombre comete está por fuera del cuerpo, pero el que comete inmoralidad sexual, peca contra su propio cuerpo. (1 Corintios 6: 18)

Uno huye de la inmoralidad sexual no involucrándose a sí mismo en una situación que podría ser algo esperado que posiblemente lleve a ella, o abandonándolo inmediatamente si parece posible.

Y Jesús enseñó:

27 “Ustedes han escuchado que fue dicho a los de antaño, ‘Ustedes no cometerán adulterio’. 28 Pero yo les digo a ustedes que quienquiera que mira a una mujer con deseo por ella ya ha cometido adulterio con ella en su corazón. 29 Si su ojo derecho los hace pecar, sáquenselo y arrójenlo lejos de ustedes; pues es más provechoso para ustedes que un miembro perezca. (Mateo 5: 27-29)

Así, no es sólo hacer algo malo lo que es pecado, sino también desear hacer el pecado es pecado. Y si la pornografía de Internet es un problema para algunos, entonces ellos deberían evitar completamente el Internet –al menos por un momento. Ellos tampoco deberían ir a cines inapropiados, comprar o tener revistas inapropiadas, etc.

Pero usted tiene más que hacer que evitar la tentación: Se supone que usted ha de hacer el bien (Mateo 5: 44; Lucas 6: 35).

Ahora usted puede decir que usted no tiene un problema con el juego, el alcohol, las drogas, la fornicación, o la pornografía, y si usted no lo tiene, entonces eso es bueno. Pero probablemente todos nosotros hemos sido culpables del tipo de homicidio contra el cual advirtió Jesús:

21 “Ustedes han escuchado que fue dicho a los de antiguo, ‘No matarás, y quien quiera que mate estará en peligro de juicio.’ 22 Pero yo les digo a ustedes que quien quiera que se enoja con su hermano sin una causa estará en peligro de juicio. Y quien quiera que diga a su hermano, ‘Raca!’ estará en peligro de concilio. Pero quien quiera que diga, ‘Tú tonto!’ estará en peligro (Mateo 5: 21-22).

Y adicionalmente, note lo que Jesús llamó el más grande mandamiento:

29 Jesús le respondió a él, “El primero de todos los mandamientos es ‘Escucha, Oh Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. 30 Y ustedes amarán al Señor su Dios con todo su corazón, con toda su alma, con toda su mente, y con toda su fuerza.’ Este es el primer mandamiento. 31 Y el segundo, como él, es este: ‘Ustedes amarán a su prójimo como a sí misms.’ No hay otro mandamiento más grande que estos.” (Marcos 12: 29-31)

Yo aduciría que este primer mandamiento es el mandamiento que es el más violad, por probablemente todos sobre el planeta, cristianos y no cristianos por igual. En cualquier momento que usted peca, usted muestra a Dios que usted ama a algo más que a Él. El segundo también es violado mucho.

Básicamente, los humanos tienen un tiempo muy difícil haciéndose lo suficientemente serios acerca de Dios y Sus caminos para ponerlos a ellos por encima DE TODO, TODO EL TIEMPO, en sus vidas.

Como cristianos, no es suficiente no pecar, nosotros hemos de hacer la obra de Dios. Adicionalmente, considere que cuando usted ora Dios no está limitado a lo que Él puede darle a usted –en otras palabras no descuide orar por mayor cambio, no sólo no pecar, sino también hacer y apoyar Su obra.

Jesús enseñó y advirtió:

25 Pues quien quiera que desee salvar su vida la perderá, pero quien quiera que pierda su vida por Mi causa la hallará. 26 Pues ¿Qué aprovecha a un hombre si él gana todo el mundo, y pierde su propia alma? ¿O qué dará un hombre a cambio de su alma? 27 Pues el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de Su Padre con Sus ángeles, y entonces Él recompensará a cada uno de acuerdo a sus obras. (Mateo 16: 25-27)

Los cristianos necesitan hacer la verdadera obra de Dios no importa lo que ello cueste. Esto involucra crecimiento personal, confiar en y amar a Dios, amar a otros, y apoyar la obra de Dios del tiempo del fin.

Per hay recompensas por hacer eso:

3 Confíen en el Señor, y hagan el bien; moren en la tierra, y aliméntense de Su fidelidad. 4 Deléitense ustedes mismos también en el Señor, y Él les dará a ustedes los deseos de su corazón.

5 Encomienden su camino al Señor, confíen también en Él, y Él hará que ello ocurra. (Salmos 37: 3-5)

Nosotros los cristianos debemos verdaderamente confiar en Dios y encomendar nuestros caminos a Dios.

6 Ahora yo conozco que el Señor salva a Su ungido; Él le responderá desde Su santo cielo con la fuerza salvadora de Su mano derecha.

7 Algunos confían en carros, y algunos en caballos; pero nosotros recordaremos el nombre del Señor nuestro Dios. (Salmos 20: 6-7)

Si los cristianos verdaderamente confiaran en Dios, y no en sí mismos, ellos serían salvos.

Eso es parte de por qué Jesús enseñó:

9 En esta manera, por lo tanto, oren: Padre nuestro en el cielo, Santificado sea Tu nombre. 10 Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad sobre la tierra como lo es en el cielo. (Mateo 6: 9-10)

Note que es la voluntad de Dios la que será hecha y por lo que nosotros hemos de orar, como también porque venga Su reino.

Note lo que Dios realmente desea:

8 Él le ha mostrado a usted, oh hombre, lo que es bueno; ¿Y qué es lo que el Señor requiere de usted sino obrar justamente, amar la misericordia, y caminar humildemente con su Dios? (Miqueas 6: 8)

El problema de Satanás fue que él rehusó caminar humildemente. Él era el querubín escogido (Ezequiel 28: 14) –él lo tendría todo– pero su orgullo se interpuso en el camino (cf. Ezequiel 28: 17). Los humanos a menudo dejan que su orgullo se interponga en el camino (Proverbios 29: 33) –y el orgullo infla a la gente (cf. 1 Timoteo 3: 6).

No obstante, los cristianos han de tratar de pensar como Dios:

5 Que esta mente esté en ustedes como estuvo también en Cristo Jesús, 6 quien, siendo en la forma de Dios, no consideró ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se hizo a Sí mismo sin ninguna reputación, tomando la forma de un siervo, y viniendo en la semejanza de hombres. (Filipenses 2: 5-7)

Jesús tenía más de lo que nosotros los humanos podemos imaginar, no obstante Él fue lo suficientemente humilde para dejarlo y servir y morir por nosotros. Esa es la actitud que hay que tener para vencer verdaderamente.

Publicado en: Enseñanzas