La Biblia y los impuestos

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Abril 15 es tradicionalmente el día en que es obligatorio hacer las devoluciones del impuesto sobre ingresos en los EE.UU. (la fecha se extiende si el 15avo. cae en un fin de semana o en un día de fiesta como ocurre este año). Muchos en los EE.UU. están ahora están bregando para tratar de conseguir sus devoluciones.

Pero ¿Qué hay acerca de los impuestos? ¿Deberían los cristianos pagarlos? ¿Por qué los pagan los descendientes de Israel?

En los EE.UU., uno de las mayores mordidas sobre nuestros ingresos son los impuestos. Hay impuestos federales y estatales, impuesto a las ventas, impuestos a la propiedad y otros impuestos. Y en algunos países, especialmente en Europa, los impuestos son más altos. En los EE.UU., y en otras partes, impuestos adicionales, tales como “impuestos a la riqueza” es probable que sean propuestos e implementados.

¿Qué enseñó Jesus en la Biblia acerca de los impuestos?

Jesús enseñó que la gente iba a pagar impuestos:

14 Y viniendo le dijeron: —Maestro, sabemos que eres hombre de verdad y que no te cuidas de nadie; porque no miras la apariencia de los hombres, sino que con verdad enseñas el camino de Dios. ¿Es lícito dar tributo al César, o no? ¿Daremos o no daremos? 15 Entonces él, como entendió la hipocresía de ellos, les dijo: —¿Por qué me probáis? Traedme un denario para que lo vea. 16 Se lo trajeron, y él les dijo: —¿De quién es esta imagen y esta inscripción? Le dijeron: —Del César. 17 Entonces Jesús les dijo: —Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios. Y se maravillaban de él. (Marcos 12: 14-17)

Note que Él también pagó impuestos, incluso si bien Él sabía que Él debería estar legítimamente exento:

24 Cuando ellos llegaron a Capernaúm, fueron a Pedro los que cobraban el impuesto del templo y dijeron: —¿Vuestro maestro no paga el impuesto del templo? 25 El dijo: —Sí. Al entrar en casa, Jesús le habló primero diciendo: —¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos o de otros? 26 Pedro le dijo: —De otros. Jesús le dijo: —Luego, los hijos están libres de obligación. 27 Pero, para que no los ofendamos, vé al mar, echa el anzuelo, y el primer pez que suba, tómalo. Cuando abras su boca, hallarás un estatero. Tómalo y dalo por mí y por ti. (Mateo 17: 24-27)

El apóstol Juan http://www.cogwriter.com/john.htm enseñó:

6 El que dice que permanece en él debe andar como él anduvo. (1 Juan 2: 6)

Aunque los gobiernos salen con razones por las cuales ellos quieren impuestos, algunas de las cuales parecen más legítimas que otras, la Biblia sugiere que los gobiernos incrementarán los impuestos esencialmente para el beneficio del gobierno. Y esencialmente esto es un castigo por la desobediencia.

Note lo que sucedió a la antigua Israel cuando ellos desearon un rey en lugar de un profeta de Dios como su líder humano principal:

4 Entonces todos los ancianos de Israel se reunieron y fueron a Samuel, en Ramá, 5 y le dijeron: —He aquí que tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos. Por eso, constitúyenos ahora un rey que nos gobierne, como tienen todas las naciones. 6 Estas palabras desagradaron a Samuel, porque dijeron: “Danos un rey que nos gobierne.” Samuel oró a Jehovah, 7 y Jehovah le dijo: —Escucha la voz del pueblo en todo lo que te diga, porque no es a ti a quien han desechado. Es a mí a quien han desechado, para que no reine sobre ellos. 8 De la misma manera que han hecho conmigo desde el día en que los saqué de Egipto hasta el día de hoy, abandonándome y sirviendo a otros dioses, así hacen contigo también. 9 Ahora pues, escucha su voz, pero adviérteles solemnemente y declárales cuál será el proceder del rey que ha de reinar sobre ellos. 10 Samuel refirió todas las palabras de Jehovah al pueblo que le había pedido un rey. 11 Y dijo: —Este será el proceder del rey que reine sobre vosotros: Tomará a vuestros hijos y los pondrá en sus carros y en su caballería, para que corran delante de su carro. 12 Nombrará para sí jefes de millares y jefes de cincuenta. Hará que aren sus campos y sieguen su mies, que fabriquen sus armas de guerra y el equipo de sus carros. 13 Tomará a vuestras hijas para que sean perfumadoras, cocineras y panaderas. 14 También tomará lo mejor de vuestras tierras, de vuestras viñas y de vuestros olivares, y los dará a sus servidores. 15 Tomará el diezmo de vuestros granos y viñedos para dárselo a sus funcionarios y servidores. 16 Tomará a vuestros siervos, a vuestras siervas, vuestros mejores bueyes y vuestros mejores asnos para ocuparlos en sus obras. 17 También tomará el diezmo de vuestros rebaños, y vosotros mismos seréis sus siervos. 18 Aquel día clamaréis a causa de vuestro rey que os habréis elegido, pero aquel día Jehovah no os escuchará. 19 Sin embargo, el pueblo rehusó escuchar a Samuel. Y dijeron: —¡No! Más bien, que haya rey sobre nosotros. 20 Entonces nosotros seremos también como todas las naciones. Nuestro rey nos gobernará, saldrá al frente de nosotros y llevará a cabo nuestras batallas (1 Samuel 8: 4-20).

Desde el tiempo de Samuel, los gobiernos no han estado a menudo satisfechos con una décima parte, sino que han deseado más y más. Y esto está sucediendo a muchos en los EE.UU., Canadá, Europa, y en otras partes.

La historia muestra que los impuestos ocurrieron en lugares como el antiguo Egipto, Grecia y Roma. La famosa Piedra de la Rosetta menciona impuestos sobre el grano y el vino. La humanidad ha sufrido los impuestos a través de toda la historia, y mucho de esto es una consecuencia del rechazo al gobierno de Dios. Pero por supuesto, los impuestos en sí mismos son un mal menor entre los muchos males que los humanos han sufrido a causa de este rechazo.

No obstante, vendrá el tiempo cuando Jesús retornará y restaurará el gobierno de Dios. No habrá impuestos inapropiados o injustos entonces. Cuando Jesús venga y establezca Su reino, la humanidad aceptará Su gobierno y las actuales cargas fiscales serán reemplazadas por un apropiado sistema basado en los diezmos.

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