Bosserman dice que Jesús no fue deidificado hasta Constantino

Bosserman dice que Jesús no fue deidificado hasta Constantino

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En el #165 de The Journal: Noticias de las Iglesias de Dios hubo un anuncio de dos páginas completas que contiene lo siguiente:

Jesús fue sólo un hombre por 300 años. ¿Cómo se convirtió él en Dios?

La mayoría de nosotros hemos estado expuestos a la Trinidad y otras enseñanzas extra-bíblicas, pero cúantos de nosotros sabemos que Jesús no se hizo Dios hasta 300 años después de su muerte!

¿Es posible que “un Dios” signifique exactamente eso? ¿Uno, no dos o tres? El concepto de dos o tres Dioses tomó arraigo en el concilio de Constantino de Nicea unos 300 años después de la muerte de Jesús.

¿Fue unitaria la primera iglesia hasta el Concilio de Nicea del siglo 4o. (325 D.C.)?

No.

¿Es fácil demostrarlo?

Sí.

Los primeros cristianos consideraban que el Padre y el Hijo eran Dios y que el Espíritu Santo era el poder de Dios. Y aunque algunos disputan esto, históricamente eso es un hecho. Aunque yo creo firmemente que la Biblia demuestra la deidad de Jesús, puesto que el titular del aviso se ocupó del tema de la historia de la iglesia, este correo responderá principalmente las preguntas desde la historia de la iglesia.

Primero, nosotros en la Continuación de la Iglesia de Dios no reconocemos lo que el Concilio de Nicea u otros concilios Greco-Romanos juntaron como autoridad para definir doctrina.

Segundo, como yo afirmé antes la Biblia deidificó a Jesús, así que esto era conocido en el primer siglo.

Tercero, los primeros cristianos, incluyendo a líderes que parecían ser parte de la Iglesia de Dios en el siglo segundo eran binitarios.

Ignacio escribió alrededor de 100-115 D.C.,

Pues nuestro Dios, Jesucristo, fue concebido por María de acuerdo con el plan de Dios: De la simiente de David, es cierto, pero también del Espíritu Santo. Él nació y fue bautizado así que por Su sumisión Él pudiera purificar el agua. (Ignacio de Antioquía, Cartas a los Efesios 18,2 –nota es traducido igual en por lo menos tres traducciones separadas como las hechas por el Dr. Lightfoot, J.H. Srawley, y Roberts & Donaldson).

…Dios apareció en forma humana para traer noticias de la vida eterna. (Ignacio. Carta a los Efesios, 19,3. En Holmes: Los Padres Apostólicos: Textos Griegos y Traducciones Inglesas. Baker Books, Grand Rapids (MI), 2004, p. 149).

Por lo tanto, Ignacio (quien aparentemente vivió en los tiempos dominados tanto por las eras de la Iglesia de Éfeso y Esmirna), quien recibió el elogio de Policarpo, también reconocía a Jesús como Dios, y de esta manera no podía haber sido un unitario tradicional.

Ignacio también afirmó:

Ignacio, quien es también Teóforo, a la que ha sido bendecida en grandeza a través de la plenitud de Dios el Padre; que ha sido preordenada antes de la era para ser siempre la gloria perdurable e inmutable, unida y elegida en verdadera pasión, por la voluntad del Padre y de Jesucristo nuestro Dios, hasta la iglesia que está en Éfeso [de Asia], digna de toda felicitación: Saludo abundante en Cristo Jesús y en gozo sin tacha (Carta de Ignacio a los Efesios, verso 0. En Padres Apostólicos. Lightfoot & Harmer, traducción de 1891).

Él también afirmó algo similar a los de Esmirna:

Ignacio, quien es también Teóforo, a la iglesia de Dios el Padre y de Jesucristo el Amado, que ha sido misericordiosamente dotada con toda gracia, estando llena con fe y amor y no careciendo de ninguna gracia, a la más venerada y que porta tesoros santos; a la iglesia que está en Esmirna de Asia, en un espíritu sin tacha y en la palabra de Dios abundante saludo. Yo doy gloria a Jesucristo el Dios que derramó tal sabiduría sobre ustedes”. (Carta de Ignacio a los de Esmirna, versos 0-1.1 En Padres Apostólicos, Lightfoot & Harmer, traducción de 1891).

Es importante anotar que Ignacio se refirió tanto al Padre y al Hijo como Dios en ambos lugares (y yo verifiqué que eso está en el original Griego), pero él nunca llamó al Espíritu Santo ‘Dios’.

Policarpo fue conocido como el Obispo de Esmirna y probablemente el primer líder físico (bajo Jesucristo de la era cuando Esmirna dominaba. Él no era ni trinitario ni unitario de acuerdo a varios documentos históricos. La siguiente cita atribuida a él muestra que él (y de esta manera por inferencia el resto de Esmirna), no era unitario,

Ahora quiera Dios el Padre de nuestro Señor Jesucristo, y el eterno Sumo Sacerdote Él mismo, el [Hijo de] Dios Jesucristo, construirlos a ustedes en fe y verdad, y en toda bondad y en toda evitación de ira y en paciencia y longanimidad y en paciente soportar y en pureza; y quiera Él concederles a ustedes mucho y parte entre Sus santos, y a nosotros con ustedes, y a todos los que están bajo el cielo, quienes crean en nuestro Señor y Dios Jesucristo y en Su Padre. (La Epístola de Policarpo a los Filipenses en PADRES APOSTÓLICOS (como es traducida por J. B. LIGHTFOOT) 12: 6, 7).

Probablemente debería anotarse que el Dr. Lightfoot dejó por fuera “Hijo de” en su traducción, lo cual está en el Latín. Debería también señalarse que yo conozco otra traducción de esta sección por Roberts y Donaldson, en Padres Ante-Nicenos, vol. 1, que omitió el término “Dios” antes de Jesucristo, pero yo verifiqué que el término “deum” está en la versión en Latín de esta epístola {las versiones originales en Griego no alcanzaron a sobrevivir más allá del capítulo 10}. La traducción del Dr. Lightfoot “nuestro Señor y Dios Jesucristo” es una traducción literal del Latin “dominum nostrum et deum Iesum Christum”. El Diccionario y Ayuda Gramática de Latín de la Universidad de Notre Dame afirma “deus -i m. [un dios deidad].” El término “deum” es el masculino en forma acusativa de la palabra “deus”. Puesto que los unitarios tradicionales no llaman a Jesús Dios, parece claro que Policarpo claramente no era uno de ellos. Adicionalmente, él nunca llamó al Espíritu Santo Dios.

Cerca del fin del siglo segundo, Melito de Sardis (a quien los Católicos y otros consideran ser un santo) escribió:

Ningún ojo puede verlo a Él, ni tampoco aprehenderlo a Él, ni ningún lenguaje describirlo a Él; y aquellos que lo aman a Él hablan de Él así: ‘Padre, y Dios de Verdad’ (Melito. Un discurso que fue en la presencia de Antonino César. en Padres Ante-Nicenos por Roberts and Donaldson, volumen 8, 1885. Hendrickson Publishers, Peabody (MA), impresión de 1999, p. 755).

Melito también escribió, “Pues las hazañas hechas por Cristo después de Su bautismo, y especialmente Sus milagros, dieron indicación y aseguramiento de la palabra de la Deidad oculta en Su carne. Pues, siendo al mismo tiempo Dios y hombre perfecto de la misma manera… Él ocultaba las señales de Su Deidad, si bien Él era el verdadero Dios, existiendo antes de todas las edades” (Melito. Sobre la naturaleza de Cristo. En Padres Ante-Nicenos por Roberts y Donaldson, volumen 8, 1885. Hendrickson Publishers, Peabody (MA), impresión de 1999, 760).

Esto claramente muestra que Melito consideraba que Cristo era Dios, como también que el Padre (si bien un Dios sin algunas señales de Su deidad). No hay ninguna indicación en ninguno de los escritos sobrevivientes de Melito en que él considerara que el Espíritu Santo era también Dios, por lo tanto él parecía mantener una visión binitaria. Realmente, como la mayoría de los binitarios, sus escritos sugieren que el Espíritu Santo era simplemente el poder de Dios puesto que él escribió:

La lengua del Señor – Su Santo Espíritu. En el Salmo: “Mi lengua es una pluma”. (Melito. De la oración en la Pasión de Nuestro Señor, IX. En Padres Ante-Nicenos por Roberts y Donaldson, volumen 8, 1885. Hendrickson Publishers, Peabody (MA), impresión de 1999, p. 760).

El dedo del Señor – El Espíritu Santo, por cuya operación las tablas de la ley en Éxodo se dice haber sido escritas. (Melito. De la Oración de la Pasión de Nuestro Señor. En Padres Ante-Nicenos por Roberts y Donaldson, volumen 8, 1885. Hendrickson Publishers, Peabody (MA), impresión de 1999, p. 761).

Puesto que Dios había escrito los Diez Mandamientos Él mismo (Éxodo 31: 18), esto muestra que Melito sólo consideraba el Espíritu Santo ser el poder de Dios, no una persona separada.

Los eruditos modernos, como Larry Hurtado, se han dado cuenta de que los cristianos que se decían ser Nazarenos incluyendo a la mayoría de los que se consideraba que eran proto-ortodoxos, mantenían una visión biniaria de la Divinidad:

… el cristianismo “Nazareno”, tenía una visión de Jesús plenamente compatible con las creencias favorecidas por los proto-ortodoxos (ciertamente, ellos podían ser considerados parte de los círculos que componían el cristianismo proto-ortodoxo de la época). Pritz contendía que este Cristianismo Nazareno era la forma dominante de cristianismo en los siglos primero y segundo… la actitud devocional hacia Jesús que caracterizaba a la mayoría de los Cristianos Judíos de los siglos primero segundo parece haber sido congruente con la devoción proto-ortodoxa a Jesús… el patrón proto-ortodoxo “binitario” de devoción… (Hurtado LW. Señor Jesucristo, Devoción a Jesús en el primer cristianismo. William B. Eerdmans Publishing, Grand Rapids, 2003, pp. 560-561, 618).

Como está registrado en el Nuevo Testamento, Judas escribió:

…contended seriamente por la fe que fue dada de una vez por todas a los santos” (Judas 3)

La fe entregada de una vez por todas no debería haber cambiado.

Respecto al Nuevo Testamento, incluso un erudito no binitario ha admitido:

Las fórmulas binitarias se encuentran en Rom. 8:11, 2 Cor. 4: 14, Gál. 1: 1, Efe. 1: 20, 1 Tim. 1: 2, 1 Ped. 1: 21, y 2 Juan 1: 13… Ninguna doctrina de la Trinidad, en el sentido Niceno está presente en el Nuevo Testamento.. No hay ninguna doctrina de la Trinidad en el sentido estricto en los Padres Apostólicos. (Rusch W.G. La controversia Trinitaria, Fortress Press, Phil., 1980, pp. 2-3).

Puesto que los eruditos modernos saben que la primera iglesia era binitaria, ¿Le ha sido a usted enseñado esto antes? Ella ciertamente no era unitaria.

Si no, quizás usted haría mejor en mirar más sobre esto.

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La Continuación de la Iglesia de Dios, que intenta representar al remanente más fiel de la porción de Filadelfia (Apocalipsis 3: 7) de la Iglesia de Dios, basa sus creencias en la Sagrada Biblia. Lea la Declaración de Creencias de la CCOG para más información Declaración de las Doctrinas de la Continuación de la Iglesia de Dios.