Amós fue un profeta de Dios, pero ¿Le prestará la gente atención?

Amós fue un profeta de Dios, pero ¿Le prestará la gente atención?

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Porción de la Septuáginta con un trozo de Amós 2

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Hoy, la Iglesia de Roma considera que es un día de memoria para el profeta hebreo Amós (la Iglesia Ortodoxa Oriental usa junio 14).

Aquí está alguna información acerca de él en Wikipedia:

Amós, un contemporáneo más viejo de Oseas e Isaías, [1] estuvo activo c. 750 A.C. durante el reinado de Jeroboam II [1] (786-746 A.C.) haciendo al Libro de Amós el primer libro bíblico profético en ser escrito. Amós vivió en el reino de Judá pero predicó al norteño reino de Israel. (Libro de Amós, visto 02/22/2004).

Antes de convertirse en profeta, Amós era un cuidador de ovejas y un cultivador de higos. Las primeras profesiones de Amos y su dicho “Yo no soy un profeta ni un hijo de profeta” (7: 14) indican que Amós no era de la escuela de los profetas, que Amós dice que lo hacen a él un verdadero profeta (7: 14). Su carrera profética comenzó en 750 A.C. afuera del poblado de Tekoa, en Judá, al sur de Jerusalén (Amós el Profeta, visto 02/22/2014).

Es interesante que él tuviera que decirle al pueblo que uno se convierte en un verdadero profeta en una manera que la mayoría no esperaba. El apóstol Pablo intentó defender su apostolado en ese tipo de forma (2 Corintios 11: 5; 22-29) –y que era a la gente a quienes estaban supuestamente en la Iglesia de Dios.

Uno de los mensajes que Amós proclamó es que vendría el tiempo cuando la gente no sería capaz de encontrar las palabras de Dios:

11 “He aquí que vienen días, dice el Señor Jehovah, en los cuales enviaré hambre a la tierra; no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír las palabras de Jehovah. 12 Irán errantes de mar a mar. Desde el norte hasta el oriente andarán errantes buscando palabra de Jehovah y no la encontrarán. (Amós 8: 11-12)

Amós tuvo muchos mensajes, algunos que son particularmente aplicables ahora, incluyendo el siguiente:

9 Proclamad en los palacios de Asdod y en los palacios de la tierra de Egipto, y decid: “¡Reuníos sobre los montes de Samaria y ved los muchos tumultos y la opresión que hay en medio de ella! 10 No saben hacer lo recto, los que atesoran violencia y despojo en sus palacios,” dice Jehovah. 11 Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah: “Un enemigo vendrá por todos los lados de la tierra. Echará abajo tus fortalezas, y tus palacios serán saqueados. 12 Así dice Jehovah: De la manera que el pastor libra de la boca del león dos piernas o la punta de la oreja, así escaparán los hijos de Israel que en Samaria se sientan en un borde de la cama o en un diván de Damasco. 13 “Oíd y testificad contra la casa de Jacob, dice Jehovah Dios de los Ejércitos. 14 El día en que castigue las rebeliones de Israel, también castigaré los altares de Betel. Serán derribados los cuernos del altar y caerán al suelo. (Amós 3: 9-14)

1 ¡Ay de los que viven reposados en Sion, y de los confiados en el monte de Samaria, señalados como los principales de las naciones, y a quienes acuden los de la casa de Israel! 2 Pasad a Calne y mirad. De allí id a la gran Hamat. Luego descended a Gat de los filisteos. ¿Acaso sois mejores que aquellos reinos? ¿Acaso el territorio de ellos era mayor que el vuestro? 3 Vosotros suponéis que el día malo está lejos, y acercáis la sede del terror. 4 Dormís en camas de marfil, os extendéis sobre vuestros lechos y coméis los carneros del rebaño y los terneros de engorde. 5 Improvisáis al son de la lira e inventáis instrumentos musicales, al estilo de David. 6 Bebéis vino en grandes copas y os ungís con los más finos perfumes, y no os afligís por la ruina de José. 7 Por tanto, ahora seréis llevados a la cabeza de los cautivos, ¡y se acabará el banquete de los holgazanes! 8 El Señor Jehovah ha jurado por su alma; Jehovah Dios de los Ejércitos dice: “Abomino la soberbia de Jacob, y aborrezco sus palacios. Entregaré al enemigo la ciudad y todo lo que hay en ella.” (Amós 6: 1-8)

8 He aquí, los ojos del Señor Jehovah están contra el reino pecador. Yo lo destruiré de sobre la faz de la tierra, pero no destruiré del todo a la casa de Jacob, dice Jehovah. 9 Pues he aquí que yo mandaré y haré que la casa de Israel sea sacudida entre las naciones, como se sacude en un harnero, sin que caiga a tierra un solo grano. 10 Pero a espada morirán todos los pecadores de mi pueblo que dicen: ‘No se acercará ni nos alcanzará el desastre.’ (Amós 9: 8-10)

Amós está dando una advertencia a aquellos llamados por el nombre de Jacob (que también era Israel), quienes de acuerdo al propio Jacob, parecería ser una referencia a los descendientes de Efraín y Manasés (Génesis 48: 16). En tiempos modernos, estas serían las naciones Anglo-Sajonas tales como Canadá, el Reino Unido, Australia, y Nueva Zelanda, y también los Estados Unidos de América. La referencia en confiar en el Monte Samaria en Amós 6: 1 podría ser una referencia a confiar en los EE.UU. para defenderse en el fin (para más escrituras sobre esto, por favor vea Anglo-América en Profecía & Las Tribus Perdidas de Israel). Eso no terminará bien para los EE.UU. o sus aliados de las naciones Anglo-Sajonas.

Por supuesto, pocos en aquellas naciones creen que ellos serán tomados y tendrán tal calamidad. Pero eso llegará a pasar. La mayoría no escuchaba a Amós entonces, y la mayoría, tristemente, no escuchará a Amós ahora.

Publicado en: Enseñanzas