Pedro, Pablo, y 7 ‘mitos’

Pedro, Pablo, y 7 ‘mitos’

Vaticano

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Hoy, es celebrada por varios católicos de Roma como la fiesta de la dedicación de las Basílicas de Pedro y Pablo – ambas de las cuales yo he visitado. La que es conocida como la Basílica de San Pedro está en la ciudad de El Vaticano y se dice tener los restos del apóstol Pedro.

Parte de esto está basado en la afirmación de que Pedro murió en Roma.

¿Qué hay acerca de la muerte de Pedro? Note lo que el Nuevo Testamento Rheims registra que Pedro escribió justo antes de ello:

14 Pues como sé que dentro de poco tengo que dejar mi frágil morada, como me lo ha declarado nuestro Señor Jesucristo, 15 también procuraré con empeño que, después de mi partida, vosotros podáis tener memoria de estas cosas en todo momento. 16 Porque os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, no siguiendo fábulas artificiosas, sino porque fuimos testigos oculares de su majestad. 17 Porque al recibir de parte de Dios Padre honra y gloria, desde la grandiosa gloria le fue dirigida una voz: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.” 18 Y nosotros oímos esta voz dirigida desde el cielo cuando estábamos con él en el monte santo. (2 Pedro 1: 14-18)

Esto es problemático en cuanto concierne a Roma. La razón es que el anterior pasaje parece estar diciendo que Juan todavía estaba con Pedro (Juan era parte de “nosotros escuchamos”). Esto está indirectamente reconocido por las ANOTACIONES del capítulo 1 de I Pedro del Nuevo Testamento de Rheims de 1582 en la página 515 puesto que él afirma:

Por esto es claro, que o Juan, Santiago, o Pedro debe ser el autor de esta epístola, pues sólo estos tres estuvieron presentes en la Transfiguración. Mat. 17: 1

Puesto que el particular Santiago de arriba se cree haber estado muerto para 39 D.C. (Hechos 12: 1), o Pedro murió entonces cerca de eso (lo que él no hizo, él murió alrededor de tres décadas más tarde o así) o el apóstol Juan debe haber estado todavía con Pedro. Y puesto que no hay ninguna evidencia de que el apóstol Juan fuera a Roma en los años 60s D.C., la evidencia disponible (incluyendo fuentes católicas romanas) sugiere que Juan estaba en Jerusalén o en Asia Menor entonces, puesto que Pedro parece estar diciendo que Juan estaba con él, luego Pedre habría estado en Jerusalén o en Asia Menor justo antes de su muerte. Por lo tanto, decir que Pedro pasó mucho tiempo en Roma o murió en Roma parece ser inconsistente con el registro bíblico.

El lugar del entierro de Pedro también es controversial.

Esencialmente de acuerdo a la leyenda Quo Vadis, Pedro fue enterrado en Roma. Sin embargo, ese relato no fue escrito sino hasta una centuria después de que Pedro muriera.

Pero hay algo más que algunos han señalado:

No es antes de alrededor de 160 E.C. que nosotros vemos alguna clase de interés de los cristianos romanos en el sitio de la construcción de un simple monumento que consistía de un nicho y un patio (el Tropaion Gaii). El monumento fue probablemente usado para reuniones, pero no como un marcador como una tumba individual, puesto que la memoria del lugar original del entierro de Pedro estaba perdida para el tiempo en que el Tropaion fue erigido. La existencia del Tropaion no resultó en el desarrollo de un sitio cristiano de entierro, pero fue integrada en una calle de entierro de no cristianos de clase media. Sólo en la época de Constantino el sitio fue firmemente y finalmente tomado por los cristianos, borrando por lo tanto toda traza anterior de actividad de entierros aparte del inmediato espacio alrededor del Tropaion. ( Zangenberg, Jürgen; Labahn, Michael. Christians as a religious minority in a multicultural city: modes of interaction and identity formation in early Imperial Rome : studies on the basis of a seminar at the second conference of the European Association for Biblical Studies (EABS) from July 8-12, 2001, in Rome. Volume 243 of Journal for the study of the New Testament Library of New Testament Studies, the Series European studies on Christian origins. Continuum International Publishing Group, 2004, p. 132)

Adicionalmente ese sitio debe no haber sido aceptado originalmente puesto que, de acuerdo al Liber Pontificalis (el Libro de los Papas), fue el obispo romano Cornelius quien supuestamente movió el cuerpo de Pedro a su presente localización (casi dos centurias después de que Pedro muriera). Aquí está un relato escrito:

XXII Cornelius (Papa 251-253) … Él durante su pontificado a solicitud de cierta matrona Lucina, sacó los cuerpos de los apóstoles, los bienaventurados Pedro y Pablo fuera de las catacumbas por la noche; primero el cuerpo del bienaventurado Pablo fue recibido por la bienaventurada Lucina y colocado en el propio jardín de ella sobre la Vía Ostiensis, cerca al lugar en donde él fue decapitado; el cuerpo del bienaventurado Pedro fue recibido por el bienaventurado Cornelius, el obispo, y dejado cerca del lugar en donde él fue crucificado, entre los cuerpos de los santos obispos, en el altar de Apolo, sobre el Mons Aureus, en el Batican, por el palacio de Nerón, en junio 29. (Translated by Louise Ropes Loomis. The Book of the Popes (Liber Pontificalis. Originally published by Columbia University Press, NY 1916. 2006 edition by Evolution Publishing, Merchantville (NJ), pp. 25-26).

Por tanto, uno de los primeros escritos católicos que intenta demostrar que Roma tuvo una serie de primeros obispos/papas afirma que Pedro NO fue originalmente enterrado en Roma. No habría caso en mover el cuerpo de Pedro si la gente realmente hubiera creído que el Tropaion Gaii marcaba el sitio.

De manera interesante la conclusión de uno que supuestamente identificó el cuerpo de Pedro en la Colina Vaticana fue que él no estaba convencido de que fuera Pedro:

Antonio Ferrua …fue el arqueólogo jesuita responsable de descubrir lo que se creyó ser la tumba de San Pedro en las grutas bajo la Basílica de San Pedro en Roma… El descubrimiento de Ferrua llegó, sin embargo, casi por casualidad. En 1939 el Papa Pío XI murió y fueron hechos planes para enterrarlo a él al lado de Pío X en la cripta bajo la basílica. Pero cuando los obreros comenzaron a cavar bajo San Pedro ellos llegaron al piso de la basílica original de Constantino, a través de la cual había una necrópolis, una calle de tumbas romanas que databan del siglo 2o. D.C…. Bajo la supervisión de Monseñor Ludwig Kaas, el Administrador de San Pedro, el Vaticano escogió cuatro arqueólogos, incluyendo a Ferrua, para investigar las tumbas… el descubrimiento de Ferrua estuvo envuelto en controversia; en 1953, después de la muerte de Monseñor Kaas, fue revelado por un obrero que él había descubierto algunos oros huesos que Kaas había ordenado que fueran removidos del repositorio y guardados en el Vaticano. Cuando estos fueron posteriormente identificados como los restos de un hombre anciano, se concluyó que estos eran los huesos del santo. “Las reliquias de San Pedro”, anunció el Papa Pablo VI en junio 26, 1968, “han sido identificados en una manera que nosotros creemos convincente”; al día siguiente, tras una ceremonia al frente de la aedicua, los restos fueron restaurados al repositorio.

Ferrúa estuvo más circunspecto. Consciente del escepticismo que rodeaba incluso el análisis del fragmento griego -que otros han leído como Petros endei o “Pedro no está aquí”- él recientemente dijo al periódico católico italiano L’Avvenire qe él “no estaba convencido” de que los huesos del santo hubieran sido hallados… Un hombre de profunda fe, Ferrua era un riguroso erudito, más admirado por su rechazo a permitir que sus creencias comprometieran su trabajo (The Rev Antonio Ferrua. Telegraph, London \u2013 May 29, 2003 http://www.telegraph.co.uk/news/obituaries/1431338/The-Rev-Antonio-Ferrua.html visto 07/20/09).

De esta manera, el que está acreditado por encontrar el cuerpo de Pedro no estaba convencido por la evidencia que él había investigado.

Debería anotarse que hay también la opinión de que Pedro murió en Judea y fue enterrado en el Monte de los Olivos -una caja de osario portando la inscripción “Shimon Bar Jonah” ha sido hallada y algunos creen que ella puede estarse refiriendo a Simon Bar-Jonah (Fingegan J. The Archaeology of the New Testament. Princeton: Princeton University Press, reprt 1979, pp. 359-375) que vino a ser el apóstol Pedro de acuerdo a Mateo 16: 17 -y si bien eso no es conclusivo, es probablemente “evidencia” contemporánea más fuerte que la que Roma parece tener en cuanto al sitio del entierro original de Pedro.

Aquí está alguna información limitada acerca de ello escrita por F. Paul Peterson en 1960, editada por James Tabor, y de alguna forma acortada por mi:

Mientras estaba visitando a un amigo en Suiza, yo escuché de lo que me pareció a mí, uno de los más grandes descubrimientos desde el tiempo de Cristo -que Pedro fue enterrado en Jerusalén y no en Roma…

Después de conversar con muchos sacerdotes e investigar varias fuentes de información, yo finalmente fui grandemente recompensado por averiguar en dónde podía yo comprar el único libro conocido sobre el tema, que también estaba escrito en italiano. Se llamaba “Gli Scavi del Dominus Flevit”, impreso en 1958 en la Tipografía del PP. Francescani, en Jerusalén. Él fue escrito por P.B. Bagatti y J.T. Milik, ambos sacerdotes católicos romanos…

En Jerusalén yo hablé a muchos sacerdotes franciscanos quienes todos leyeron, si bien de manera reluctante, que los huesos de Simon Bar Jona (San Pedro) fueron encontrados en Jerusalén, en el sitio del monasterio franciscano llamado “Dominus Flevit” (en donde Jesús supuestamente lloró sobre Jerusalén), en el Monte de los Olivos… los nombres de caracteres bíblicos cristianos fueron hallados en los osarios (cajas de huesos). Los nombres de María y Marta fueron encontrados en una caja y a la derecha junto a ella estaba una con el nombre de Lázaro, su hermano. Otros nombres de primeros cristianos fueron encontrados en otras cajas. De mayor interés, sin embargo, fue lo que fue encontrado dentro de doce pies desde ese lugar en donde los restos de María, Marta y Lázaro fueron hallados -los restos de San Pedro. Ellos fueron hallados en un osario, en cuyo exterior estaba clara y bellamente escrito en arameo, “Simon Bar Jona”…

Entonces yo pregunté, “¿Realmente cree el Padre Bagatti (co-escritor del libro en italiano sobre el tema, y arqueólogo) que esos son los huesos de San Pedro?” “Sí, él lo cree”, fue la respuesta. Entonces yo pregunté, “Pero ¿Qué piensa el Papa de todo esto?” Esa era una pregunta de mil dólares y él me dio una respuesta de un millón de dólares. “Bien”, respondió el confidencialmente en una voz susurrada, “el Padre Bagatti me dijo a mi personalmente que hace tres años él fue al Papa (Pío XII) en Roma y le mostró a él la evidencia y el Papa le dijo a él, ‘Bien, nosotros tendremos que hacer algunos cambios, pero mientras tanto, mantenga esta cosa en silencio’”. Con temor yo pregunté también en voz baja, “¿Así el Papa realmente cree que esos son los huesos de San Pedro?” “Sí”, fue su respuesta. “La evidencia documental está allí, él no podía ayudar sino creer.” …

Yo no tuve la oportunidad de ver al sacerdote Bagatti mientras estaba en Jerusalén. Yo le escribí a él, sin embargo, en marzo 15, 1960, como sigue: “Yo he hablado con un número de sacerdotes franciscanos y monjes y ellos me han hablado acerca de usted y el libro del cual usted es co-autor. Yo había esperado verlo a usted y felicitarlo por tan gran descubrimiento pero el tiempo no lo permitió. Habiendo escuchado tanto acerca de usted y que usted es un arqueólogo (con la evidencia en mano), yo estuve convencido, con usted, concerniente al antiguo sitio de entierro que los restos encontrados en el osario con el nombre sobre él, ‘Simon Bar Jona’, escrito en arameo, eran los de San Pedro”. Es notable que en su respuesta él no contradijera mi declaración, lo que él ciertamente habría hecho si él honestamente pudiera haber hecho eso. “Yo estuve muy convencido con usted – …que los restos encontrados en el osario … eran los de San Pedro.” Esto confirma la conversación que yo tuve con el monje franciscano en Belén y el relato que él me contó a mi del sacerdote Bagatti yendo al Papa con la evidencia concerniente a los huesos de San Pedro en Jerusalén. En su cara uno puede ver que él es cuidadoso a causa de la advertencia del Papa de mantener en silencio su descubrimiento. (Peterson F. Paul. Saint Peter\u2019s Tomb: The Discovery of Peter\u2019s Tomb in Jerusalem in 1953. http://www.jesusdynasty.com/blog/2007/04/03/has-the-ossuary-of-simon-peter-aka-simeon-son-of-jonah-been-found/ visto 02/17/11)

El enterramiento de Pedro en Jerusalén no es actualmente enseñado por la Iglesia de Roma. De esta manera, me parece a mí, al menos, que los eruditos (incluyendo algunos católicos) tienden a entender que es cuestionable si Pedro fue enterrado en Roma y si su cuerpo está actualmente en la Basílica de San Pedro en la Ciudad del Vaticano (ver también ¿Qué enseñan eruditos católicos romanos actualmente acerca de la primera historia de la iglesia? http://www.cogwriter.com/roman.htm).

Hace poco y en relación con los ‘mitos’ católicos, Zenit.org, una fuente de noticias pro-Vaticano, reportó lo siguiente:

Mucho de la hostilidad hacia la Iglesia Católica está basado en la ignorancia y el prejuicio. Este es el argumento de Christopher Kaczor en su reciente libro, “Los Siete Grandes Mitos acerca de la Iglesia Católica”, (Ignatius Press). Un profesor de filosofía en la Universidad Loyola Marymount en Los Ángeles, Kaczor comenzó señalando que la Iglesia está compuesta tanto de santos como de pecadores y que errores en el gobierno pueden ciertamente ocurrir…

El primer mito examinado por su libro es la idea de que la religión y la ciencia están en conflicto una con otra… El segundo mito es que la Iglesia se opone a la libertad y a la felicidad diciendo no a un número de acciones… La idea de que la Iglesia odia a las mujeres es otro mito del cual se ocupa el libro… El tema de la homosexualidad, y el argumento por algunos de que la Iglesia odia a los homosexuales, es otro mito tratado por Kaczor. http://www.zenit.org/article-35978?l=english

Antes de ir más allá, yo afirmaría que la verdadera ciencia y la verdadera religión no están en conflicto una con otra.

Ahora, en cuanto hace a los mitos DE la Iglesia Católica Romana, hay muchos (y algunos no son aceptados por su alto liderazgo, si bien son mantenidos comúnmente).

Puesto que Zenit mencionó siete mitos acerca de los católicos, hagamos brevemente la lista de siete mitos ‘católicos romanos’:

1. La Iglesia Católica Romana es la iglesia original y se convirtió en esa forma cuando el apóstol Pedro estaba en Roma. La Biblia nunca sugiere que, ni hay absoluta prueba de que el apóstol Pedro hubiese siquiera estado en Roma (e incluso si él lo estuvo, él pasó el grueso de su vida en otra parte). Para detalles, por favor vea el artículo Pedro y Roma http://www.cogwriter.com/peter.htm.

2. La Iglesia de Roma tiene sucesión apostólica desde Pedro hasta Linus hasta Cletus hasta Clemente hasta Evaristo. El hecho es que los eruditos católicos romanos saben que esto es esencialmente deseos basados en tradiciones posteriores. Para detalles, por favor vea ¿Qué enseñan realmente los eruditos católicos acerca de la historia de la primera iglesia? http://www.cogwriter.com/roman.htm y Sucesión Apostólica http://www.cogwriter.com/apostolicsuccession.htm.

3. La Iglesia de Roma nunca cambia. Esto está completamente desaprobado por muchos documentos. Un artículo detallado sobre muchos cambios doctrinales que la Iglesia Católica Romana adoptó están probados en el artículo ¿Quién es fiel? La Iglesia Católica Romana o la Continuación de la Iglesia de Dios? http://www.cogwriter.com/catholic.htm

4. La Iglesia de Roma dio al mundo la Biblia. No, la Biblia tal como nosotros la conocemos vino de Asia Menor. El hecho de que le tomara a la Iglesia de Roma centurias para finalmente establecer sobre los libros como el apóstol Juan y sus sucesores finalizaron verificadamente prueba que Roma no fue la fuente de la Biblia. Para detalles, por favor vea El Canon del Nuevo Testamento – Desde la Biblia y la Historia http://www.cogwriter.com/canon.htm y El Canon del Antiguo Testamento http://www.cogwriter.com/otcanon.htm.

5. La Iglesia de Roma es la original “iglesia católica”. La primera vez que el término “iglesia católica” es claramente encontrado en escritos teológicos, está usado en una carta a la Iglesia de Dios en Esmirna y no era una referencia a Roma. No obstante, incluso si bien la Iglesia de Roma enseña que la iglesia en Esmiran estuvo conducida por una variedad de líderes que ella considera ser santos, la Iglesia de Roma no mantiene las mismas enseñanzas que la Iglesia de Dios en Esmirna mantuvo – en lugar de ello ahora fuertemente concena algunas de esas creencias. Para detalles, por favor vea La Era de la Iglesia de Esmirna http://www.cogwriter.com/smyrnachurch.htm, Policarpo de Esmirna: El combatiente de los herejes http://www.cogwriter.com/polycarp.htm, Thraseas http://www.cogwriter.com/thraseas.htm, y Papirius de Esmirna http://www.cogwriter.com/papirius.htm.

6. Los líderes critianos usaban mitras y se vestían como los clérigos católicos modernos. Aunque el Vaticano no enseña esto directamente, el miembro promedio parece aceptar el vestido de los clérigos católicos como casi sagrado. Sin embargo, ningún líder temprano se vestía así e incluso en la Catedral de San Pedro en la Ciudad del Vaticano, ninguno de los primeros apóstoles es retratado usando mitras, etc. Para prueba adicional, vea el artículo ¿Eran los primeros deberes de los ancianos/pastores principalmente sacramentales? ¿Cuál era su vestido? http://www.cogwriter.com/duties.htm

7. La Iglesia de Roma tiene el credo de los apóstoles. No, la historia, tal como está verificada por los eruditos católicos, desaprueba esto. Para detalles, por favor vea ¿Cuál era el credo de los apóstoles originales? ¿Cuál es el credo de Nicea? http://www.cogwriter.com/original-apostles-creed.htm

La original iglesia fiel estaba en Jerusalén y con el tiempo la localización de sus principales líderes cambió a Asia Menor y luego a otras partes (esto puede ser demostrado estudiando las referencias bíblicas e históricas en Localización de la Primera Iglesia: Otra mirada a Éfeso, Esmirna, y Roma http://www.cogwriter.com/location.htm).

A causa de que muchos que profesan a Cristo, católicos http://www.cogwriter.com/catholic.htm, ortodoxos orientales http://www.cogwriter.com/orthodox.htm, y Protestantes http://www.cogwriter.com/salvation.htm, para nombrar tres grupos, no entienden la verdad acerca de la historia de la Iglesia (ver La Historia de la Primera Iglesia http://www.cogwriter.com/earlychristianity.htm para una revisión), la mayoría cree mitos acerca de ella (como también acerca de lo que es el plan de Dios).

Es sólo la verdadera Iglesia de Dios http://www.cogwriter.com/church-of-god-overview.htm la que tiene el tipo de sucesión espiritual y continuidad a la fe original de los apóstoles que aquellos asociados con las confesiones de la Iglesia Romana y la Iglesia Ortodoxa Oriental dicen tener.

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