La sucesión apostólica. ¿Ocurrió en Roma, Alejandría, Constantinopla, Antioquía, Jerusalén o Asia Menor?

Por COGwriter

Muchos creen que la verdadera iglesia puede ser trazada hasta lo que se conoce como la sucesión apostólica o la imposición de las manos. Realmente, en un grado o en otro, esta el creencia oficial de las iglesias a las cuales están afiliados la mayoría de quienes profesan a Cristo (p. ej. la Iglesia Católica Romana, los Ortodoxos orientales, los Anglicanos, la Iglesia de Dios), si bien las iglesias individuales tienden a interpretar cómo y quién un poco de manera diferente.

El término sucesión apostólica tiene varios significados posibles. Pero para el propósito de este artículo, será usada la siguiente definición de un erudito y sacerdote Católico Romano:

Sucesión apostólica… En estricto sentido, la sucesión apostólica se refiere a la doctrina por la cual la validez y la autoridad del ministerio cristiano se deriva de los Apóstoles… En su más amplio sentido, la sucesión apostólica se refiere a la relación entre la iglesia cristiana de hoy y la iglesia apostólica de los tiempos del Nuevo Testamento. Así, la sucesión apostólica se refiere a toda la iglesia en tanto que es fiel a la palabra, al testimonio, y al servicio de las comunidades apostólicas. Entendida en esta forma, la iglesia no es simplemente una colectividad de iglesias individuales; más bien, es una comunión de iglesias cuya validez se deriva del mensaje apostólico que ella profesa y del testimonio apostólico que ella vive (McBrien R.P. Sucesión Apostólica. http://mb-soft.com/believe/txo/apossucc.htm12/09/06).

En otras palabras, la sucesión apostólica está realmente relacionada con la aceptación de la verdad bíblica, como fue enseñada por los apóstoles originales –la sucesión espiritual apostólica es el factor más importante a considerar cuando se llega al tema de la sucesión apostólica.

Este artículo discutirá algo de la base bíblica para esta creencia, y mirará en los registros históricos para determinar cuál grupo, si es que hay alguno, fue el más probable sucesor físico y espiritual de los apóstoles.

¿De dónde viene el concepto?

El soporte bíblico para el concepto de la sucesión apostólica procede principalmente de unos pocos pasajes en el Nuevo Testamento.

El primero involucra a Jesús:

 16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. (Mateo 16: 16-19)

Este pasaje muestra que la verdadera iglesia no moriría (las puertas del Hades significa esencialmente el poder de la muerte). Pero a causa del anterior pasaje, no obstante, algunos erróneamente han sido llevados a creer que el liderazgo de la verdadera iglesia fue pasado de Cristo solamente a Pedro, y luego sólo a los sucesores de Pedro en Roma. Pero ninguna ciudad está implicada en el anterior versículo, ni está mencionado en ese versículo el concepto de transferencia del apóstol al obispo.

Adicionalmente, de acuerdo a los historiadores, la idea de que Pedro pasara la cátedra en Roma a un obispo necesariamente sucesor no fue entendida en el siglo segundo (el siglo después de que muriera el último de los apóstoles originales). Los historiadores de ese tiempo parecen sugerir que este pasaje no se limitaba solo a Pedro. Ellos enseñaron que la sucesión simplemente necesitaba pasar de cualquiera de los apóstoles originales a cualquiera que fuera ordenado por un apóstol (más información puede ser hallada en el artículo Pedro y las llaves).

En adición, incluso hoy, la Iglesia Católica Romana acepta como válida, la sucesión de otros apóstoles en ciudades distintas de Roma (tal como las iglesias Ortodoxas en Constantinopla, Antioquía, Jerusalén y Alejandría), y se acostumbraba aceptar esto en lo que ahora es parte de la iglesia Anglicana (pero sólo porque ellos claman venir a través de Roma). Todavía enseña que la sucesión pasó del Apóstol Juan a Policarpo de Esmirna (en Asia Menor), si bien puede no reconocer a nadie hoy que reclame esa particular sucesión (aunque, se aceptaba que hubo sucesión apostólica en esa región y que después tuvo lugar la apostasía en la región de Éfeso/Esmirna, por un par de siglos, Roma y los Ortodoxos también reconocieron a Éfeso como una “sede apostólica”).

El Apóstol Pablo confirmó ese concepto de que la verdadera iglesia estaba construida sobre más que Pedro. En su carta a los Efesios el Apóstol Pablo hace claro que la Iglesia no estaba sólo construida sobre Pedro sino que estaba construida sobre el fundamento espiritual de los apóstoles (en plural) Y los profetas, con Jesús como piedra angular, e incluía también a todos los miembros en la iglesia:

 19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,

20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,

21 en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;

22 en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu. (Efesios 2: 19-22).

Y, debería añadir aquí, que la idea bíblica de que la verdadera iglesia sería construida sobre una fundación apostólica es una visión válida. Pero, se requiere entender que los líderes han de ser seguidos sólo si ellos son fieles a las verdaderas enseñanzas cristianas. Note que este pasaje en Efesios, al discutir sobre los apóstoles y los profetas, en ninguna manera implica que se requiera para la sucesión ninguna ciudad en singular, ni obispo ni transferencia de obispo. Adicionalmente, como Jesús y Pedro usaron el término profetas (ver Mateo 7: 12; 26: 56; Hechos 3: 18-25) como una descripción de parte de la Biblia y el hecho de que los apóstoles escribieron casi todos los libros del Nuevo Testamento, este verso es una más clara aprobación de la sucesión apostólica basada en las enseñanzas (especialmente en los escritos inspirados) de los apóstoles y los profetas como opuesta a algún tipo de sucesión obispal que Pablo no menciona en este pasaje.

Y también Lucas registró esto concerniente a Pablo:

 17 Enviando, pues, desde Mileto a Éfeso, hizo llamar a los ancianos de la iglesia.

18 Cuando vinieron a él, les dijo: Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia,

28 Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.

29 Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño.

30 Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. (Hechos 20: 17-18, 28-30).

Del anterior pasaje vemos que Pablo enseñaba a los líderes de la iglesia que ellos estaban para enseñar a otros fielmente; pero que incluso aquellos que parecían ser sucesores/líderes cristianos podían ser un problema.

La Continuación de la Iglesia de Dios enseña que de acuerdo al Nuevo Testamento, el Espíritu Santo era dado a través de la imposición de las manos de los apóstoles de Cristo o de los ancianos (Hechos 8: 17; 9: 17; 19: 6; 1 Timoteo 4: 14; 2 Timoteo 1: 6). Grupos como la Continuación de la Iglesia de Dios reconocen que la verdadera iglesia tiene una fundación apostólica, y que la autoridad pasaba de los apóstoles al ministerio a través de la imposición de las manos –y esto ha continuado hasta este día (si bien no en una misma ciudad según Hebreos 13: 14).

Pablo también enseñó a Timoteo de Éfeso (uno de sus sucesores a quien él impuso sus manos):

 6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. (2 Timoteo 1: 6).

2 Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. (2 Timoteo 2: 2).

Las iglesias griegas y romanas aceptaban que la iglesia en Éfeso tenía “sucesión apostólica”, a través de Timoteo, en las primeras centurias. De esta manera, ambas reconocen que era por la imposición de las manos Y NO SIMPLEMENTE por la muerte o alguna declaración de (o por) Pedro que [tenía lugar] la única sucesión autorizada a través de su muerte en Roma.

¿Quién fue el sucesor de Pedro?

Pablo anotó que había tres líderes en Jerusalén durante una de sus visitas allí:

Santiago, Cefas, y Juan, quienes parecían ser los pilares (Gálatas 2: 9).

Él indudablemente listó a Santiago primero porque Santiago era el líder que realmente vivía en Jerusalén (los otros estaban de visita). Pero note que Pablo citó luego a Cefas, que es Pedro, y luego a Juan. Esto puede sugerir que Pablo consideraba que Pedro, en ese tiempo, tenía una mayor autoridad, a veces llamada primacía. Esto también muestra que Pedro aparentemente consultaba con Juan, y por lo tanto Pedro le ayudaba a entrenarse como su potencial sucesor.

Sin embargo, posiblemente alrededor del año 64-67, Pedro fue muerto, y por lo tanto él no llevó más la primacía física sobre el resto de los apóstoles.

Ahora Juan vivió mucho tiempo después de Pedro y se cree que lo haya hecho hasta los años 95-100 D.C.

Juan era un apóstol, los primeros líderes de Roma eran sólo presbíteros.

La Biblia claramente enseña que los apóstoles estaban primero (1 Corintios 12: 28). Note que incluso los eruditos Católicos Romanos entienden:

A diferencia de Pedro, el papa no es un apóstol ni un testigo visual del Señor Resucitado (McBrien, Richard P. Vidas de los Papas: Los pontífices desde San Pedro hasta Benedicto XVI. Harper, San Francisco, 2005 edición actualizada, p. 33).

Puesto que esto es verdad, no tiene sentido que el Apóstol Juan estuviera de alguna manera subordinado a Lino, Anacleto, Clemente, y Evaristo, de todos los cuales se ha clamado que fueron “obispos de Roma” y quienes supuestamente tenían la primacía sobre toda la cristiandad después de que Pedro muriera y Juan todavía estuviera vivo.

Note lo que Pablo escribió:

 28 Y Dios ha escogido a estos en la iglesia: Primero apóstoles (1 Corintios 12: 28).

11 Y Él mismo dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a algunos evangelistas, y a algunos pastores y maestros (Efesios 4: 11).

Y puesto que la Biblia enseña que la verdadera iglesia es conducida primero por los apóstoles y que las otras posiciones están en un rango menor, no hay forma para que el Apóstol Juan hubiese estado por debajo de cualquier obispo (esencialmente un pastor) en cuanto a rango–Note que si bien la Biblia usa el término griego para pastor más que el de obispo, parece mostrar que los términos son intercambiables (ver 1 Pedro 2: 25).

Por lo tanto, después de que Pedro murió (como también como los otros apóstoles), es claro que quien sería el verdadero sucesor –quien había sido escogido por Cristo mismo– sería el Apóstol Juan (el último de los apóstoles originales en morir) y que los verdaderos sucesores apostólicos probablemente habrían de tener contacto con él.

Cuatro llamados primeros sucesores apostólicos por los Ortodoxos

Ahora que sabemos lo que es la sucesión apostólica, y de dónde vino ella bíblicamente, necesitamos mirar quién de todos los candidatos quién pudo haber sido el líder humano que podría ser el sucesor apostólico. Aunque hay poca duda acerca de la sucesión de los posteriores líderes en Roma, Antioquía, Alejandría y Constantinopla, los vínculos con los primeros líderes y las primeras enseñanzas no son fuertes como los actuales líderes de estas áreas normalmente indican. Realmente, hay tantas contradicciones de enseñanzas en aquellos grupos ahora, que cualquier primer líder (con la probable excepción de Alejandría) que repentinamente volviera a la vida hoy no reconocía como apostólicas muchas de las enseñanzas y prácticas de aquellos que claman ser su sucesor.

Es de gran importancia darse cuenta de que la Biblia fue terminada alrededor del año 95 D.C. y que el Apóstol Juan murió alrededor del año 100 D.C. La Biblia no hace la lista de ningún individuo en particular como el sucesor apostólico (¿Cómo podía hacerlo si la sucesión ocurriría después de la muerte del último apóstol y último escritor de la Biblia?).

En orden a determinar posibles sucesores físicos/espirituales de los apóstoles originales, he escogido mirar en los registros históricos del siglo segundo (101-200 D.C) en cuanto parecería que ellos serían las fuentes más cercanas al tiempo de la muerte del último de los apóstoles y por lo tanto, podría esperarse que incluyan fuentes que realmente conocieron (o al menos conocieron de) quién habría sido cualquier sucesor o sucesores.

Hay al menos nueve hombres considerados haber sido sucesores apostólicos directos por una variedad de iglesias.

Parecen ser cuatro-cinco individuos principales de acuerdo a los escritos disponibles de los siglos primero-segundo.

Sin embargo, antes de ocuparnos de ellos, miremos a los otros cuatro que han sido mencionados por la Iglesia Ortodoxa.

1. Euodio de Antioquía. Hay al menos dos iglesias “ortodoxas” que descaradamente claman la sucesión apostólica desde Antioquía.

Y tanto la Iglesia ortodoxa oriental de Antioquía (o Rum Ortodoxa, aparentemente llamada también los Ortodoxos de Antioquía) y la Iglesia Ortodoxa Siria de Antioquía claman que Euodio (también pronunciado Evodio) fue el sucesor del Apóstol Pedro (ver Syriac Orthodox Resources. Chronological List of the Patriarchs of Antioch. http://sor.cua.edu/Patriarchate/PatriarchsChronList.html 03/19/06 and The Patriarchate of Antioch: Founded by Saints Peter and Paul http://www.antiochian.org/patofant 5/14/06).

Sin embargo ellos tienen diferentes fechas. La Iglesia Siria clama que Euodio condujo del 67-68 D.C., aunque el período de tiempo reclamado por la Iglesia Ortodoxa Oriental es anterior y más largo. Específicamente la Iglesia Ortodoxa Oriental enseña:

La tradición de la iglesia mantiene que la Sede de Antioquía fue fundada por San Pedro el Apóstol en 34 D.C. Pedro fue seguido o acompañado por los apóstoles Pablo y Barnabás quienes predicaron allí tanto a los gentiles como a los judíos, quienes parecen haber sido numerosos en la ciudad… Fue de Antioquía que Pablo y Barnabás partieron para sus grandes viajes misioneros a las tierras gentiles (Hechos 13: 1). Los apóstoles dirigieron un ministerio verdaderamente universal. Después de gastar unos siete años en Antioquía, Pedro partió para Roma. Para sucederlo como obispo de Antioquía él escogió a Euodio, quien es contado en las primeras listas episcopales como el primer sucesor del Trono de Pedro en Antioquía… San Ignacio de Antioquía por ejemplo, es venerado como un victorioso mártir durante el reinado del emperador Trajano (principios del siglo segundo) (El Patriarcado de Antioquía: Fundado por los santos Pedro y Pablo http://www.antiochian.org/patofant 5/14/06).

Si bien lo anterior sugiere que los Ortodoxos Orientales claman que Euodio (pronunciado Eudoius arriba) fue obispo de quizás 41 D.C. (34 D. más siete años) hasta cuando asumió Ignacio, esto no es realmente lo que ellos reclaman en cuanto ellos dan la siguiente lista:

1) 45-53 El episcopado de San Pedro, el apóstol, en Antioquía.

2) 53 El episcopado de Eudoius en Antioquía.

3) 68 El episcopado de San Ignacio (d. 107) en Antioquía.

4) 100 El episcopado de Heros en Antioquía.

(Fuente: Primates of the Apostolic Ver of Antioch (Orthodox Succession). http://www.antiochian.org/667 11/16/07).

Puede ser de interés darse cuenta de que mientras la Biblia hace la lista de los líderes en Antioquía alrededor del año 46 D.C., ni Pedro ni Euodio están entre ellos. Lo siguiente es del Nuevo Testamento de Rheims (una traducción de la Biblia aceptada por los católicos):

Y había en la Iglesia que estaba en Antioquía, profetas y doctores, entre quienes estaba Barnabás, y Simón llamado el Negro, y Lucio de Cirene, y Manahen quien era el hermano de crianza de Herodes el Tetrarca, y Saulo. Y cuando ellos estaban ministrando al Señor, y ayunando, el Espíritu Santo dijo: Separadme a Saulo y Barnabás para la obra, pues los he tomado a ellos (Hechos 13: 1-2, RNT).

Si Pedro o Euodius fuesen los “Obispos de Antioquía” y estuviesen ministrando al Señor, tendría sentido que ellos hubiesen sido al menos mencionados, pero no lo fueron (las fechas que los Ortodoxos Sirios de Antioquía usan para Eudoius, 67-68, tienen más sentido bíblico, pero no parecen necesariamente estar de acuerdo con otros registros históricos).

En adición, Pedro alrededor del año 50 D.C. todavía estaba en Jerusalén (Hechos15: 1-7). Note que Pablo y Barnabás fueron enviados de regreso a Antioquía y que ellos permanecieron allí:

Entonces agradó a los apóstoles y ancianos con toda la iglesia, escoger hombres de entre ellos, y enviarlos a Antioquía con Pablo y Barnabás, Judas, de sobrenombre Barsabas, y Silas, jefe entre los hermanos… Y Pablo y Barnabás se demoraron en Antioquía, enseñando y evangelizando con muchos otros la palabra de nuestro Señor (Hechos 15: 22, 35, RNT).

¿Cree cualquier verdadero cristiano que había un obispo en Antioquía a quien Pablo y Barnabás se estuvieran reportando entonces?

En adición, Pedro todavía estaba en Jerusalén (Hechos 15: 1-7) alrededor del año 50 D.C. y era todavía considerado ser uno de los “pilares” [columnas] (Gálatas 2: 9) en la iglesia de Jerusalén alrededor del año 52 o 53 D.C. (Al año 52 D.C. se ha llegado por la combinación de los 3 años en Gálatas 1: 18 con los 14 años en Gálatas 2: 1, lo que son así aparentemente 17 años después de que Pablo fue convertido –La Enciclopedia Católica calcula que la conversión de Pablo fue en el año 35 D.C. ver Prat, Ferdinand. “St. Paul.” The Catholic Encyclopedia. Vol. 11. New York: Robert Appleton Company, 1911. 27 Jul. 2008 <http://www.newadvent.org/cathen/11567b.htm>). Así, Pedro no podía haber sido obispo de Antioquía (o de Roa) alrededor de 50-53 D.C.

Adicionalmente, debería anotarse que Origen (principios del siglo tercero) y otros no listan a Euodius como viniendo después de Pedro, como sí listan ellos al posterior Ignatius:

Origen llama a Ignatius “el segundo obispo de Antioquía después del bendito Pedro”. Crisóstomo y Teodoreto también se olvidan de incluir a Euodius. La imposibilidad cronológica de este arreglo es obvia (Bauer W. Ortodoxia y Herejía en el Primer Cristianismo, 2nd ed. Edited by R. Krafy and G. Krodel. Sigler Press, Mifflintown (PA), 1996, p. 116).

Otros han notado este problema también:

Eusebio… la lista que él da de los obispos de Antioquía es dudosa con respecto a su cronología. Compare A. HARNACK: La época de Ignatius, Lepizig, 1878. Él pone a Ignacio como el segundo obispo después de Pedro. Como nadie supo nada acerca de la intervención de Euodius, él gradualmente perdió la atención, y se formó una nueva tradición, colocando a Ignacio inmediatamente después de Pedro (Crisóstomo, la Crónica Pascual, Teodoreto). entre estas dos tradiciones la Const. Ap. (VII. 46) trata de mediar haciendo a Pedro consagrar, primero a Euodius, luego a Ignacio (Uhlhorn, G. “IGNACIO DE ANTIOQUÍA”, Philip Schaff, ed., Una Enciclopedia Religiosa o Diccionario de la Biblia, Histórica, Doctrinal, y de Teología Práctica, 3a. ed., Vol 2. Toronto, New York & Londres: Funk & Wagnalls Company, 1894. p. 1058. en http://www.earlychurch.org.uk/ignatius.php 5/14/06 ).

Juan Crisóstomo específicamente clamaba:

[Ignacio] presidió sobre la Iglesia… Pero puesto que he mencionado a Pedro, este es el hombre [que] sucedió en el oficio después de él (Citado por Ray, Stephen K., en, Sobre esta Roca. San Pedro y la Primacía de Roma en la Escritura y en la primera Iglesia. Ignatius Press, San Francisco, 1999, pp. 140-141).

Por lo tanto Euodius puede no haber estado a cargo en los tiempos que los ortodoxos sirios o griegos dicen.

La primera referencia conocida de Evodius fue escrita en el siglo cuarto por el historiador Eusebio quien puede haber tomado tres listas episcopales de roma, Alejandría y Antioquía de la “Cronografía” que Julius Africanus publicó en 221–aquí está lo que dice:

Por este tiempo Ignacio era conocido como el segundo obispo de Antioquía, habiendo sido Evodius el primero. Symeno de igual manera fue en ese tiempo el segundo gobernador de la iglesia de Jerusalén, habiendo sido el primero el hermano de nuestro Salvador (Eusebio. Historia de la Iglesia. Libro III, Capítulo 22. Traducido por Arthur Cushman McGiffert. Extraído de Nicene and Post-Nicene Fathers, Series Two, Volume 1. Edited by Philip Schaff and Henry Wace. American Edition, 1890. Online Edition Copyright © 2004 by K. Knight).

No hay ningún escrito conocido de él o a él. Euodius aparentemente es mencionado en una posterior carta supuestamente de Ignatius, pero no es algo que ninguno haya considerado seriamente que es confiable.

En la actualidad, no hay básicamente nada conocido acerca de Evodius. Él noes mencionado en el Nuevo Testamento (que no fue terminado hasta alrededor de 95 D.C.). De esta forma, presumiendo que él fuera un verdadero cristiano, se asumió que él mantuvo las enseñanzas apostólicas. Puede afirmarse que basados en escritos de posteriores líderes de Antioquía, parecería imposible que Evodius mantuviera ciertas visiones, tales como los ídolos o la Semana santa [Pascua florida], mantenidas ahora por la Iglesia Ortodoxa Oriental (documentación sobre esto está incluida en el artículo Algunas similaridades y diferencias entre la Iglesia Ortodoxa y las Iglesias de Dios). Por lo tanto, cualquier reclamo moderno por la sucesión física apostólica de Antioquía por aquellas iglesias es claramente negada por la adopción de doctrinas a las que claramente se opusieron los primeros líderes en Antioquía.

El siguiente problema es que no es probable que Pedro pudiera haber sido el obispo de Antioquía hasta 67 D.C., como reclaman los Sirios, por al menos tres razones.

Primero, [a pesar de las] afirmaciones descaradas y faltas de sustentación, no hay indicación de que Pedro estuviera en Antioquía por ninguna cantidad de tiempo (si bien él tuvo una reunión allí una vez, ver Gálatas 2: 11, probablemente en la mitad del año 40 D.C. de acuerdo a La Enciclopedia Católica).

Segundo, si Pedro se hizo obispo simplemente porque él visitó una vez esa población, entonces Euodius habría tenido que volverse obispo mucho antes.

Y en tercer lugar, si como los Ortodoxos Sirios reclaman, Pedro fue el obispo de Antioquía desde 37 D.C. hasta 67 D.C., entonces él no podía haber sido obispo de Roma entonces (no es que yo esté diciendo que Pedro fuera obispo de Roma).

La realidad es que hay una mayor duda de que Pedro pasara cualquier cantidad significativo de tiempo en Antioquia o en Roma (no es incluso cierta que él hubiese estado alguna vez en Roma). Ni la ciudad tiene ninguna prueba contemporánea de que Pedro hubiese hecho esa visita (o que, de acuerdo al reclamo romano, que hubiese muerto en ella).

Otro posible problema con Antioquía es que si bien Ignacio es listado como el obispo después de Euodius, él habría tenido qué ser excepcionalmente joven cuando se convirtió en obispo pues se ha dicho que él vivió hasta 107 o posiblemente hasta 118 D.C. (la última fecha ha sido propuesta por algunos eruditos modernos). No obstante, si cualquiera de estas fechas fuese correcta, entonces el reclamo de los de Antioquía de la sucesión está en el error pues tenían a uno llamado Heros como obispo comenzando en el año 100 D.C. (Ignacio todavía estaba vivo entonces, y aparentemente en Antioquía hasta al menos 107). Ni hay ninguna evidencia contemporánea de que Ignacio fuese un obispo antes de la segunda centuria comenzando con el año 68 D.C. Por lo tanto parece haber varias cesuras en la sucesión apostólica alegada en Antioquía.

Adicionalmente, contrariamente a reclamos basados en tradiciones inexactas, los escritos de Ignacio realmente apoyan el concepto de que él observaba y aprobaba el séptimo día Sabbath, lo cual ya no está más en práctica en ninguna de las llamadas iglesias “ortodoxas” (por favor vea el artículo El Didache, Ignacio y el sábado). Quizás incluso más importante, Ignacio aparentemente también mantuvo visiones sobre la Divinidad que difieren de la corriente principal de la “cristiandad”, pues él nunca se refirió al Espíritu Santo como Dios y reconocía la sumisión del Hijo al Padre (por favor vea el artículo Visión binitaria).

Ahora aunque puede muy bien haber habido verdaderos líderes cristianos en Antioquía hasta posiblemente el comienzo de la tercera centuria (por favor vea los artículos sobre Teófilo de Antioquía muerto cerca de 182 y Serapio de Antioquía muerto cerca de 211), esto no perduró. Serapio estaba afiliado con los Cuartodecimanos anti-montantistas en Asia Menor (Eusebio registra que Serapio se refería al “bendecido” cuartodecimano Apolonio de Hierópolis, en su Historia de la Iglesia, Libro VI, Capítulo 12, versículo 2).

El supuesto “sucesor” de Serapio, Asclepiades (también pronunciado Aslipiades), recibió alabanzas del obispo, no comprometido con los cuartodecimanos, Alejandro de Jerusalén (ver Eusebio, Historia de la Iglesia, Libro VI, Capítulo 11, versículo 4-5). Puesto que aparentemente Asclepiades fue el primer obispo de Antioquía tan alabado, parece que una forma de cristianismo comprometido [con el mundo] se hizo predominante en Antioquía en el comienzo y al final de la tercera centuria.

Adicionalmente, los historiadores se dan cuenta de que una mayor apostasía ocurrió en el área de Antioquía al final del siglo tercero, y que el obispo Católico Romano (junto con otros obispos italianos) consiguió seleccionar la persona considerada ser el 17o. obispo de Antioquía (ver Eusebio. Historia de la Iglesia, Libro VII, Capítulo 30, versículo 19).

También, si la sucesión apostólica presume que todos los obispos en la sucesión no enseñaron doctrinas erróneas, entonces Antioquía tiene un problema. La Orthodox Wiki afirma:

Pablo de Samosata fue un teólogo sirio del siglo tercero y un patriarca herético de Antioquía. Para defender el monoteísmo cristiano contra cargos de triteismo, Pablo abrazó una definición de la relación entre las tres personas de la divinidad que negaba la distinción personal del divino Hijo y el Espíritu Santo en contraste con Dios el Padre, contradiciendo así la doctrina ortodoxa de la Trinidad…Patriarca de Antioquía 260-270 (Paul of Samosata. http://orthodoxwiki.org/Paul_of_Samosata visto 11/30/07)

El  erróneo entendimiento de la Divinidad no era el único problema de Pablo de Samosata.

Note lo que sostiene La Enciclopedia Católica:

En la tercera centuria Pablo de Samosata, obispo de Antioquía, profesaba doctrinas erróneas… (Schaefer. Transcrito por WG Kofron. La Iglesia de Antioquía. La Enciclopedia Católica, Volumen I. Publicado en 1907. New York: Robert Appleton Company. Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York).

Pablo de Samosata Obispo de Antioquía Algunos sínodos, probablemente tres, se organizaron contra él cerca de 264-66… Una carta escrita por Malquion en el nombre del sínodo y dirigida al papa Dionisio de roma, Máximo de Alejandría, y todos los obispos y la clerecía en todo el mundo, ha sido preservada en parte por Eusebio; unos pocos fragmentos sólo quedan de un reporte escrito a mano sobre la disputa. La carta acusa a Pablo de adquirir gran riqueza por medios ilícitos, de mostrar mundanalidad y arrogancia, de haber construido para él un cómodo púlpito en la iglesia, de insultar a aquellos que no lo aplaudían y ondeaban sus pañuelos, y así. Él causó escándalos al admitir que unas mujeres vivieran en su casa, y al permitirle lo mismo a su clérigo. Pablo no pudo ser sacado de su sede hasta que el emperador Aureliano tomó posesión de Antioquía en 272. Incluso entonces él rehusó desocupar la casa que pertenecía a la iglesia. Se hizo una apelación a Aureliano, y el emperador pagano, quien en este momento era favorable a los cristianos, decidió muy justamente, dice Eusebio (vii, 30, 19), que esa casa debería ser dada a aquellos a quienes los obispos en Italia y la ciudad de Roma escribieran…

Pablo fue sacado en absoluta desgracia por el poder civil. De su vida no se sabe más. Su doctrina era semejante al monarquismo dinamístico de Teodoto, y él apodado un seguidor de Artemas. Reunimos estos puntos: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son sino una persona singular (prosopon). El Hijo o Logos es sin hipóstasis, siendo meramente la sabiduría y la ciencia de Dios, que está en Él como la razón en el hombre. Antes de todos los mundos nación Él como Hijo (Logos prophorikos) sin una virgen; él es sin forma y no puede ser hecho visible a los hombres…

Pablo… prohibió los himnos a Cristo, y abiertamente atacó las viejas (alejandrinas) interpretaciones de la Escritura. El partido de pablo no desapareció de una. El Concilio de Nicea declaró que el bautismo conferido por los Paulinistas era inválido. (Chapman J. Transcrito por Douglas J. Potter. Paul of Samosata. La Enciclopedia Católica, Volumen XI. Publicada 1911. New York: Robert Appleton Company. Nihil Obstat, February 1, 1911. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York).

Así, por la menos ocho años uno a quien los Católicos Romanos claman era infiel sostuvo “sucesión apostólica” en Antioquía. Y note que los bautismos que él y su grupo hicieron fueron declarados inválidos. Claramente esta no es una verdadera sucesión apostólica.

Extrañamente, el sitio Web de la Diócesis Cristiana Ortodoxa de Norte América clama:

267 El episcopado de Pablo de Samosata en Antioquía 270 (Primicias de la sede apostólica de Antioquía (Orthodox Succession) http://www.antiochian.org/667 viewed 11/30/07).

Un episcopado de 267-270 parece raro porque no tendría sentido que Pablo tuviera 3 sínodos contra su episcopado antes de que hubiese estado en el cargo.

Pero sin consideración a cuándo estuvo él allí, simplemente no hay una línea inquebrantada de obispos fieles en Antioquía:

Algunas herejías tuvieron origen en Antioquía. En la tercera centuria Pablo de Samosata, obispo de Antioquía, profesó erróneas doctrinas. El arianismo  tuvo su raíz original no en Alejandría sino en la gran ciudad siria de Antioquía. (Schaefer, Francis. La Iglesia de Antioquía. La Enciclopedia Católica. Vol. 1. Nihil Obstat. March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York. New York: Robert Appleton Company, 1907. 12 Apr. 2010 <http://www.newadvent.org/cathen/01567a.htm>)

Quizás debería mencionare también que la mayoría de los obispos de Antioquía en el siglo 4o eran sea Arianos o Semiarianos hasta el Concilio de Constantinopla.

Por lo tanto, puesto que algunos de ellos denegaban la deidad de Cristo, debería descartarse a Antioquía de haber tenido “sucesión apostólica”. Puede ser de interés histórico anotar que hubo un cisma en 361 que pareció resultar en al menos 3 clamadas sucesiones en 362 (Euzoious, Meletius, Paulinus). Adicionalmente, algunos otros obispos de Antioquía fueron condenados o depuestos –una vez hubo tres en secuencia (Juan I, 428-442, condenado [por] el Primer Concilio de Éfeso en la controversia Nestoriana, Domnus II, 442-449, depuesto por el Segundo Concilio de Éfeso, y Máximus II, 449-455, escogido por el emperador Teodosio II, aceptado [por] el Concilio de Chalcedon, pero posteriormente depuesto–Wikipedia). Antioquía no tuvo clara continuación!

Adicionalmente, de acuerdo a Jesús, ninguna ciudad, incluyendo a Antioquía (Roma, etc.) podía quedar como sucesora de los apóstoles a través de la historia. Note lo que Jesús dijo:

 22 Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.

23 Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo de Hombre.(Mateo 10: 22-23)

El anterior pasaje de Jesús sugeriría que el verdadero liderazgo de la iglesia tendría que moverse razonablemente a menudo (no sólo una o dos veces). Note que el Apóstol Pablo también enseñó que era imposible que ninguna ciudad en esta era fuera permanente para los Cristianos:

 14 porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la por venir. (Hebreos 13: 14)

Por lo tanto cualquier reclamo de sucesión apostólica por 1000-2000 años de la misma ciudad debería verse como básicamente imposible desde lo que Jesús y Pablo enseñaron. Adicionalmente, las iglesias de Antioquía mantuvieron doctrinas que Ignacio y otros primeros líderes condenaron.

Por lo tanto, no considero que ninguno de los líderes que ahora claman conducir a las iglesias de Antioquía pudiera ser verdaderamente fiel a las enseñanzas originales de Jesús o de los apóstoles. De esta forma, cualquier reclamo por la sucesión apostólica física quedaría hecho irrelevante por compromisos doctrinales y otros puesto que esta particular iglesia no es definitivamente la sucesora espiritual de los apóstoles.

Los reclamos, incluyendo descaradas aseveraciones insostenidas, no deberían nunca ser tomados como prueba.

2 Anianus de Alejandría. La Iglesia Ortodoxa de Alejandría clama que Marcos fue un apóstol y que él pasó la sucesión a un hombre pío llamado Anianus (o a veces escrito Anianos). Esencialmente, estos reclamos están basados en registros del escritor del siglo cuarto Eusebio, que, sin embargo, la historia revela que contienen algunos defectos.

Note la siguiente pretendida lista de sucesión (mucho de lo que aparentemente fue puesto junto con base en los escritos de Eusebio) en Alejandría:

1 EL APÓSTOL Y EVANGELISTA MARCOS (40-62)

2 ANIANOS (62-82)

3 ABELIOS (83-95)

4 KEDRON (96-106)

5 PRIMUS (106-118)

6 JUSTUS (118-129)

7 EUMENIS (129-141)

8 MARK II (141-152)

9 KELADION (152-166)

10 AGGRIPINOS (166-178)

11 JULIAN (178-189)

12 DIMITRIOS (189-232)

13 HERAKLAS (232-248)

14 DIONYSIOS (248-264)

Source: Greek Orthodox Patriarchate of Alexandria and All Africa. CHRONOLOGICAL LIST OF PATRIARCHES OF ALEXANDRIA. http://www.greekorthodox-alexandria.org/index.php?module=content&cid=001003 viewed 05/10/11.

Requiere se entendido que Eusebio sólo afirma que él oyó que Marcos estuvo en Alejandría (esto difiere de muchos otros relatos de Eusebio en donde él reclama apoyarse en registros escritos).

La Iglesia Copta Católica de Alejandría también sostiene una posición similar a la de la Iglesia Ortodoxa de Alejandría en tanto clama:

La Iglesia Copta fue fundada por el mártir Marcos entre 40 y 60 D.C. en Alejandría (Eastern Catholics Key for Christian Unity, Says Pope. Zenit – Dec 15, 2006).

Sin embargo, Eusebio no clama que Marcos estuvo realmente en Alejandría por ningún específico período de tiempo. Realmente, puesto que Marcos es mencionado muchas veces en el Nuevo Testamento, las fechas y eventos en la Biblia que mencionan a Marcos, demuestran que Marcos no podía haber sido el obispo de Alejandría en ese tiempo (pues él estaba en, o viajando a, muchos otros lugares).

Alrededor de 43-44 D.C., Marcos es mencionado primero en Hechos 12:12, cuando él está orando en Jerusalén. Herodes es citado como muriendo en Hechos 12: 20-23, lo que ocurrió en 44 D.C. (Nelson Study Bible, New Kings James Version. Thomas Nelson Publishers, Nashville, 1997, p. 1813). Algún tiempo después de la muerte de Herodes, note:

 25 Y Bernabé y Saulo, cumplido su servicio, volvieron de Jerusalén, llevando también consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos.  (Hechos 12: 25)

Note que Marcos estaba en Jerusalén y luego fue con Pablo y Barnabas. También note lo que ciertos eruditos creen:

En 46 D.C. Marcos gastó tiempo con Pablo y Barnabas en la Iglesia de Antioquía antes de acompañarlos a ellos como ayudante en su primer viaje misionero (Nelson Study Bible, New Kings James Version. Thomas Nelson Publishers, Nashville, 1997, p. 1636).

Marcos aparentemente fue con Pablo y Barnabas desde alrededor de 47-49 D.C. (Nelson Study Bible, New Kings James Version. Thomas Nelson Publishers, Nashville, 1997, p. 1813).

Pero Pablo no estaba complacido con Marcos y no quería que lo acompañara en el próximo viaje:

 37 Y Bernabé quería que llevasen consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos;

38 pero a Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos desde Panfilia, y no había ido con ellos a la obra.

39 Y hubo tal desacuerdo entre ellos, que se separaron el uno del otro; Bernabé, tomando a Marcos, navegó a Chipre, (Hechos 15: 37-39)

Note que Pablo consideraba infiel a Marcos, y note que Marcos fue entonces a Chipre (no a Alejandría)–y esto fue alrededor de 50-53 D.C. (Nelson Study Bible, New Kings James Version. Thomas Nelson Publishers, Nashville, 1997, p. 1813).

Después Pablo aparentemente quiso a Marcos:

 10 Aristarco, mi compañero de prisiones, os saluda, y Marcos el sobrino de Bernabé, acerca del cual habéis recibido mandamientos; si fuere a vosotros, recibidle; (Colosenses 4: 10).

Esto ocurrió alrededor de 60 D.C. y Marcos se cree que haya estado con Pablo en Roma luego (Nelson Study Bible, New Kings James Version. Thomas Nelson Publishers, Nashville, 1997, pp. 1637, 2008).

Posteriormente Pablo declaró que Marcos era útil:

 11 Sólo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio. (2 Timoteo 4: 11).

Y esto ocurrió alrededor de 67 D.C. (Nelson Study Bible, New Kings James Version. Thomas Nelson Publishers, Nashville, 1997, p. 2052).

Debería anotarse que la Biblia nunca menciona que Marcos estuviera en Alejandría, ni da ninguna indicación de que él de alguna manera fuese un “obispo” de ningún área.

En su lugar, el relato bíblico contradice la posición de la Iglesia Ortodoxa de Alejandría, de que Marcos fue obispo de 42-62 D.C. puesto que Marcos estaba en Jerusalén, Antíoco, Roma, Chipre y otras áreas durante este tiempo. Además, de acuerdo a varios historiadores, él todavía estaba vivo en 67 D.C.

Por lo tanto, o alguno posteriormente se hizo a la idea de que el Marcos de la Biblia vino a Alejandría y condujo a la iglesia como apóstol o hubo un falso apóstol llamado a sí mismo Marcos quien estuvo en Alejandría. En tanto que la Biblia nunca dice o insinúa que Marcos fuera un apóstol y que Marcos pudo haber conducido a la iglesia en Alejandría durante el tiempo que mencionó Eusebio, ella claramente advierte contra los “falsos apóstoles”. Específicamente Pablo escribió:

 12 Mas lo que hago, lo haré aún, para quitar la ocasión a aquellos que la desean, a fin de que en aquello en que se glorían, sean hallados semejantes a nosotros.

13 Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. (2 Corintios 11: 12-13)

Adicionalmente, Pablo escribió lo anterior alrededor de 56 D.C., lo cual es durante el tiempo que se ha dicho que hubo un apóstol llamado Maracos en Alejandría:

 1. Y ellos dicen que este Marcos fue el primero que fue enviado a Egipto, y que él proclamó el Evangelio que él había escrito, y el que primero estableció iglesias en Alejandría.

2. Y la multitud de creyentes, tanto hombres como mujeres, que fueron convencidos allí desde el propio comienzo, y vivieron vidas del más excesivo y filosófico ascetismo, era tan grande, que Philo pensó que era de valor describir sus actividades, sus reuniones, sus ocupaciones, y toda su manera de vida.” (Eusebius. Church History, Book II, Chapter 16. Translated by Arthur Cushman McGiffert. Extraído de Nicene and Post-Nicene Fathers, Series Two, Volume 1. Edited by Philip Schaff and Henry Wace. American Edition, 1890. Online Edition Copyright © 2004 by K. Knight).

Cuando Nerón estaba en el octavo año de su reinado, Annianus sucedió a Marcos el evangelista en la administración de la parroquia de Alejandría (ibíd., capítulo 24).

Debe anotarse que la fuente de Eusebio o las conclusiones respecto de Anianus, que los Ortodoxos aceptan, deben estar en error. Por ejemplo, el octavo año del reinado de Nerón fue en 61-62 D.C., y los Ortodoxos claman que Anianus era un obispo allí desde 62 D.C.

Sin embargo, esto no puede ser si él sucedió a Marcos.

¿Por qué?

Porque de acuerdo a Pedro, Marcos todavía estaba vivo cuando Pedro escribió 1 Pedro 5: 13, cuando afirma:

A aquella que está en Babilonia, elegida junto contigo, saludos; y también a mi hijo Marcos…

De acuerdo a varias fuentes, Pedro no escribió 1 Pedro hasta después de la fecha que los Ortodoxos claman que Anianus sucedió a Marcos. Aquí está lo que La Enciclopedia Católica dice acerca de cuándo fue escrito 1 Pedro:

La opinión más probable es la que lo coloca cerca del final del año 63 o el comienzo del año 64 (Van Der Heeren A. Transcrito por Judy Levandoski. Epístolas de San Pedro. La Enciclopedia Católica, Volumen XI. Copyright © 1911 by Robert Appleton Company. Online Edition Copyright © 2003 by K. Knight. Nihil Obstat, February 1, 1911. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York).

Adicionalmente, de acuerdo a Ireneo (c. 175 D.C.), Marcos todavía estaba vivo cuando murió Pedro:

Pedro y Pablo estaban predicando en Roma, y estableciendo los fundamentos de la Iglesia. Después de su partida, Marcos, el discípulo e intérprete de Pedro, nos devolvió a nosotros por escrito lo que había sido predicado por Pedro (Ireneo. Contra los herejes, Libro III, Capítulo 1, Verso 1. Extraído de Ante-Nicene Fathers, Volume 1. Edited by Alexander Roberts & James Donaldson. American Edition, 1885. Online Edition Copyright © 2004 by K. Knight).

Aunque no es cierto que Pedro realmente predicara en Roma (al menos uno de los demás reclamos de Ireneo acerca de Pedro y Roma son considerados falsos de acuerdo a ciertos eruditos Católicos Romanos), si Ireneo es correcto en que Marcos escribió después de la muerte de Pedro, entonces Marcos no podía haber muerto antes de 67 D.C. Y si él [no] había muerto al menos hasta entonces, él no podía haber muerto para el 62 D.C.

Por supuesto, casi nada es lo que se sabe acerca de Anianus o cualquiera de sus “sucesores”–pero no parece posible que él pudiera haberse convertido en obispo después del tiempo de la muerte de Marcos (quien puede no haber estado nunca realmente en Alejandría), por lo tanto los escritos de Eusebio acerca de Alejandría han sido descartados por muchos eruditos.

Pero no necesita ser entendido que, en el primer siglo, Philo reportaba que había problemas con aquellos que estaban en Alejandría. Aquí está algo de lo que Eusebio dijo que Philo enseñaba acerca de los seguidores ascéticos (quien él parece impropiamente alegar que seguían a Marcos) en Alejandría (cualquier énfasis mío):

 3. En la obra a la cual él dio el título, Sobre una vida contemplativa o Sobre los humildes, después de afirmar en primer lugar que él añadirá a aquellas cosas que él está a punto de relatar nada contrario a la verdad o de su propia invención, él dice que estos hombres eran llamados Therapeutæ y las mujeres que estaban con ellos Therapeutrides. Él agrega luego las razones para semejante nombre, explicando esto por el hecho de que ellos aplicaban remedios y sanaban las almas de aquellos que venían a ellos, aliviándolos como médicos, de malas pasiones, o del hecho de que ellos servían y adoraban a la Deidad en pureza y sinceridad.

4. Sea que Philo mismo les dio este nombre empleando un epíteto bien adecuado a su modo de vida, o sea que los primeros de ellos realmente se llamaban a sí mismos así en el comienzo, puesto que el nombre de cristianos no era todavía conocido en todas partes, no necesitamos discutir aquí…

7. Philo da testimonio de hechos muy semejantes a los aquí descritos y luego añade el siguiente relato: “En todas partes en el mundo se encuentra esta raza. Pues era conveniente que tanto griegos como bárbaros compartieran lo que es perfectamente bueno. Pero la raza particularmente abunda en Egipto, en cada uno de los así llamados nomos, y especialmente en Alejandría…

9. Y luego un poco más adelante, después de describir la clase de casas que ellos tenían, el habla como sigue respecto de sus iglesias, en donde ellos estaban esparcidos aquí y allá: “En cada casa hay un apartamento sagrado que es llamado un santuario o monasterio, en donde, completamente solos, ellos llevan a cabo los misterios de la vida religiosa. Ellos no llevan nada allí, ni bebida ni comida, ni ninguna de las otras cosas que contribuyen a las necesidades del cuerpo, sino sólo las leyes, y los inspirados oráculos de los profetas, e himnos y tales otras cosas para aumentar y hacer perfecto su conocimiento y piedad.”

10. Y después de algunos otros asuntos él dice:

“Todo el intervalo, desde la mañana hasta la tarde, es para ellos un tiempo de ejercicio. Pues ellos leen las sagradas Escrituras, y explican la filosofía de sus padres de una manera alegórica, considerando las palabras escritas como símbolos de una verdad oculta que es comunicada en oscuras figuras.

11. Ellos también tienen escritos de hombres antiguos, que fueron los fundadores de su secta, y quienes dejaron muchos monumentos del método alegórico. Estos los usan ellos como modelos, e imitan sus principios”…

15… Las palabras de Philo son como sigue:

16. “Habiendo establecido la temperancia como una clase de fundamento en el espíritu, ellos construyeron sobre ella otras virtudes. Ninguno de ellos podía tomar comida o beber antes de la salida del sol, puesto que ellos miraban el filosofar como una obra valiosa de la luz, pero la atención a las necesidades del cuerpo como propias sólo de la oscuridad, y por lo tanto asignaban el día a lo primero, pero a lo último una pequeña porción de la noche.

17. Pero algunos, en quienes mora un gran deseo de conocimiento, olvidan tomar comida por tres días; y algunos están tan deleitados y festejan con tanta ostentación acerca de la sabiduría, que suministra doctrinas ricamente y sin interrupción, que ellos se abstienen incluso dos veces más que eso, y están acostumbrados, después de seis días, a tomar escasamente la comida necesaria.” Estas afirmaciones de Philo las miramos como refiriéndose clara e indiscutiblemente a aquellos de nuestra comunión.

19. Pues ellos dicen que había mujeres también con aquellos de quienes nosotros estamos hablando, y que la mayoría de ellas eran vírgenes de edad quienes habían preservado su castidad… por su propia elección, por celo y un deseo de sabiduría..

20. Entonces después de un poco él añade todavía más enfáticamente: “Ellos exponían las Sagradas Escrituras figurativamente por medio de alegorías. Pues toda la ley parece a estos hombres un organismo viviente, de quien las palabras habladas constituyen el cuerpo, mientras que el sentido oculto guardado dentro de las palabras constituye el alma. Este significado oculto ha sido primero particularmente estudiado por esta secta, que ve, revelados como en un espejo de nombre, las superiores bellezas de los pensamientos”…

23. En adición a esto Philo describe el orden de dignidades que existe entre aquellos que llevan a cabo los servicios de la iglesia, mencionando el diaconado, y el oficio de obispo, que toma la precedencia sobre todos los otros (Eusebio. Historia de la Iglesia, Libro II, Capítulo XVII. Traducido por Arthur Cushman McGiffert. Extraído de Nicene and Post-Nicene Fathers, Series Two, Volume 1. Edited by Philip Schaff and Henry Wace. American Edition, 1890. Online Edition Copyright © 2004 by K. Knight).

Así Eusebio clama que Philo (c. final siglo 1o.) reportaba que aquellos en Alejandría eran ascéticos, tenían misterios, parecían haber sido gnósticos (unos que clamaban [que] tener especial conocimiento/sabiduría era esencial para la salvación), tenían alguna promoción del celibato, escritura alegorizada, y tenían un obispo –y Eusebio parece clamar que ellos eran parte de la Iglesia Católica (ver vs. 17 arriba)–incluso si bien la Iglesia Romana no tenía reglas sobre el celibato en esa época (por favor vea el artículo ¿Era requerido el celibato para los primeros obispos y presbíteros?). Esto parece haber sido en donde ocurrió un mayor apartamiento de la verdadera fe.

Incluso Ireneo condenaba la práctica de alegorizar:

 11…Pero si uno, “adorando acerca de preguntas” se imagina que lo que los apóstoles han declarado acerca de Dios debería ser alegorizado (Ireneo. Contra los herejes, Book III, Chapter 12, Verse 11. Extraído de Ante-Nicene Fathers, Volumen 1. Editado por Alexander Roberts & James Donaldson. American Edition, 1885. Online Edition Copyright © 2004 by K. Knight).

Cuándo los Alejandrinos tuvieron primero un obispo que tuvo sucesores no está claro –y si Anianus fue tal obispo, parece que él condujo a un grupo que no enseñaba la Biblia en la misma forma que lo hicieron los apóstoles. Puesto que la Iglesia Ortodoxa clama un vínculo no roto de obispos aquí, ellos están aparentemente incluyendo individuos que alegorizaban las escrituras y enseñaban otras doctrinas contrarias a las de los apóstoles.

Alejandría fue el hogar original del herético Valentinus (quien después fue a Roma), y parece que algunos de los líderes en Alejandría adoptaron algunos de sus rasgos. El historiador HOJ Bron anotó:

Alejandría fue el hogar del celebrado gnóstico Valentinus. Valentinus adoptó el método de Philo de la interpretación alegórica… Por un tiempo, Valentino y sus seguidores existieron con los Cristianos ortodoxos de Alejandría. (Brown HOJ. Herejías: Herejías y Ortodoxia en la historia de la Iglesia. Hedrickson Publishers, Peabody (MA), 1988, p. 86).

Valentino, aunque condenado incluso por Policarpo de Esmirna, cuando Policarpo visitó Roma, circa 155, fue también tolerado por, y existió en, la Iglesia Romana hasta los años 170 D.C. cuando fue finalmente echado después de que hubiera tenido gran influencia en la iglesia allí.

Un hombre que estuvo afiliado con Valentinus fue Marcus (también puede ser escrito Markos en inglés). Note lo que Ireneo escribió:

Te mostré, mi querido amigo, que todo el sistema elaborado, en muchas y opuestas formas, por aquellos que están en la escuela de Valentinos, era falsa y sin base. También expuse los dogmas de sus predecesores, probando que ellos no sólo diferían entre ellos, sino que hacía largo tiempo que habían previamente virado bruscamente de la verdad misma. Expliqué después, con toda diligencia, la doctrina como también la práctica de Marcus el mago, puesto que él, también, pertenece a estas personas (Ireneo. Contra los herejes, Libro II, Prefacio, verso 1. Extraído de Ante-Nicene Fathers, Volume 1. Edited by Alexander Roberts & James Donaldson. American Edition, 1885. Online Edition Copyright © 2004 by K. Knight).

Eusebio clabama:

En Alejandría Marcus fue elegido pastor, después de que Eumenes hubo desempeñado ese oficio trece años por todo (Eusebio. Historia de la Iglesia. Libro IV, capítulo 11, verso 6. Translated by Arthur Cushman McGiffert. Extraído de Nicene and Post-Nicene Fathers, Series Two, Volume 1. Edited by Philip Schaff and Henry Wace. American Edition, 1890. Online Edition Copyright © 2004 by K. Knight).

Un investigador escribió:

Marcus, el séptimo obispo listado por Eusebio, pudo también haber sido el afamado discípulo del Valentinus del siglo segundo (Coulter Fred. The New Testament In Its Original Order, Appendix U. York Publishing, Hollister, CA, 2004, p. 859).

Y esto es posible. Mientras los Ortodoxos Orientales veneran la memoria de un Marcos que ellos claman fue obispo de Alejandría de 144-154 D.C., los Católicos Romanos consideran que hubo un líder herético gnóstico llamado Marcus en la segunda centuria:

Marcus El nombre de tres principales Gnósticos… El fundador de los Marcosianos y anciano contemporáneo de San Ireneo, quien, c. 175 D.C., en la refutación dirigida hacia él era alguien que aparentemente todavía estaba vivo (Contra los herejes, I, xi, 3, en donde el “clarus magister” es Marcus, no Epífanes; y I, xiii, 21). Ireneo, quien cita de San Epifanio (Contra los herejes, xxxiv) y de San Hipólito (Contra los herejes, VI, xxxiv-lv), hace a Marcus, un discípulo de Valentinos (q.v.), con quien la enología de Marcus principalmente está de acuerdo… Clemente de Alejandría, él mismo infectado con el Gnosticismo, realmente usa el sistema de números de Marcus si bien sin [hacerle] reconocimientos [por ello] (Strom, VI, xvi) (Arendzen JP. Transcrito por Joseph P. Thomas. Marcus. The Catholic Encyclopedia, Volume IX. Published 1910. New York: Robert Appleton Company. Nihil Obstat, October 1, 1910. Remy Lafort, Censor. Imprimatur. +John M. Farley, Archbishop of New York).

El hecho de que Clemente de Alejandría (un contemporáneo de Marcus) aparentemente usara el sistema de numeración de Marcus, sugiere que es posible, pero no es una prueba, de que este podía ser el mismo Marcus (para más información sobre él, por favor vea Marcus y los Marcosianos: ¿Desarrolladores de la Eucaristía?).

Ireneo incluso condenó al Gnóstico Marcus quien había estado familiarizado con Valentinus por venir con un tipo de misterio “semejante a la eucaristía”. Note:

 1. En el primer libro, que inmediatamente precede a éste, exponiendo el “falsamente llamado conocimiento”, te mostré, mi querido amigo, que todo el sistema elaborado, en muchas y opuestas formas, por aquellos de la escuela de Valentinus, era falso y sin bases. También expuse los credos de sus predecesores, probando que ellos no sólo diferían entre ellos, sino que hacía largo tiempo que habían previamente virado bruscamente de la verdad misma. Expliqué después, con toda diligencia, la doctrina como también la práctica de Marcus el mago, puesto que él, también, pertenece a estas personas (Ireneo. Contra los herejes, Libro II, Prefacio, verso 1. Extraído de Ante-Nicene Fathers, Volume 1. Edited by Alexander Roberts & James Donaldson. American Edition, 1885. Online Edition Copyright © 2004 by K. Knight).

1. Pero hay otro entre estos heréticos, Marcos de nombre, quien alardea él mismo de haber superado a su maestro…

2. Pretendiendo consagrar copas mezcladas con vino, y prologando en gran medida la palabra de invocación, él se las ingenia para darles a ellas un color púrpura y rojo, de manera que Charis, quien es uno de aquellos que son superiores a todas las cosas, se piense que dejó caer su propia sangre en esa copa por medio de su invocación, y que de esta manera aquellos que están presente sean llevados a regocijarse con el sabor de esa copa, en orden a que, al hacer eso, el Charis, que es exhibido por este mago, pueda fluir también dentro de ellos. De nuevo, entregando copas mezcladas a las mujeres, él les ofrece a ellas consagrar estas en su presencia (Ireneo. Contra los herejes, Libro I, capítulo 13. Extraído de Ante-Nicene Fathers, Volume 1. Edited by Alexander Roberts & James Donaldson. American Edition, 1885. Online Edition Copyright © 2004 by K. Knight).

Si estos dos Marcus son la misma persona, es claro que el de la lista de los sucesores de los Ortodoxos Alejandrinos fue condenado por Ireneo como hereje (para más información sobre él, por favor vea Marcus y los Marcusianos: ¿Desarrolladores de la Eucaristía?).

A pesar de los reclamos de la Iglesia Ortodoxa de Alejandría, poco se sabe acerca de quienes ella dice fueron los primeros líderes, pero posiblemente ellos estaban influenciados por los seguidores de Mitra.

La Enciclopedia Católica reporta:

Demetrio es el primer obispo de Alejandría de quien se sabe alguna cosa… Demetrio dio ánimo a Origen cuando fue culpado por su demasiado literal ejecución de un consejo alegórico de nuestro Señor, y se dijo haberle mostrado gran favor… En 230 Demetrio dio a Origen una recomendación para tomarlo con él en su viaje a Atenas (Chapman J. Transcrito por Gary Mros. The Catholic Encyclopedia, Volume IV. Copyright © 1908 by Robert Appleton Company. Online Edition Copyright © 2003 by K. Knight. Nihil Obstat. Remy Lafort, Censor. Imprimatur. +John M. Farley, Archbishop of New York).

Demetrio está en la lista de sucesores de la Iglesia Ortodoxa de Alejandría desde 188-231. Durante ese tiempo, Demetrio animaba a los heréticos Clemente de Alejandría y después a Origen (antes eventualmente de renunciar a Origen) con su escuela catequética alejandrina. Así, nadie en la genuina Iglesia de Dios consideraría que aquellos que digan ser sus sucesores sean verdaderamente sucesores de los apóstoles.

Incluso muchos líderes Protestantes saben que la vieja Escuela Catequética Alejandrina tenía claramente problemas como lo ha señalado el notado teólogo protestante John Walvoord:

En los últimos diez años del siglo segundo y en el siglo tercero la escuela herética de teología en Alejandría, Egipto avanzó el erróneo principio de que la Biblia debería ser interpretada en un sentido no literal y alegórico. Aplicando esto a las Escrituras, ellos subvirtieron todas las principales doctrinas de la fe… la escuela de teología de Alejandría es marcada por todos los teólogos como herética… (Walvoord, John F.  The Prophecy Handbook. Victor Books, Wheaton (IL), 1990, pp. 9,15).

Clemente mezclaba el gnosticismo con su forma de cristianismo:

A diferencia de Ireneo quien la detestaba, Clemente se refiere a la tradición secreta, y sus afinidades con el gnosticismo parecen ir más allá de tomar prestados los términos gnósticos. (Brown HOJ. Heresies: Heresy and Orthodoxy in the History of the Church. Hendrickson Publishers, Peabody (MA), 1988, p. 87).

La Enciclopedia Católica reportó:

Clemente fue un primer teólogo griego y cabeza de la escuela catequética de Alejandría… Alejandría era, en adición, uno de los asientos principales de esta peculiar mezcla de especulación pagana y cristiana conocida como el Gnosticismo… Los eruditos conservadores están inclinados a creer que Photius ha arrojado los errores de Clemente, cualesquiera que puedan haber sido ellos, en indebido relieve. El estilo de Clemente es difícil, sus palabras están llenas de citas prestadas, y su enseñanza es reducida con dificultad a un cuerpo de doctrina coherente…

En las “Misceláneas” Clemente repudia el orden y el plan… La verdad de  Dios se encuentra en la revelación, otra porción de ella en la filosofía. Es el deber del cristiano no descuidar ninguna. La ciencia religiosa, extraída de esta doble fuente, es incluso un elemento de perfección, el cristiano instruido –”el verdadero Gnóstico” es el cristiano perfecto. Aquel que se ha levantado a su altura está lejos de ser disturbado por la pasión; él está unido a Dios, y en un misterioso sentido es uno con Él. Tal es la línea de pensamiento indicada en la obra, que está llena de digresiones…

Algunos eruditos parecen ver en los escritos principales de Clemente, la “Exhortación”, “El Tutor”, las “Misceláneas”, una gran trilogía que representa una graduada iniciación dentro de la vida cristiana –creencia, disciplina, conocimiento –tres estados correspondientes a los tres grados de los misterios neoplatónicos –purificación, iniciación, y visión…

Photius en la “Biblioteca” censura una lista de errores sacada de sus escritos… cuando la Martirología Romana fue revisada por el papa Clemente VII su nombre fue quitado del calendario por consejo del cardenal Baronius. Benedicto XIV mantuvo esta decisión de su predecesor sobre la base de que la vida de Clemente era poco conocida y que él nunca obtuvo culto público en la Iglesia, y que algunas de sus doctrinas eran, si no erróneas, al menos sospechosas (Havey, Francis. “Clement of Alexandria.” The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. New York: Robert Appleton Company, 1908. 17 Nov. 2008 <http://www.newadvent.org/cathen/04045a.htm>).

En otras palabras, muchos eruditos entienden que  Clemente of Alejandría, quien es a menudo listado como un líder principal en Alejandría mantuvo un montón de visiones gnósticas y otras heréticas.

Origen fue uno de los primeros eruditos principales en oponerse al entendimiento literal de la escritura (un artículo de interés relacionado puede ser ¿Cuál es la forma apropiada de la interpretación bíblica?)–lo que él puede haber obtenido del gnóstico Valentinus.

Debería anotarse que muchos historiadores no creen que hubo una sucesión real de obispos en Alejandría antes (o mucho antes) de Demetrio (ver Bauer W. Orthodoxy and Heresy in Early Christianity, 2nd ed. Edited by R. Krafy and G. Krodel. Sigler Press, Mifflintown, PA, 1996, pp. 44-45 and Sullivan F.A. De los Apostoles a los Obispos: El desarrollo del episcopado en la primera iglesia. Newman Press, Mahwah, NJ, 2001, p. 15).

La idea de que NO HUBO una sucesión de enseñanzas apostólicas desde los apóstoles hasta cualquiera de los primeros obispos de Alejandría parece ser confirmada por el siguiente recuento de Clemente de Alejandría quien escribió:

Ahora este trabajo mío de escribir no está construído lleno de habilidad para mostrar; sino mis recuerdos son guardados contra la vieja edad, como un remedio contra el olvido, verdaderamente una imagen y esbozo de aquellos vigorosos y animados discursos que yo tuve el privilegio de escuchar, y de bendecidos y verdaderamente notables hombres.

De estos el uno, en Grecia, un Eónico; el otro en la Magna Grecia: El primero de estos de Coele-Siria, el segundo de Egipto y los otros en el Oriente. El uno fue nacido en la tierra de Asiria, y el otro un hebreo en Palestina.

Cuando me encontré con él último (él fue el primero en poder), habiéndolo seguido oculto en Egipto, encontré descanso. Él, la verdad, la abeja siciliana, recogiendo el polen de las flores de la pradera profética y apostólica, engendraba en las almas de sus oyentes un elemento de conocimiento inmortal.

Bien, preservando ellos la tradición de la bendita doctrina derivada directamente de los santos apóstoles, Pedro, Santiago, Juan, y Pablo, recibiendo los hijos del padre (pero pocos fueron como padres), vino a nosotros por la voluntad de Dios también depositar aquellas ancestrales y apostólicas semillas (Clemente de Alejandría. The Stromata (Book I, Chapter I. Excerpted from Ante-Nicene Fathers, Volume 2. Edited by Alexander Roberts & James Donaldson. American Edition, 1885. Online Edition Copyright © 2004 by K. Knight).

El anterior recuento muestra que Clemente dice que él básicamente tenía conocimiento apostólico basad en su encuentro con una variedad de individuos que clamaban conocer a los apóstoles. Note que Clemente nunca insinúa incluso que esta información fuera preservada por una línea de primeros obispos en Alejandría.

¿Por qué?

Bien, entre otras razones, porque no hay prueba de que hubo ninguna transferencia real de apóstol a obispo a obispo en Alejandría (si bien parece haber sido prueba de algunos obispos heréticos). E incluso la Biblia está en desacuerdo con la posición de que Marco podía haber estado allí mucho desde 42-62 D.C.

Se hace incluso peor. “El Patriarca DIONYSIOS” (también escrito Dionysius) rechazó específicamente el libro de Apocalipsis pues él considerada que era probablemente una obra de ficción. Eusebio registró lo siguiente acerca de Dionisio:

 1. Después él habla en esta forma del Apocalipsis de Juan.

Algunos antes de nosotros han puesto aparte y rechazado el libro completamente, criticándolo capítulo por capítulo, y pronunciándolo sin sentido o argumento, y manteniendo que el título es fraudulento.

 2. Pues ellos dicen que esta no es la obra de Juan, ni es una revelación, porque está cubierto espesa y densamente por un velo de oscuridad. Y ellos afirman que ninguno de los apóstoles, y ninguno de los santos, ni ninguno de la Iglesia es su autor, sino que Cerinthus, quien fundó la secta que fue llamada por él los Cerintios, deseando reputable autoridad para su ficción, prefijó el nombre.

6. Después que él examina todo el libro de Apocalipsis y habiendo probado que es imposible entenderlo de acuerdo al sentido literal, procede…

26. No niego que el otro escritor vio una revelación y recibió conocimiento y profecía. Yo percibo, sin embargo, que su dialecto y lenguaje no son griego exacto sino que él usa idiomas bárbaros, y, en algunos lugares, solecismos. (Eusebio, La Historia de la Iglesia, Libro VII, capítulo 25 versos 1, 2, 6, 26, pp. 160, 162).

Como puede una persona que descarta un libro de la Biblia ser el verdadero sucesor de los apóstoles? Obviamente, no puede serlo. Nunca hubo sucesión apostólica en Alejandría.

Posteriormente, la Iglesia que Demetrio condujo se dividió en el año o451 en la Iglesia Copta y la Iglesia Ortodoxa de Alejandría.

Nosotros en la genuina Iglesia de Dios no consideramos que ninguno de los dos líderes que ahora claman conducir la Iglesia de Alejandría podrían ser verdaderamente fieles a las enseñanzas originales de los apóstoles. La práctica gnóstica de alegorizar la escritura fue alentada en Alejandría, como lo fueron muchas partes del Gnosticismo en general.

De esta forma, cualesquiera reclamos por una sucesión apostólica física (que no puede ser probada) se hacen irrelevantes por compromisos doctrinales y otros pues esta iglesia en particular no es definitivamente la sucesora espiritual de los apóstoles.

3. Stachys en Constantinopla. La Iglesia Ortodoxa de Constantinopla clama que el apóstol Andrés la fundó, y que su sucesor fue Stachys desde 38-64 D.C. El sitio oficial de esta iglesia sostiene:

El apóstol Stachys fue uno de los setenta apóstoles del Señor. En 38 D.C. el apóstol Andrés lo escogió a él primer obispo de la ciudad de Bizancio, que tres siglos después sería renombrada como Constantinopla (El apóstol Stachys. Ecumenical Patriarchate. http://www.ec-patr.gr/list/index.php?lang=en&id=2 3/29/06).

La Biblia no menciona a Stachys, ni los nombres de los 70 enviados por Jesús ni ningún grupo de 70 es referido en ninguna parte de la Biblia como apóstoles (ver Lucas 10: 1-17). Aunque la Biblia menciona muchas ciudades en el Asia Menor (y el libro de Apocalipsis está dirigido a siete ciudades en Asia Menor), Bizancio no es mencionada específicamente en la Biblia.

La información anterior sobre Stachys viene de El Synaxarion, que aparentemente consiguió parte de esta información de este escrito de Hipólito del siglo tercero:

Stachys, obispo de Bizancio (Hipólito. Sobre los setenta apóstoles. Extraído de Ante-Nicene Fathers, Volume 5. Edited by Alexander Roberts & James Donaldson. American Edition, 1886. Online Edition Copyright © 2005 by K. Knight).

Debería señalar que los escritos de Hipólito no se refieren claramente a Stachys como un apóstol, simplemente como un obispo o supervisor (el título “Sobre los setenta apóstoles” puede ser una posterior adición al texto).

Aquí está la lista de sucesión según la Iglesia Ortodoxa de Constantinopla:

1 San Andrés, el apóstol fundador.

2 San Stachys 38-54

3 Onésimo 54-68

4 Policarpo I 69-89

5 Plutarco 89-105

6 Sedekion 105-114

7 Diógenes 114-129

8 Eleuterio 129-136

9 Félix 136-141

10 Polycarpo II 141-144

11 Athenodoros 144-148

12 Euzoios 148-154

13 Laurentios 154-166

14 Alypios 166-169

15 Pertinex 169-187 1

16 Olympianos 187-198

17 Mark I 198-211

18 Philadelphios 211-214

19 Kyriakos I 214-230

20 Kastinos 230-237

21 Eugene I 237-242

22 Titus 242-272

23 Dometian 272-303

(Fuente: Ecumenical Patriarchate. List of Patriarchs. Apostolic Succession of the Great Church of Christ. http://www.ecupatriarchate.org/ecumenical_patriarchate/patriarchs.php 07/10/07).

Es necesario señalar que mientras que los Ortodoxos consideran que Policarpo de Esmirna fue un santo, él no es ninguno de los dos Policarpos de la lista anterior (Policarpo de Esmirna vivió en Siria que queda muy lejos de Constantinopla, además él murió alrededor de 156 D.C.). Policarpo de Esmirna también mantuvo posiciones que difieren de las que ahora sostienen los Ortodoxos.

Adicionalmente, debe entenderse que el grueso del liderazgo de las iglesias en Asia Menor se convirtió en soporte de las iglesias greco-romanas después de la persecución de Decius (c. 250 D.C.)

Note que Dionysius, obispo de Alejandría reportó que “las iglesias del Este” habían sido divididas (de Roma y Alejandría) antes de este tiempo:

Pero sepan, hermanos míos, que todas las iglesias completamente hasta el Oriente y más allá, que antes fueron divididas, han llegado a unirse. Y todos los obispos en todas partes son de una sola mente, y se regocijan grandemente en la paz que ha llegado más allá de toda expectación. Así Demetrianus en Antioquía, Theoctistus en Cæsarea, Mazabanes en Ælia, Marinus en Tiro (habiendo muerto Alexander), Heliodorus en Laodicea (habiendo muerto Thelymidres), Helenus in Tarsus, y todas las iglesias de Cilicia, Firmilianus, y toda Capadocia. He nombrado sólo a los obispos más ilustres, para no hacer demasiado larga mi epístola y para que mis palabras no sean una carga (Citado en Eusebio, Historia de la Iglesia, Libro VII, capítulo V, verso I).

Y de esta manera, las iglesias del final del siglo tercero en Asia Menor no eran las mismas como las iglesias antes de ese tiempo. Así, ninguna de las posteriormente llamadas “exarchates apostólicas” bizantinas después de Decius debería ser considerada como tener la “sucesión apostólica”. Esta es una religión de Asia Menor diferente a la que había antes de Decius. Ella no mantuvo las mismas enseñanzas como hicieron los líderes anteriores –esto es porque ellos no se habían unido con los católicos greco-romanos antes. Pero lo que es interesante notar es que el “Obispo de Bizancio” no está listado en la lista de Dionysius –si el “Obispo de Bizancio era verdaderamente el sucesor del apóstol Andrés y era uno de las originales “sedes apostólicas” (como reclama la Iglesia Ortodoxa Oriental), entonces por qué está ausente el “Obispo de Bizancio”? Probablemente porque no tomó ninguna significancia hasta algunos años después cuando Asia Menor se convirtió en parte de las iglesias greco-romanas.

Cerca de este tiempo, el apócrifo Hechos de Andrés fue aparentemente compilado (Comentarios sobre Los Hechos de Andrés. De  “The Apocryphal New Testament” M.R. James-Translation and Notes Oxford: Clarendon Press, 1924). Si bien los Hechos de Andrés fueron condenados por Eusebio (Historia de la Iglesia, Libro III, capítulo 25, verso 6), él u otros escritos del final de la segunda/tercera centuria pueden haber sido parte de la base para que la Iglesia Ortodoxa finalmente clamara que Constantinopla (previamente llamada Bizancio y ahora llamada Estambul) fue su primera “sede” (si bien su razón real para la importancia fue que el emperador pagano Constantino declaro que era importante)

La verdad es que inclusive la Iglesia Ortodoxa de Constantinopla admite lo siguiente:

Siguiendo al establecimiento de Constantinopla (la antigua ciudad de Bizancio) como la capital estatal del imperio romano en la primera parte del siglo cuarto, una serie de significativos eventos eclesiásticos vio elevarse el status del obispo de Nueva Roma (como se llamaba entonces Constantinopla) a su actual posición y privilegio. La Iglesia de Constantinopla es mirada tradicionalmente como fundada por San Andrés, el “primer llamado” de los apóstoles. El 3er. canon del Segundo Concilio Ecuménico reunido en Constantinopla (381) confirió al obispo de esta ciudad el segundo rango después del obispo de Roma. Menos de una centuria más tarde, el 28o. canon del Cuarto Concilio Ecuménico reunido en Calcedonia (451) le ofreció a Constantinopla igual rango que Roma y especiales responsabilidades con todo el resto del mundo y expandir su jurisdicción a territorios que hasta entonces no habían sido reclamados. El Patriarcado Ecuménico mantiene una primacía honoraria entre las iglesias autocéfalas, o eclesiásticamente independientes. Él tiene el privilegio de servir “primero entre iguales”. (Historia del Patriarcado Ecuménico. http://www.ecupatriarchate.org/ecumenical_patriarchate/history_of_the_patriarchate.php 07/10/07).

Realmente, lo que lo anterior muestra es que hubo algún tipo de sucesión apostólica en el Asia Menor comenzando con Juan, pero que después que el emperador Constantino renombró a Bizancio con su propio nombre, su influencia declaró a “Constantinopla” una de las supuestas cinco “sedes apostólicas” originales. La verdad es que tempranamente Bizancio no tuvo ningún papel importante dentro del cristianismo –no había líderes principales allí (si bien Andrés puede haber pasado por allí), no hubo primeros escritos cristianos de allí, y ni siquiera se habla de ella en otros escritos como de significativa importancia antes del siglo tercero. Constantinopla simplemente se hizo importante para los Ortodoxos, no para los apóstoles, pero a causa de un emperador pagano y de un documento espurio y aparentemente fraudulento conocido como los Hechos de Andrés.

Incluso la Enciclopedia Católica enseña que Constantinopla no se hizo importante hasta el siglo cuarte y que probablemente no tuvo ningún obispo antes del siglo tercero:

Ha sido finalmente establecido por completo que Bizancio recibió su nombre de Constantinopla tan temprano como al final de 324 (Centenario de la sociedad nacional de antigüedades de Francia, París, 19094, p. 281 sig.). No obstante, la solemne inauguración de la ciudad no ocurrió hasta mayo 11, 330; sólo después de esta fecha la Corte y el Gobierno se asentaron permanentemente en la nueva capital. Pronto se llenó de suntuosos edificios como los de Roma…

Una tradición probablemente confiable hace de la Iglesia de Bizancio sufragante de Heraclea en Tracia al comienzo del siglo tercero. En la quinta centuria nos encontramos con un documento espurio atribuido a cierto Doroteo, obispo de Tiro al final de la tercera centuria, de acuerdo con el cual la Iglesia de Bizancio fue fundada por el apóstol San Andrés, siendo su primer obispo su discípulo Stachys (cf. Romanos 16: 9). la intención del falsificador es clara: En esta forma la Iglesia de Roma es hecha inferior a la de Constantinopla, habiendo sido escogido San Andrés como apóstol por Jesús antes de su hermano San Pedro, el fundador de la Iglesia de Roma.

El primer obispo históricamente conocido de Bizancio es San Metrophanes (306-314), si bien la sede había sido quizás ocupada durante la tercera centuria. Estuvo primero sujeta a la autoridad metropolitana de Heraclea, y permaneció así, al menos canónicamente, hasta 381, cuando el Segundo Concilio Ecuménico (can. iii) le dio al obispo de Constantinopla el primer lugar después del obispo de Roma.

Constantino había escogido esta ciudad como la nueva capital del Imperio Romano, pero debido a sus guerras y a las necesidades del Estado, él raramente residió allí (Vailhé S. transcrito or Douglas J. Potter. Constantinopla. La Enciclopedia Católica. Volumen IV. Published 1908. New York: Robert Appleton Company. Nihil Obstat. Remy Lafort, Censor. Imprimatur. +John M. Farley, Archbishop of New York).

Así la idea de que Constantinopla claramente tiene sucesión apostólica ha sido descartada por los eruditos católicos (sin embargo el actual papa, Benedicto XVI, ha escogido ignorar los hechos de la historia “en el interés de la unidad”–él aparentemente desea el control, por favor vea el artículo Los Ortodoxos deben rechazar la unidad con los Católicos Romanos).

Adicionalmente, también debe entenderse que la Iglesia Ortodoxa también tiene un libro llamado El Synaxarion que contiene relatos, recogidos a través de algún tipo de tradición, acerca de los primeros líderes de la iglesia. Y parece ser creído incluso si aunque el mismo no es consistente con el relato bíblico–sin embargo a menudo es aceptado como hecho histórico dentro de las comunidades ortodoxas.

El Synaxarion parece haber sido compuesto entre los siglos noveno y undécimo:

La herejía iconoclasta de los siglos octavo y noveno estaba dirigida contra la veneración de santos como también contra sus santas imágenes y, en general, opuesta a la presencia de cualquier intermediario entre nosotros y Dios. Los Ortodoxos reaccionaron dando incluso mayor importancia a la veneración de los santos. Una vez la herejía fue dominada, ellos cubrieron los muros de las iglesias con íconos, fueron celosos al escribir largas biografías de los héroes de la Ortodoxia y completaron el calendario y el servicio de la Iglesia. Los santos himnógrafos del Monasterio de Stoudion, San Teodoro, San José y otros, ordenaron nuestros servicios de Iglesia en la forma que ellos han conservado hasta ahora. Después de la sexta oda del canon de los Maitines, a causa del número de himnos, la lectura de las vidas de los santos del día fue restringida a breves noticias, llamadas el Synaxarion, como un vestigio de la práctica de las primeras asambleas litúrgicas. Desde el siglo noveno hasta el undécimo, fue completada (Hieromonje Makarios de Simonos Petra, Monte Ahos. Introducción al Synaxarion: Las vidas de los santos en la Iglesia Ortodoxa. Del Volumen Uno del Synaxarion: Las Vidas de los Santos de la Iglesia Ortodoxa. Publicado por el Santo Convento de la Anunciación de Nuestra Señora,  Ormylia (Chalkidike, Greece), 1998. De http://www.orthodoxinfo.com/general/synaxarion_intro.aspx 03/31/06).

Puesto que la primera iglesia estuvo claramente en contra de la idolatría (por favor vea el artículo ¿Qué enseñó la primera iglesia acerca de los ídolos e íconos?), y la Iglesia Ortodoxa primaria ahora la incentiva, esta iglesia en Constantinopla no puede ser considerada como ser una iglesia verdadera de acuerdo a las enseñanzas de los apóstoles. Pues si Stachys fue uno de los 70 que Jesús escogió, él no habría condonado la idolatría puesto que él era fiel. Así, cualquier reclamo a una sucesión apostólica física fue hecho irrelevante por compromisos doctrinales y de otra clase puesto que esta iglesia en particular definitivamente no es la sucesora espiritual de los apóstoles.

Adicionalmente, como todas las otras ciudades mencionadas en este artículo, no hay documentación contemporánea de que realmente hubo una lista de los obispos en Constantinopla hasta muchas décadas (en este caso por más de ciento cincuenta años) después de que ocurrió la pretendida sucesión:

La gente de Constantinopla, y de casi todas partes, se reúne los sábados, como también el primer día de la semana, costumbre que nunca se observó en Roma o en Alejandría (Sozomen. LA HISTORIA ECLESIÁSTICA DE LOS SOZOMEN. Comprendiendo una Historia de la Iglesia, desde 323 D.C. hasta 425 D.C. Libro VII, capítulo XIX. Traducido del griego, revisado por Chester D. Hartranft, Seminario Teológico Hartfort BAJO LA SUPERVISIÓN EDITORIAL DE PHILIP SCHAFF, D.D., LL.D., AND HENRY WACE, D.D., Profesor of Historia de la Iglesia en the Union Theological Seminary, New York. Principal of King’s College, London. T&T CLARK, EDINBURGH, circa 1846).

Pero esto ya no ocurre (si bien ellos puede tener algún reconocimiento de ello).  Otro cambio.

Para ver los edificios Ortodoxos de la primitiva y de la moderna “Constantinopla”, por favor vea Fotos de Joyce de Constantinopla.

Quizás debería mencionarse que la “Iglesia de Grecia” fue anteriormente una parte del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla. Ella fue declarada autocéfala en 1833 en una decisión política de los Regentes Bávaros que obraban para el Rey Otto, quien era menor en ese momento. Fue posteriormente reconocida como tal por el Patriarcado en 1850, bajo ciertas condiciones con la emisión de un especial decreto “Tomos” que la trajo de nuevo a un status normal (Iglesia de Grecia. Wikipedia, visto 01/20/10). Así, puesto que era parte de Constantinopla, no puede ser considerada como una fiel iglesia apostólica.

Una lista alterna de Constantinopla que fue colocada en el pasado 2006

Cuando escribí primero esta parte del artículo, noté que la Iglesia Ortodoxa Griega clamaba por un conjunto de fechas diferente en su lista de patriarcas en Constantinopla.

Aquí estaba la lista de sucesión según la Iglesia Ortodoxa Griega:

Stachys the Apostle [31 Oct.] 38-54

Onesimus [15 Feb.] 54-68

Polycarp I 71-89

Plutarch 89-105

Sedekion 105-114

Diogenes 114-129

Eleutherius 129-136

Felix 136-141

Polycarp II 141-144

Athenodorus (Athenogenes) 144-148

(Fuente: Ecumenical Patriarchate. Lista de Patriarcas. http://www.ec-patr.gr/list/index.php?lang=en 12/11/06).

Adicionalmente, la Iglesia Ortodoxa acostumbraba admitir que desde 68-71 D.C. no hubo obispo en Bizancio (y como se mencionó no hay prueba contemporánea real de que hubiera ningún obispo allí, y la cesura, como se hizo alusión antes, debe haber sido más larga que eso):

…3 años en donde el obispado de Bizancio no tuvo obispo…{hasta} 71 D.C. (Polycarpo I. http://www.ec-patr.gr/list/index.php?lang=en&id=4 05/05/06).

La tradición que la Iglesia Católica Romana parece aceptar afirma:

Onésimo había sido martirizado en Colosas durante la primera persecución general en el reinado de Nerón (Camerlynck A. Transcrito por Thomas M. Barrett. Philemon. The Catholic Encyclopedia, Volume XI. Published 1911. New York: Robert Appleton Company. Nihil Obstat, February 1, 1911. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York).

Puesto que Nerón murió en el año 68 D.C. y su primera persecución no fue después de 66/67 D.C. y Onésimo es clamado como haber sido obispo entonces, esto parecería contradecir la lista Ortodoxa. Hay un Onésimo mencionado en la Epístola a Filemón que fue aparentemente:

…escrita y despachada al mismo tiempo, entre 61-63 D.C. Algunos eruditos le asignan la composición a Cesarea (Hechos 23-26: D.C. 59-60) (Ibíd.).

Puesto que Onésimo estaba aparentemente en Roma por ese tiempo y había sido recientemente convertido por Pablo y era un esclavo fugitivo (ver Filemón vs. 10-16), no parece que la Biblia permita que él pudiera haber sido el obispo de Bizancio de 54-68 D.C. Note cuando Pablo estaba prisionero en Roma:

…Pablo… cautivo en Roma, 60-62 (Pablo. Enciclopedia Católica).

La Iglesia Ortodoxa específicamente clama que su Onésimo es el mismo:

Onésimo era un siervo de Filemón, quien era un hombre de amor y trataba a sus siervos con bondad. Él fue mostrado como ser un mal siervo, por tomar ventaja de la bondad de su amo, robándole, y escapando de Colosas. Él fue a Roma, en donde fue catequizado en la fe cristiana por el Apóstol Pablo, fue bautizado, y se convirtió en un hombre maravilloso en virtud… En su carta, él certifica a Filemón acerca de la renovación espiritual de su siervo y le pide recibirlo, no más como esclavo, sino como un amado hermano. El apóstol Filemón lo aceptó con gozo, pero lo envió de regreso a Roma para servir al Apóstol Pablo… Después del martirio de Pablo, Onésimo fue también cogido, y en el nombre del Evangelio sufrió horribles torturas (Onésimo. Patriarcado Ecuménico. http://www.ec-patr.gr/list/index.php?lang=en&id=3 12/12/06).

Pero el recuento bíblico contradice ese reclamo y este reclamo simplemente no permite tiempo para que Onésimo haya sido obispo de Bizancio. Incluso el reclamo de los Ortodoxos sostiene que Onésimo era un mal siervo, que fue a Roma, que fue convertido allí, que fue enviado de regreso a Roma, y que murió allí. Onésimo claramente no podía haber sido obispo antes de que él fuese bautizado o después de que hubiese muerto. ¿No pueden los Ortodoxos ver que incluyendo a Onésimo en su lista de sucesión como ellos hacen arrojan graves dudas sobre cualquier credibilidad que la primera lista pudiera tener?

Puesto que el obispado de Onésimo no parece haber sido posible, la cesura entonces, entre Stachys y Policarpo I parece haber sido de al menos 15 años (en la lista de Constantinopla) y de 17 años (en la lista griega)–y puede haber sido incluso más larga pues no hubo prueba contemporánea que con la que yo haya podido cruzarme de que aquellos individuos hubiesen tenido ningún obispado.

De manera interesante, quizás a causa de mi escrito sobre este artículo, los Ortodoxos Griegos parecen haber removido su lista. Para aquellos de ustedes que son Ortodoxos y creen que su iglesia no cambia, ustedes podrían desear pensar acerca de esto.

4. Simeón en Jerusalén. Simeón fue aparentemente un líder cristiano judío.

No se sabe mucho acerca de él, excepto que él probablemente era fiel a las enseñanzas apostólicas. Por ejemplo, Epifanio registra que la iglesia en Jerusalén observaba la Pascua el 14 de Nisan hasta que partió el último de los obispos judíos (circa 135 D.C.) (Epiphanius. The Panarion of Epiphanius of Salamis, Libros II and III (Sects 47-80), De Fide). Sección VI, Versos 9,7-10,1. Traducido por Frank Williams. EJ Brill, New York, 1994, pp. 411-412).

También, él y la mayoría de sus sucesores habría tenido prácticas que muchos consideran ser “judías”. Si bien ellos tienen sus propios prejuicios, los historiadores Philip Schaff y Johann Gieseler correctamente anotan:

Los judíos cristianos, al menos en Palestina, se conformaban tan estrechamente como era posible a las venerables formas de sus padres, que en verdad fueron divinamente ordenadas, y que eran un tipo expresivo de la adoración cristiana. Hasta donde sabemos, ellos observaban escrupulosamente el sábado, las fiestas anuales judías, las oras de la oración diaria, y todo el ritual Mosaico (Schaff, Philip, Historia de la Iglesia Cristiana, Capítulo 9. Oak Harbor, WA: Logos Research Systems, Inc. 1997. Este material ha sido cuidadosamente comparado, corregido y enmendado de acuerdo a la edición de 1910 de Charles Scribner’s Sons por The Electronic Bible Society, Dallas, TX, 1998.)

Aunque los judíos cristianos de Palestina retenían toda la ley Mosaica, y consecuentemente observaban los festivales judíos, los cristianos gentiles observaban también el sábado y la pascua (1 Cor. v. 6-8), con referencia a las últimas escenas de la vida de Jesús, pero sin la superstición judía (Gal. iv. 10; Col. ii 16) (Gieseler, Johann Karl Ludwig. Un libro de texto de la historia de la iglesia, Volumen I, Capítulo II. New York : Harper & brothers. Date 1857-80).

En otras palabras, se sabe que los primeros verdaderos cristianos en Judea guardaban el Sabbath y los Días Santos bíblicos de Dios. Sin embargo los actuales “sucesores Ortodoxos” no lo hacen –por lo tanto ellos no pueden tener un verdadero reclamo por la “sucesión apostólica”.

Eusebio afirma esto acerca de la sucesión en Jerusalén:

 1. La cronología de los obispos de Jerusalén no la he encontrado preservada en forma escrita en ninguna parte; pues la tradición dice que ellos todos vivieron corto tiempo.

2. Pero he aprendido mucho de sus escritos, que hasta el sitio de los Judíos, que tuvo lugar bajo Adriano, hubo quince obispos en sucesión allí, de todos los cuales se dice que habían sido de descendencia hebrea, y que habían recibido el conocimiento de Cristo en pureza de manera que ellos fueron aprobados por aquellos que eran capaces de juzgar tales asuntos, y eran profundamente valiosos en el episcopado. Pues toda su iglesia entonces estaba conformada por hebreos creyentes que continuaron desde los días de los apóstoles hasta el sitio que tuvo lugar en ese tiempo; en cuyo sitio los judíos, habiéndose rebelado de nuevo contra los romanos, fueron conquistados después de algunas batallas.

3. Pero puesto que los obispos de la circuncisión se acabaron, es propio dar aquí la lista de sus nombres desde el comienzo. El primero, entonces, fue Santiago, el llamado hermano del Señor; el segundo, Simeón; el tercero, Justo; el cuarto, Zaqueo; el quinto, Tobías; el sexto, Benjamín; el séptimo, Juan; el octavo, Matías; el noveno, Felipe; el décimo, Séneca; el undécimo, Justo; el duodécimo, Leví; el decimotercero, Ephres; el decimocuarto, José; y finalmente, el decimoquinto, Judas.

4. Estos son los obispos de Jerusalén que vivieron entre la era de los apóstoles y el tiempo referido, perteneciendo todos ellos a la circuncisión. (Eusebio. Historia de la Iglesia. Libro IV, Capítulo 5. Traducido por Cushman McGiffert. Extractado de Nicene and Post-Nicene Fathers, Series Two, Volume 1. Edited by Philip Schaff and Henry Wace. American Edition, 1890. Online Edition Copyright © 2004 by K. Knight).

Note que estos primeros obispos “recibieron el conocimiento de Cristo en pureza“, por lo tanto sus enseñanzas deberían haber continuado. No obstante, esto no perduró puesto que la iglesia fue eliminada.

La Enciclopedia Católica de 1907 anota:

La Iglesia Apostólica de más corta vida es la de Jerusalén. En 130 la Ciudad Santa fue destruida por Adriano, y un pueblo nuevo, Ælia Capitolina, fue erigido en su sitio. (Wilhelm J. Transcrito por Donald J. Boon. Sucesión Apostólica. La Enciclopedia Católica, Volumen I. Copyright © 1907 by Robert Appleton Company. Online Edition Copyright © 2003 by K. Knight. Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York).

Y aunque ahora se cree que Ælia Capitolina fue erigida en 135 (en oposición a 130 puesto que la revuelta Bar Kaba fue de 132-135 D.C.), puesto que los verdaderos cristianos tuvieron que huir de Jerusalén entonces (algunos griegos, guiados aparentemente por Marcus, quien no era considerado por Adriano como cercano a la cristiandad apostólica que había estado en Jerusalén, fueron allí, pero de nuevo ellos no eran fieles a las enseñanzas originales, más información está en el artículo La Iglesia de la era de Éfeso), es claro que los eruditos católicos han desechado la idea de una ininterrumpida sucesión apostólica en Jerusalén.

Los Católicos Romanos reportan:

De acuerdo a la tradición universal el primero fue el apóstol Santiago el menor, el “hermano del Señor”. Su lugar predominante y la residencia en la ciudad están implicados por Gal., i, 19…Después de su muerte los apóstoles sobrevivientes y otros discípulos que fueron a Jerusalén escogieron a Simeón, hijo de Cleofás (también llamado hermano de Nuestro Señor, Mateo 13: 55), para sucederle. Él era obispo en el tiempo de la destrucción (70) y probablemente fue a Pella con los demás. Cerca del año 106 o 107 fue crucificado en el reinado de Trajano (Eus., “Hist. Ecle.”, III, xxxii) (Fortesque A. Transcrito por Donald J. Boon. Jerusalem (A.D. 71-1099). The Catholic Encyclopedia, Volume VIII. Copyright © 1910 by Robert Appleton Company. Online Edition Copyright © 2003 by K. Knight. Nihil Obstat, October 1, 1910. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York).

Lo anterior, no obstante, parece estar en conflicto con Eusebio quien escuchó que todos los obispos sólo mantuvieron esa posición por un corto tiempo, pero esto puede haber sido verdad para los últimos más que para el primero.

Pero, puesto que el Patriarca Ortodoxo de Jerusalén no tiene las mismas doctrinas bíblicas que los primeros obispos de Jerusalén mantuvieron, no puede verdaderamente ser considerado como un sucesor apostólico.

El santo ortodoxo Ireneo específicamente parece haber eliminado a Jerusalén puesto que él escribió:

Además, también, concerniente a Jerusalén y el Señor, ellos se aventuran a asegurar que, si ella había sido “la ciudad del gran Rey”, no habría sido abandonada. Esto es justo como si cualquiera dijera, que si la paja fuera una creación de Dios, ella nunca dejaría de hacer compañía con el trigo; y que las ramitas de la vid, si fueron hechas por Dios, nunca serían podadas y separadas de los grupos… Habiendo sido sembrado el fruto, por lo tanto, desde el principio hasta el fin por todo el mundo, ella (Jerusalén) fue meritoriamente abandonada y aquellas cosas que habían primeramente producido fruto abundantemente fueron quitadas; pues por estas, de acuerdo a la carne, se le permitió a Cristo y los apóstoles producir fruto. Pero ahora estas no son útiles para producir fruto. Pues todas las cosas que tienen un comienzo en el tiempo debe por supuesto tener también un final (Ireneo. Contra los herejes. Libro IV, Capítulo IV, verso 1).

Así que mientras los Ortodoxos también consideran a Ireneo como un santo y a Jerusalén ser una de las cinco “sedes apostólicas”, Ireneo básicamente enseñaba que Dios había terminado de usar a Jerusalén como un tipo de la sede central en esta era. La afirmación de Ireneo del “abandono” se está refiriendo probablemente a aquellos que huyeron de Jerusalén antes de su destrucción en 70 D.C. o al final de 135 D.C.

Adicionalmente, note lo que sucedió en Jerusalén de acuerdo al notado historiador E. Gibbon:

Los primeros quince obispos de Jerusalén eran todos judíos circuncidados; y la congregación sobre la cual ellos presidían unía la ley de Moisés con la doctrina de Cristo. Era natural que la primitiva tradición de una iglesia que fue fundada sólo cuarenta días después de la muerte de Cristo, y que fue gobernada casi por muchos años bajo la inmediata inspección de los apóstoles, debería ser recibida como el estándar de la ortodoxia. Las iglesias distantes muy frecuentemente apelaban a la autoridad de su venerable Padre, y aliviaron sus angustias por liberales contribuciones de limosnas…

Los Nazarenos se retiraron de las ruinas de Jerusalén al pequeño pueblo de Pella más allá del Jordán, en donde la antigua iglesia languideció por encima de sesenta años en soledad y obscuridad. Ellos todavía disfrutaban la confortación de hacer frecuentes y devotas visitas a la Ciudad Santa, y la esperanza de ser un día restaurados a esos asientos que tanto la naturaleza como la religión les enseñó a amar como también a reverenciar. Pero por fin, bajo el reinado de Adriano, el desesperado fanatismo de los judíos colmó la medida de sus calamidades; y los romanos, exasperados por sus repetidas rebeliones, ejercieron los derechos de victoria con inusual rigor. El emperador fundó, con el nombre de Alia Capitolina, una nueva ciudad sobre el monte de Sion, a la cual él dio los privilegios de una colonia; y anunciando las más severas penalidades contra cualquiera del pueblo de los judíos que osara aproximarse a sus recintos, él fijó una guarnición vigilante de una cohorte romana para hacer cumplir la ejecución de sus órdenes. Los Nazarenos habían dejado sólo una vía de escape a la proscripción general y la fuerza de la verdad estuvo en esta ocasión asistida por la influencia de ventajas temporales.

Ellos eligieron a Marcus su obispo, un prelado de la raza de los gentiles, y más probablemente un nativo sea de Italia o de alguna parte de las provincias Latinas. Por su persuasión la parte más considerable de la congregación renunció a la ley mosaica, en la práctica de la cual ellos habían perseverado más de una centuria. Por este sacrificio de sus hábitos y prejuicios ellos adquirieron una libre admisión a la colonia de Adriano…

Cuando el nombre y los honores de la iglesia de Jerusalén habían sido restaurados al monte Sion, los crímenes de herejía y cisma fueron imputados al oscuro remanente de los Nazarenos que rehusaba acompañar a su obispo latino. Ellos todavía preservaban su anterior habitación de Pella, se esparcieron ellos mismos en las ciudades adyacentes a Damasco, y formaron una inconsiderable iglesia en la ciudad de Bercea, o, como es llamada ahora, de Aleppo, en Siria. El nombre de Nazarenos era considerado demasiado honorable para aquellos judíos cristianos, y ellos pronto recibieron, de la supuesta pobreza de su entendimiento, como también de su condición, el desdeñoso epíteto de Ebionitas…Los desafortunados Ebionitas, rechazados de una religión como apóstatas, y de la otra como heréticos, se encontraron a sí mismos compelidos a asumir un carácter más decidido; y si bien algunos rasgos de esta obsoleta secta pueden ser descubiertos tan tarde como en el siglo cuarto, ellos insensiblemente se disolvieron ya en la iglesia o en la sinagoga…

Ha sido comentado con más ingeniosidad que verdad que la virginal pureza de la iglesia nunca fue violada por el cisma o la herejía antes del reinado de Trajano o de Adriano, casi cien años después de la muerte de Cristo (Gibbon, E. Decadencia y caída del Imperio Romano, Volumen I, capítulo XV, sección I. ca. 1776-1788).

Debería anotarse que, por causa de esta revuelta, el emperador Adriano prohibió muchas prácticas que se consideraban judías. Los cristianos en Judea tuvieron que hacer una decisión. Ellos continuarían guardando el sábado y el resto de las leyes de Dios y huirían, o ellos se comprometerían y apoyarían a un líder religioso que no guardaría el sábado, etc.

Tristemente como reportó E. Gibbon, la mayoría, si no todos, hicieron la elección incorrecta en 135 D.C. Jesús, por supuesto, enseñó que la verdadera iglesia sería una “manada pequeña” (Lucas 12: 32). Esto claramente condujo a una separación entre la fe cristiana y aquellos que prefirieron una forma de cristianismo más aceptable al mundo romano. Aquellos que claman a Marcos como uno de sus líderes simplemente no desean retener la verdadera sucesión apostólica.

Además, los Ortodoxos parecen reconocer que ese cambio vino, pero ellos son un poco reservados acerca de ello. Note esta admisión:

En 135 D.C. el emperador Romano Adriano construyó sobre las ruinas de Jerusalén una nueva ciudad romana llamada Aelia Capitolina y permitió a los cristianos regresar. Sin embargo a los judíos no les estaba permitido venir a la ciudad (The Greek Orthodox Patriarchate in Jerusalén.  http://www.holylight.gr/patria/enpatria.html viewed 11/30/07).

¿No estaba permitido a los judíos “venir a la ciudad”?

Esto es correcto en un sentido. A aquellos que conservaron las prácticas judías tales como el séptimo día Sabbath no les estuvo permitido venir a Jerusalén después de la toma de ella en el año 135 D.C. Así, sin admitir esto, los Ortodoxos están reconociendo que tuvieron lugar cambios después de 135 D.C. y que aquellos cambios son prueba de que no hubo sucesión apostólica fiel en Jerusalén.

Puede también ser interesante anotar que uno de los posteriores “obispos Ortodoxos” mantuvo una semi-Ariana, y no trinitaria, visión de la Divinidad:

San Cirilo de Jerusalén Obispo de Jerusalén y Doctor de la Iglesia, nació alrededor de 315; murió probablemente el 18 de marzo, 386… Él apareció en el Concilio de Seleucia en 359, en el cual el partido semi-Ariano fue triunfante… Él pertenecía al partido semi-Ariano u Homoeano, y se recrea en declarar que el Hijo es “todas las cosas como el Padre” (Chapman, John. St. Cyril of Jerusalem. The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. Nihil Obstat. Remy Lafort, Censor. Imprimatur. +John M. Farley, Archbishop of New York. New York: Robert Appleton Company, 1908. 3 Feb. 2010 <http://www.newadvent.org/cathen/04595b.htm>)

De esta forma, incluso ser trinitario no era una creencia que fuera mantenida incluso por un importante líder greco-ortodoxo de Jerusalén. ¿No está claro que los Ortodoxos en Jerusalén habían cambiado en eso y en otras materias?

Y si bien el actual papa Benedicto actúa de otra manera, la posición tradicional aprobada por la Iglesia de Roma (como se citó para al menos tres de las cuatro sedes de los Ortodoxos) es que los Ortodoxos no tienen sucesión apostólica.

Adicionalmente, la otra posición oficial Romana es que incluso si los Ortodoxos la tuvieron, la perdieron:

Respecto de la Iglesia Romana, es suficiente anotar que ella perdió la sucesión apostólica al retirarse de la jurisdicción de los legítimos sucesores de San Pedro en la sede de Roma. (O’Reilly, Thomas. “Apostolicity.” The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907. 24 Aug. 2008 <http://www.newadvent.org/cathen/01648b.htm>).

Otros dos: Timoteo y Papias

Se ha entendido generalmente que [como] el Apóstol Pablo colocó a Timoteo sobre la iglesia en Éfeso, Timoteo por lo tanto en un sentido podría ser considerado como un sucesor apostólico. No obstante, debería anotarse que una vez el apóstol Juan vino a Éfeso, Juan estuvo a cargo. Esto sugiere que no necesariamente tuvo que haber una línea de individuos de idéntico rango (p. ej. de obispo a obispo) para la sucesión de ninguna iglesia en particular.

Adicionalmente, debería anotarse que uno que es reconocido como obispo sucesor en Éfeso, Polícrates, claramente enseñó que todos los anteriores obispos en Éfeso (y a través de toda el Asia Menor) observaban la Pascua en el 14o. día de Nisan de acuerdo con las escrituras. Esta es aparentemente una doctrina clave, pues está claro que aquellos que no observan la Pascua en ese tiempo no son fieles a las enseñanzas apostólicas y bíblicas (puede mostrarse que la observancia de la Pascua sería una principal distinción de las verdaderas iglesias de Apocalipsis 2 & 3 a través de toda la historia desde 31 D.C. hasta el presente).

Otro individuo que fue conocido como sucesor de los apóstoles fue Papias de Hierápolis. Él aparentemente conoció a los apóstoles y fue escogido por Felipe o Juan:

Papias, quien es ahora mencionado por nosotros, afirma que él recibió los dichos de los apóstoles de aquellos que los acompañaban a ellos, y él además asevera que escuchó en persona a Aristino y al presbítero Juan. De acuerdo con esto él los menciona frecuentemente a ellos por el nombre, y en sus escritos da sus tradiciones. Nuestra noticia de estas circunstancias puede no ser sin su uso. Puede también ser de valor en tanto que agrega a las afirmaciones de Papias dadas ya, otros pasajes de él en los cuales él relata algunos actos milagrosos, afirmando que él adquirió el conocimiento de ellos de la tradición. La residencia del apóstol Felipe con sus hijas en Hierápolis ha sido mencionada (Fragmentos de Papias, VI. Ante-Nicene Fathers, Volume I, via ccel).

Otra primera fuente enseñó esto acerca de Papias:

Puede también ser de valor en tanto agrega a las afirmaciones de Papias dadas ya… Entre estas él dice que habrá un milenio después de la resurrección de los muertos, cuando el reino personal de Cristo se establecerá sobre esta tierra (Fragmentos de Papias, VI).

Papias enseñó lo que sería un tiempo de gran abundancia:

De manera semejante, [él dijo] que un grano de trigo produciría diez mil espigas, y que cada espiga tendría diez mil granos, y cada grano tendría diez libras de clara, pura, fina harina; y que las manzanas, y semillas, y hierbas producirían en similares proporciones; y que todos los animales, alimentados sólo con los productos de la tierra, se volverían pacíficos y armoniosos, y estarían en perfecta sujeción al hombre.” [Se ha dado testimonio de estas cosas en los escritos de Papias, un hombre anciano, quien fue oyente de Juan y un amigo de Policarpo, en el cuarto de sus libros; pues cinco libros fueron compuestos por él...] (Fragmentos de Papia, IV).

Debería entenderse claramente que si bien Papias y todos los líderes conocidos de la iglesia en la segunda centuria aprobaban un reino milenial literal (incluyendo a Policarpo, por favor vea el artículo ¿Enseñó la primera Iglesia el Milenarismo?), las iglesias Católicas Romanos y las Ortodoxas Orientales no han tenido más esta enseñanza.

Adicionalmente, debería anotarse que puesto que el apóstol Felipe quien murió en Hierápolis (ver la cita posterior de Polícrates) y otro sucesor en Hierápolis, Apollinaris, ambos guardaban la Pascua en el 14 de Nisan –esta es claramente una enseñanza apostólica que pocos de quienes profesan a Cristo mantienen hoy en día. Sin embargo, aquellos que actualmente mantienen la sucesión espiritual de las verdades reales recibidas de los apóstoles todavía lo hacen.

¿Es claro si la sucesión física o la sucesión espiritual es más importante para Dios?

Antes de ir más allá, quizás debería mostrar abiertamente que Jesús hizo claro que la sucesión espiritual era mucho más importante que la sucesión física. Note lo que Jesús dijo a ciertos judíos, que obviamente tenían la sucesión física desde Abraham:

 30 Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él.

31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;

32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

33 Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?

34 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.

35 Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre.

36 Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

37 Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros.

38 Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre.

39 Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais.

40 Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios; no hizo esto Abraham.

41 Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Entonces le dijeron: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios.

42 Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió.

43 ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra.

44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.

45 Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis.

46 ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?

47 El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.

48 Respondieron entonces los judíos, y le dijeron: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres samaritano, y que tienes demonio?

49 Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro a mi Padre; y vosotros me deshonráis.

50 Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca, y juzga.

51 De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi palabra, nunca verá muerte.

52 Entonces los judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas; y tú dices: El que guarda mi palabra, nunca sufrirá muerte.

53 ¿Eres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? ¡Y los profetas murieron! ¿Quién te haces a ti mismo?

54 Respondió Jesús: Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es; mi Padre es el que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios.

55 Pero vosotros no le conocéis; mas yo le conozco, y si dijere que no le conozco, sería mentiroso como vosotros; pero le conozco, y guardo su palabra.

56 Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó.

57 Entonces le dijeron los judíos: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?

58 Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy. (Juan 8: 30-58)

Note que Jesús admitió que los judíos tenían sucesión física desde Abraham pues ellos eran sus descendientes físicos, sin embargo Él negó que ellos tuvieran sucesión espiritual porque ellos no seguían sus prácticas. Jesús fue claro en que para ser Su discípulo, uno necesitaba “mantenerse en Mi palabra”–y esto es simplemente lo que no han hecho los Católicos (ver ¿Quien es fiel: La Iglesia Católica Romana o la genuina Iglesia de Dios?) o los Ortodoxos (ver Algunas similaridades y diferencias entre la Iglesia Ortodoxa y la genuina Iglesia de Dios).

Note que los judíos decidieron que ellos eran mejores pues ellos sintieron que como Jesús mismo era físicamente menor de 50 años, Él simplemente no podía tener la adecuada sucesión él mismo. Sin embargo, Jesús clamaba que Él la tenía.

Esto es similar a la genuina Iglesia de Dios. Aunque comenzó a ser incorporada con el siglo 20, es la continuación de la Iglesia que Jesús estableció desde el comienzo. La Iglesia de la que Pedro, Pablo, Santiago, y Juan fueron parte. Y nosotros trazamos específicamente nuestra historia a través de los líderes y/o áreas con que o en donde los discípulos originales trabajaron.

Adicionalmente, Jesús específicamente enseñó:

¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? (Lucas 6: 46)

Así, llamar Señor a Jesús no es tan importante como hacer lo que Él enseñó. Ser fiel al cristianismo original que Jesús estableció a través de Sus discípulos originales es la única forma aceptable de tener verdadera sucesión apostólica.

Note lo que el apóstol Juan escribió:

El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. (1 Juan 2: 6)

Así, la única sucesión que cuenta es conservar la misma doctrina y prácticas que Jesús tuvo. Esto es lo que nosotros en la genuina Iglesia de Dios nos esforzamos en hacer. Jesús guardaba el Sabbath, los Días Santos, no comía cerdo, enseñaba contra el hecho de que los cristianos estuvieran en el ejército, etc. Nosotros en la genuina Iglesia de Dios caminamos como Él caminó en esas como en todas las otras áreas –nosotros los que permanecemos en Su palabra.

El hecho de que Roma tenga casi 1900 años de sucesión y Constantinopla más de 1700, simplemente no los hace a ellos los grupos con la verdadera sucesión apostólica. Ellos simplemente no caminan como Jesús caminó, ni se mantienen en Su palabra sin cambios masivos. Esto puede verse fácilmente en los bien documentados artículos ¿Quien es fiel: La Iglesia Católica Romana o la genuina Iglesia de Dios? y Algunas similaridades y diferencias entre la Iglesia Ortodoxa y la genuina Iglesia de Dios).

¿Qué hay sobre Malta?

Algunos sugieren que Malta es una sede apostólica que siempre ha tenido sucesión apostólica. La Biblia misma menciona a Malta y muestra que el Apóstol Pablo la visitó (Hechos 28: 1-10), pero no discute ninguna sucesión apostólica allí.

Aquí está algo de lo que enseña La Enciclopedia Católica:

Por lo tanto, si probables interrupciones en el episcopado no fuesen obstáculo para su reclamo, los Malteses podrían alardear de pertenecer a la única sede Apostólica existente, con la sola excepción de Roma. ((Kendal, James. Malta. The Catholic Encyclopedia. Vol. 9. Nihil Obstat. October 1, 1910. Remy Lafort, Censor. Imprimatur. +John M. Farley, Archbishop of New York. New York: Robert Appleton Company, 1910. 19 Jan. 2010 <http://www.newadvent.org/cathen/09574a.htm>)

Por afirmar lo anterior, una vez más La Enciclopedia Católica ha eliminado la legitimidad de todas las “sedes” Ortodoxas. También está admitiendo que hubo grandes “interrupciones” en la lista de sucesión de Malta.

Adicionalmente, la realidad es que La Enciclopedia Católica misma arroja serias dudas sobre el hecho de que Malta sea una “sede apostólica” (y por supuesto, hay serias dudas acerca de los primeros llamados “obispos” de Roma) cuando admite:

La Iglesia en Malta fue fundada por San Pablo, y San Publius, cuyo nombres es mencionado en los Hechos, fue su primer obispo. Después de gobernar la Iglesia maltesa por treinta y un años él fue, se nos ha dicho, transferido a la sede de Atenas en el año 90 D.C., en donde fue martirizado en 125. Si bien una lista completa de obispos desde los días de San Pablo hasta Constantino ha sido hecha, su autenticidad es más que dudosa.(Kendal, James. Malta. The Catholic Encyclopedia. Vol. 9. Nihil Obstat. October 1, 1910. Remy Lafort, Censor. Imprimatur. +John M. Farley, Archbishop of New York. New York: Robert Appleton Company, 1910. 19 Jan. 2010 <http://www.newadvent.org/cathen/09574a.htm>)

Debería anotarse que parece no tener sentido escritural que el Apóstol Pablo pudiera haber ordenado a Publius como obispo puesto que Publius era a lo menor novicio/neófito en el cristianismo cuando Pablo lo visitó. Note las restricciones de Pablo sobre la ordenación:

3:1 Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea.

2 Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar;

3 no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro;

4 que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad

5 (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?);

6 no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. (1 Timoteo 3: 1-6)

De manera interesante, un relato de noticias del siglo 21 parece admitir que las tradiciones religiosas de Malta sólo van en el pasado hasta Constantino (Sunday Times de Malta, enero 18, 2010). Siendo este aparentemente el caso, incluso si Malta tuvo una temprana y apropiada lista, la iglesia predominante allí simplemente no mantuvo las prácticas originales del Apóstol Pablo.

Sin embargo, esto no significa necesariamente que Malta nunca haya tenido verdaderos cristianos (o que no tenga ninguno en el siglo 21). La escritura parece mostrar que Publius y otros en Malta aceptaron a Pablo (Hechos 28: 5-10)–si bien la conversión específica no está explícitamente enseñada en las escrituras (ni la ordenación de ningún obispo). Los que están en Malta (y en cualquier otra parte) deberían esforzarse por mantener la misma fe que el Apóstol Pablo tuvo e imitarlo a él en tanto que él imitó a Cristo (cf. 1 Corintios 11: 1).

Tres de interés son mencionados en el siglo segundo: Policarpo y Linus/Clemente

Algunos otros son listados como posibles sucesores apostólicos por escritores del siglo segundo, y esta sección se concentrará sobre tres que son aprobados en escritos altamente reconocidos por la Iglesia Católica Romana. Específicamente la Iglesia Católica enseña:

Entre los escritos de los Padres, las siguientes son las principales obras que contienen la doctrina de la Iglesia: San IRENÆUS, Adv. Hereses in P.G., VII; TERTULLIAN, De Prescriptionibus in P. L… (Joyce G.H. Transcrito por Douglas J. Potter. The Church. The Catholic Encyclopedia, Volume III. Copyright © 1908 by Robert Appleton Company. Online Edition Copyright © 2003 by K. Knight. Nihil Obstat, November 1, 1908. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York).

Así que ¿A quién listaron estos dos escritores como sucesores apostólicos?

Puesto que Ireneo escribió primero (circa 180), él será citado primero:

Puesto que, sin embargo, sería muy tedioso, en un volumen como este, reconocer las sucesiones de todas las Iglesias, ponemos confusión a todos aquellos que en cualquier manera, sea por una mala autocomplacencia, por vanagloria, o por ceguera y perversa opinión, se congregan en reuniones no autorizadas; [nosotros hacemos esto, digo yo] indicando que esa tradición derivó de los apóstoles, de la muy grande, muy antigua, y universalmente conocida Iglesia fundada y organizada en Roma…Los benditos apóstoles, entonces, habiendo fundado y construido la Iglesia, pusieron en las manos de Lino el oficio del episcopado…

Pero Policarpo también fue no sólo instruido por los apóstoles, y convertido con muchos que habían visto a Cristo, sino que también, por los apóstoles en Asia, fue nombrado obispo de la Iglesia en Esmirna, a quien también vi en mi primera juventud, gloriosamente y de la manera más noble sufrir el martirio, partir de esta vida, habiendo enseñado siempre las cosas que él había aprendido de los apóstoles, y que la Iglesia ha transmitido, que solo son verdad. A estas cosas todas las Iglesias Asiáticas testifican, como también todos aquellos hombres que sucedieron a Policarpo hasta el presente tiempo (Irenaeus. Adversus Haeres. Book III, Chapter 3, Verses 2,3,4. Excerpted from Ante-Nicene Fathers, Volume 1. Edited by Alexander Roberts & James Donaldson. American Edition, 1885. Online Edition Copyright © 2004 by K. Knight).

Así nosotros vemos desde Ireneo que hubo muchas iglesias fundadas por los apóstoles, pero que él solo decidió mencionar dos sucesores por el nombre: Linus de Roma y Policarpo de Esmirna. Note que Ireneo está diciendo que Policarpo fue nombrado obispo (pastor/supervisor) de la Iglesia en Esmirna por los apóstoles en Asia (quienes más probablemente deben haber sido Juan y Felipe y quizás algunos otros). Note que Ireneo está clamando que había una lista de hombres que habían sucedido a Policarpo hasta el final del siglo segundo y que ellos mantuvieron las enseñanzas de los apóstoles. Así la única aceptada transmisión de liderazgo de apóstol a “obispo” para los siglos primero y segundo fue la que continuó al menos hasta el final del siglo segundo a través de Policarpo de Esmirna.

Pero ¿Qué hay de Tertuliano?

Por la época de Tertuliano (circa 195), él concluyó que había sólo dos iglesias apostólicas (presumiblemente porque la iglesia se dividió en tres grupos. Los Romanos (presumiblemente incluyendo también a los de Alejandría), los de Esmirna (presumiblemente incluyendo también a los de Antioquía y Bizancio), y los heréticos:

En cualquier caso las herejías son como máximo novedades, y no tienen continuidad con la enseñanza de Cristo. Quizás algunos heréticos puedan clamar antigüedad apostólica. Nosotros replicamos: Publiquen los orígenes de sus iglesias y desplieguen el catálogo de sus obispos hasta ahora desde los apóstoles o desde algún obispo escogido por los apóstoles, tal como los de Esmirna cuentan desde Policarpo y Juan, y los Romanos desde Clemente y Pedro; dejemos que los heréticos inventen algo para enfrentar esto (Tertullian. Liber de praescriptione haereticorum. Circa 200 A.D. as cited in Chapman J. Transcrito por Lucy Tobin. Tertullian. The Catholic Encyclopedia, Volume XIV. Copyright © 1912 by Robert Appleton Company. Online Edition Copyright © 2003 by K. Knight. Nihil Obstat, July 1, 1912. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York).

Es probable que Tertuliano estuviera consciente de [la presencia de] ancianos en Roma antes de Clemente (puesto que Ireneo escribió antes que él), como también de obispos en Esmirna antes de Policarpo, pero Tertuliano sintió que la sucesión apostólica sólo podía haber sido a través de Policarpo (a quien él listó de primero) o de Clemente.

Ahora esto plantea un problema para la Iglesia Católica Romana pues sus dos primarias fuentes de información de la sucesión están en desacuerdo una con otra. Normalmente, cuando hay dos posibles fuentes confiables, los historiadores tienden a aceptarlas cuando ellas están de acuerdo, pero le dan poco crédito a aquellas que están en desacuerdo. Por lo tanto, desde la posición de un historiador, Policarpo parecería haber sido universalmente entendido como ser el inmediato sucesor físico de los apóstoles, pero Linus y Clemente no se entendería que lo hubieran sido.

Se requiere además entender que básicamente no hay nada conocido acerca de Linus o de Clemente –casi todo lo que realmente se sabe acerca de ellos vino muchas décadas después de su muerte (Clemente será discutido más adelante).

En adición, en la tercera centuria, note que los dos son listados por Anatolius de Laodicea (circa 270 D.C.) como sucesores de los apóstoles, con uno a través de Juan y el otro clamando serlo a través de Pedro y de Pablo:

Siguiendo su ejemplo hasta el presente tiempo todos los obispos de Asia –puesto que ellos mismos también recibieron la regla de una autoridad impecable, a saber, el evangelista Juan, quien se recostó en el pecho del Señor y recibió de Él instrucción espiritual–estuvieron en la senda de celebrar la fiesta de la Pascua, sin discusión, cada año, cuando quiera que había llegado el decimocuarto día desde la luna llena, y era sacrificado por los judíos el cordero después de que había pasado el equinoccio; no conformándose, en cuanto a este asunto con la autoridad de algunos, concretamente, los sucesores de Pedro y Pablo quienes habían enseñado en todas las iglesias en las que ellos sembraron las semillas espirituales del Evangelio, que el solemne festival de la resurrección del Señor podía ser celebrado sólo en el día del Señor. Por consiguiente, también, estalló un cierto argumento entre los sucesores de estos, concretamente, Víctor, en ese tiempo obispo de la ciudad de Roma, y Polícrates, quien entonces parecía tener la primacía entre los obispos de Asia…

Un partido, no obstante, guardaba la Pascua en el decimocuarto día del primer mes, de acuerdo al Evangelio, como ellos pensaban, no añadiendo nada extraño de ninguna clase, sino guardando desde el principio hasta el fin todas las cosas de la regla de la fe. Y el otro partido, dado que el día de la Pasión del Señor estaba lleno de tristeza y de pena, mantenía que no sería legítimo celebrar el misterio de la Pascua del Señor en ningún otro tiempo que en el día del Señor (ANF06, The Paschal Canon of Anatolius of Alexandria. X. THE ANTE-NICENE FATHERS translations of The Writings of the Fathers down to a.d. 325. Alexander Roberts, D.D., and James Donaldson, LL.D., EDITORS. AMERICAN REPRINT OF THE EDINBURGH EDITION. Revised and chronologically arranged, with brief prefaces and occasional notes by A. Cleveland Coxe, D.D. T&T CLARK, Edinburgh. Wm. B. Eerdmans publishing company, Grand Rapids, Michigan. VOLUME VI–Schaff P. Nineteenth Century).

Note que los dos potenciales sucesores de los apóstoles miraban las cosas de manera diferente, unos se apoyaban en la Biblia y los otros se apoyaban en la tradición.

Reclamos romanos

La Iglesia Católica Romana basa su legitimad sobre toda la cristiandad en este tema de la sucesión apostólica. Note lo siguiente de La Enciclopedia Católica:

Siendo la apostolicidad una nota de la verdadera Iglesia de la cual se trata en otra parte, el objeto del presente artículo es mostrar:

  • Que la sucesión apostólica se encuentra en la Iglesia Católica.
  • Que ninguna de las iglesias separadas tiene validez para reclamar esto.
  • Que la iglesia Anglicana, en particular, se ha separado de la unidad apostólica

Reclamo Romano

El principio que subyace en el reclamo Romano está contenido en la idea de sucesión. “Suceder” es ser el sucesor de, especialmente ser el heredero de, u ocupar una posición oficial justo después de, tal como Victoria sucedió a Guillermo IV. Ahora los Pontífices Romanos vienen inmediatamente después, ocupan la posición, y llevan a cabo las funciones de San Pedro; ellos son, por lo tanto, sus sucesores. Debemos probar:

  • Que San Pedro vino a Roma, y terminó allí su pontificado;
  • Que los obispos de Roma, quienes vinieron después de él mantuvieron su posición oficial en la Iglesia (Wilhelm J. Transcrito por Donald J. Boon. The Catholic Encyclopedia, Volume I. Copyright © 1907 by Robert Appleton Company. Online Edition Copyright © 2003 by K. Knight. Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York).

Note que los Católicos Romanos claman que sólo su iglesia tiene algún reclamo válido de la sucesión apostólica, que los Pontífices Romanos deben haber venido inmediatamente después de Pedro, y que ellos necesitaban ser obispos.

También note este reclamo de un escritor Católico Romano respecto de tomar a Matías como un remplazo de Judas en Hechos 1: 20-26:

Aquí vemos que el oficio de apóstol es referido por Pedro como el oficio del supervisor u obispo. También importante, vemos que el oficio es uno de sucesión–otro hombre sucede en el oficio por la muerte de Judas… Esto era una posición dinástica, un oficio de autoridad, y el oficio que continuaba por sucesión después de que el actual ocupante cesaba de mantener esa posición  (Ray, Stephen K. Upon This Rock. St. Peter and the Primacy of Rome in Scripture and the Early Church. Ignatius Press, San Francisco, 1999, pp. 13,14).

Por supuesto, él no explica entonces por qué no hay actualmente doce grupos (un grupo por cada apóstol) que sean rastreados cada uno desde los apóstoles originales.

Por ejemplo, ¿Qué iglesia reclama la sucesión de Matías? Ninguna que yo sepa. Y si hay realmente una, ¿La aceptan los Católicos Romanos como legítima? No hasta donde yo sé. Ni él explica cómo Juan remplazó a Timoteo como la cabeza de la iglesia en Éfeso, pues esto no fue el resultado de una transferencia dinástica. De esta forma, el anterior argumento Romano es inexacto y contradice la historia como también las actuales enseñanzas Romanas sobre los sucesores de los apóstoles.

¿Dónde de hecho están los obispos en Roma que sucedieron inmediatamente a Pedro? ¿Es verdad que no hay ninguna otra iglesia que haya tenido un obispo/pastor puesto en su lugar por un apóstol? ¿O son estos reclamos básicos Romanos un error?

¿Cuándo hubo obispos en Roma?

Es importante notar que incluso los eruditos católicos reconocen que no hay prueba de que ninguno fuera realmente considerado ser un obispo en Roma hasta algún tiempo en el siglo segundo. Por lo tanto incluso los eruditos Católicos Romanos entienden que no es cierto que Lino o Cleto o Clemente fuesen incluso obispos (realmente hay suficientes contradicciones concernientes a Cleto/Anacleto que incluso la existencia de algunos de los primeros llamados obispos es cuestionable –por favor lea el artículo ¿Qué enseñan realmente los eruditos Católicos Romanos acerca de la historia de la primera Iglesia?).

Uno de dichos eruditos católicos, A. Van Hove, escribió esto acerca de los primeros obispos:

  • Esta autoridad superior local, que era de origen apostólico, era conferida por los apóstoles sobre un obispado monárquico, tal como se entiende el término hoy en día. Esto se prueba primero por el ejemplo de Jerusalén, en donde Santiago, que no era uno de los Doce Apóstoles, mantuvo el primer lugar, y después por aquellas comunidades en Asia Menor de las cuales habla Ignacio, y donde, en el comienzo de la segunda centuria existía el episcopado monárquico, pues Ignacio no escribe como si la institución fuera una nueva.
  • En otras comunidades, es verdad, no se hace mención de un episcopado monárquico hasta la mitad de la segunda centuria (Van Hove A. Transcrito por Matthew Dean. Bishop. The Catholic Encyclopedia, Volume II. Copyright © 1907 by Robert Appleton Company. Online Edition Copyright © 2003 by K. Knight. Imprimatur. +John M. Farley, Archbishop of New York).

En otras palabras, si bien hubo obispos en Jerusalén y en Asia Menor en los siglos primero y segundo, no hay mención de un episcopado monástico (un obispado o pastorato) en otros lugares, como Roma, hasta la mitad del siglo segundo.

Además, incluso algunos eruditos Católicos más recientes entienden que el Nuevo Testamento no provee apoyo para la idea de que uno de los apóstoles escogiera a alguno para ser “obispo de Roma”:

“¿Hubo un obispo en Roma en el siglo primero? …He expresado mi acuerdo con el consenso de los eruditos de que la evidencia disponible indica que la iglesia en Roma fue conducida por un colegio de presbíteros, más que por un obispo singular, por al menos algunas décadas del siglo segundo (Sullivan F.A. From Apostles to Bishops: the development of the episcopacy in the early church. Newman Press, Mahwah (NJ), 2001, pp. 80,221-222).

El consenso de los eruditos es que NO hubo una sucesión apostólica de obispos comenzando desde Pedro en Roma. Y note que de acuerdo a los eruditos Católicos Romanos, el primer claro obispo de Roma no lo fue hasta la mitad o la última mitad del siglo segundo:

SI BIEN LA TRADICIÓN CATÓLICA, COMENZANDO en el final del siglo segundo y en el principio del siglo tercero, mira a San Pedro como el primer obispo de Roma y, por lo tanto, como el primer papa, no hay evidencia de que Pedro hubiese estado involucrado en el inicial establecimiento de la comunidad cristiana en Roma (en realidad, lo que la evidencia parecería mostrar señala en la dirección opuesta) o de que él sirviera como el primer obispo de Roma. No fue hasta el pontificado de San Pío I en la mitad del siglo segundo (ca. 142- ca- 155) que la Iglesia Romana tuvo una estructura de gobierno monoepiscopal (un obispo como pastor líder de una diócesis). Aquellos que la tradición Católica enlista como inmediatos sucesores de Pedro (Lino, Anacleto, Clemente, et al.) no funcionaron como un obispo de Roma  (McBrien, Richard P. Lives of the Popes: The Pontiffs from St. Peter to Benedict XVI. Harper, San Francisco, 2005 updated ed., p.25).

Para comenzar, de veras, no había “papa”, ni obispo como tal, pues la iglesia en Roma fue lenta para desarrollar el oficio de presbítero jefe u obispo… Clemente no hizo ningún reclamo de escribir como obispo… No hay forma segura de establecer una fecha en la cual haya emergido el oficio de obispo gobernante en Roma… pero el proceso estaba ciertamente completo para el tiempo de Aniceto en la mitad de los años 150 D.C. (Duffy, Eamon. Saints & Sinners: A History of the Popes, 2nd ed. Yale University Press, London, 2001, pp. 9, 10,13)

…tenemos buenas razones para concluir que para el tiempo de Aniceto (155-166) la iglesia de Roma estaba siendo conducida por un obispo cuyo papel recordaba al de Ignacio o Policarpo (Sullivan F.A. From Apostles to Bishops: the development of the episcopacy in the early church. Newman Press, Mahwah (NJ), 2001, p. 143).

Esta es una sorprendente admisión. Estos eruditos Católicos Romanos están esencialmente admitiendo que no hubo posible sucesión de obispos comenzando con Pedro en Roma, sino que tuvo lugar la sucesión de un obispo desde el Apóstol Juan hasta Policarpo (y esto ocurrió probablemente 60 años antes). Parece que en las áreas de Alejandría y Roma, los de allí decidieron que puesto que Policarpo era un obispo, ellos necesitaban tener un obispo también ellos, y cerca del tiempo del martirio de Policarpo ellos tuvieron líderes que fueron entonces llamados obispos.

Simplemente no hay evidencia contemporánea de que Roma claramente tuviera obispos antes de la segunda mitad del siglo segundo –por lo tanto Roma no debería ser considerada como teniendo una inmediata, física, sucesión (y por supuesto, ni teniendo tampoco la más importante sucesión, la espiritual).

Varios escritos católicos sostienen que Hegesippus vino a Roma en la mitad del siglo segundo y preguntó por sus primeros líderes. F. A. Sullivan sugiere que aquellos Romanos aparentemente mencionaron nombres de líderes de quienes ellos habían escuchado (pues la mayoría no habría tenido ningún posible contacto directo con ninguno de la primera centuria) pues no había ningún registro temprano con nombres. Porque había, en el tiempo de la visita de Hegesippus, un obispo en Roma y había habido largo tiempo obispos en Jerusalén y en Asia Menor, F. A. Sullivan también sugiere que Hegesippus y los escritores posteriores presumieron que los primeros líderes romanos eran también obispos monárquicos, incluso si bien esto no es considerado como haber sido así probablemente.

Esto puede explicar por qué hay diferencias en el orden en las primeras listas de obispos romanos: Probablemente hubo un montón de ancianos en sus primeros 80 años de existencia y puesto que ninguno era necesariamente un obispo en esos albores, parece que las primeras listas son simplemente un intento por poner orden sobre algunos posibles ancianos que sirvieron a la iglesia en Roma.

Adicionalmente, note esta admisión:

De manera admitida la posición católica, de que los obispos son los sucesores de los apóstoles por institución divina, queda lejos de ser fácilmente establecida…El primer problema tiene qué ver con la noción de que Cristo ordenara apóstoles como obispos…Los apóstoles eran misioneros y fundadores de iglesias; no hay evidencia, ni es enteramente probable, que ninguno de ellos tomara residencia permanente en una particular iglesia como su obispo…La carta de los Romanos a los Corintios, conocida como I Clemente, que data de alrededor del año 96, suministra buena evidencia de que casi 30 años después de la muerte de San Pablo la iglesia de Corinto estaba siendo conducida por un grupo de presbíteros, con ninguna indicación de un obispo con autoridad sobre toda la iglesia local… Existe un amplio consenso entre los eruditos, incluyendo a la mayoría de los católicos, de que iglesias tales como la de Alejandría, Filipos, Corinto y Roma más probablemente continuaron siendo conducidas por algún tiempo por un colegio de presbíteros, y que sólo en la segunda centuria la estructura compuesta de tres partes se hizo la regla de manera general, con un obispo, asistido por presbíteros, presidiendo sobre una iglesia local (Sullivan F.A. From Apostles to Bishops: the development of the episcopacy in the early church. Newman Press, Mahwah (NJ), 2001, pp. 13,14,15).

Es verdad que comenzando en algún momento en la segunda centuria hubo verdaderamente individuos que podrían propiamente ser descritos como obispos Romanos. Pero la historia es clara en que no hubo primeros papas en Roma (ese título no fue adoptado formalmente hasta hacia finales del siglo cuarto de acuerdo a las fuentes Católicas Romanas) y la idea de una ininterrumpida lista de pontífices comenzando con Pedro simplemente no tiene ninguna justificación histórica antes de algún momento en el siglo segundo –más de un siglo después de la muerte de Cristo (Más información puede encontrarse en el artículo ¿Qué enseña Roma realmente acerca de la Historia de la primera Iglesia?).

Adicionalmente, algunos que tuvieron ese título en los primeros días (como también en los últimos tiempos) fueron corruptos.

Quizás debería anotarse que Callistus (obispo de Roma de 217-222) fue considerado como haber sido tan corrupto y que fue condenado por Hipólito tanto por su corrupción, por permitir el aborto, y por instituir un ayuno los sábados:

Callistus… un hombre astuto para la maldad, y sutil en donde interesaba el engaño, (y) quien era impelido por una ambición sin descanso a montarse en el trono episcopal. Ahora este hombre moldeado a su propósito Zephyrinus, un individuo ignorante e iletrado, y no entrenado en las definiciones eclesiásticas. Y en tanto que Zephyrinus era accesible a los sobornos, y codicioso, Callistus, atrayéndolo con regalos, y con demandas ilícitas, se permitió seducirlo en cualquier curso de acción que él quisiera. Y así fue que Calisto tuvo éxito en inducir a Zephyrinus a crear continuamente disturbios entre los hermanos, en tanto que él mismo tomó cuidado subsecuentemente, por medio de palabras pícaras, para atacar ambas facciones en el bienestar de él mismo (Hippolytus. Refutation of All Heresies, Book IX, Chapter VI. Excerpted from Ante-Nicene Fathers, Volume 5. Edited by Alexander Roberts & James Donaldson. American Edition, 1886. Online Edition Copyright © 2005 by K. Knight).

El impostor Callistus… incluso también le permitía a las mujeres, si ellas no estaban casadas, y ardían con pasión a una edad en todo caso impropia, o si ellas no estaban dispuestas a volcar su propia dignidad a través de un matrimonio legal, que ellas pudieran tener a quien quiera que ellas escogieran como compañero de lecho, fuese esclavo o libre, y que una mujer, si bien no legalmente casada, pudiera considerar a semejante compañero como un esposo. Por lo cual las mujeres, reputadas creyentes, comenzaron a procurarse drogas que produjeran esterilidad, y a vagar por ahí, para expeler aquello que había sido concebido por cuenta de su deseo de no querer tener un hijo fuese de un esclavo o de un mísero compañero, por causa de su familia y de excesiva riqueza. Contemplad, en cuán grande impiedad ha incurrido este ilegal, inculcando el adulterio, y el homicidio al mismo tiempo! Y con todo, después de semejantes actos audaces ellos, perdiendo toda vergüenza, intentan llamarse a sí mismos una Iglesia Católica! Y algunos, bajo la suposición de que ellos alcanzarán prosperidad, concurren con ellos (Hipólito. Refutación de todas las herejías, Libro IX, capítulo VII).

Incluso hoy en día algunos se permiten a sí mismos semejantes audacias: Ellos ordenan ayunar en el sábado cuando Cristo no ha hablado, deshonrando incluso el Evangelio de Cristo (Hipólito. In Danielem commentarius, 4, 20, 3 as Cited in Bacchiocchi Anti-Judaism and the Origin of Sunday, p. 65).

Note que incluso La Enciclopedia Católica admitió esto acerca de Callistus y Zephyrinus:

Callistus… Él obtuvo gran influencia sobre el ignorante, iliterato, y avaricioso Zephyrinus por medio de sobornos. No se nos ha dicho cómo consiguió ese esclavo fugitivo (ahora libre de su amo por una ley romana, quien había perdido sus derechos cuando Callistus fue condenado a servidumbre penal al Estado) convertirse en archidiácono y luego en papa…De nuevo Callistus permitió a los bajos clérigos casarse, y permitía a las mujeres nobles casarse con personas bajas y esclavos, lo que estaba prohibido por la ley romana; él había dado de esta forma ocasión para el infanticidio (Chapman J. Transcrito por Benjamin F. Hull. Pope Callistus I. The Catholic Encyclopedia, Volume III. Published 1908. New York: Robert Appleton Company. Nihil Obstat, November 1, 1908. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York).

Obviamente el corrupto Callistus intentaba comprar el oficio–y puesto que él estaba tratando, el violó la advertencia del Apóstol Pedro contra Simón el Mago, el primero que trató de comprar el don de Dios por dinero. Note lo que Pedro dijo a Simón el Mago:

 20 Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero.

21 No tienes tú parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios.

22 Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón;

23 porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás. (Hechos 8: 20-23)

Sin embargo Callistus es parte de los clamados “sucesores apostólicos” de este mismo Pedro de acuerdo a la Iglesia Católica Romana.

¿Debería uno que permitía el aborto y consiguió su acceso al cargo mediante el soborno ser considerado un verdadero cristiano o deberían aquellos fieles en Asia Menor ser considerados como verdaderos sucesores apostólicos?

Incluso si bien Hipólito es considerado ser un santo por la Iglesia Católica e incluso “fue el teólogo más importante y el más prolífico escritor religioso de la Iglesia Romana en la era pre-Constantina” (Kirsch JP. St. Hippolytus of Rome. The Catholic Encyclopedia, Volume VII. Published 1910), puesto que Hipólito mantuvo más una visión binitaria de la Divinidad (Callistus se consideraba a sí mismo ser un Diteísta de acuerdo a Chapman, J. Padres de la Iglesia. La Enciclopedia Católica, volumen VI. Copyright © 1909 by Robert Appleton Company), la Iglesia Católica Romana clama sucesión apostólica a través de Callistus en lugar de Hipólito. Hipólito fue el primero en ser tachado de antipapa porque él y sus seguidores rehusaron aceptar que Callistus pudiera tener sucesión apostólica.

Hipólito fue realmente elegido Obispo de Roma después de la muerte de Zephyrinus, pro muchos escogieron en su lugar seguir al archidiácono de Zephyrinus, Callistus. No hay forma de que los corruptos Zephyrinus y Callistus puedan estar en cualquier legítima lista de sucesores del Apóstol Pedro.

Sin embargo, ambos están en la lista católica.

¿Han tenido siempre los obispos de Roma sus actuales poderes y prerrogativas?

Muchos desestimarán la verdad acerca de los primeros detalles de la historia Católica Romana y afirmarán que los obispos romanos (originalmente llamados presbíteros, luego llamados obispos en la mitad de la segunda centuria, y después llamados papas desde el final del siglo 4o.) siempre condujeron la Iglesia Cristiana. Sin embargo esto simplemente no es verdad.

La Iglesia Ortodoxa, por ejemplo, no acepta esto y clama que ciertos aspectos fueron desarrollados posteriormente:

La Iglesia Ortodoxa no acepta la doctrina de la autoridad papal sentada por el Concilio Vaticano de 1870, y enseñada hoy en la Iglesia Católica Romana (Ware T. The Orthodox Church. Penguin Books, London, 1997, p.27).

Note estas admisiones de un sacerdote y erudito Católico Romano:

No fue sino hasta mediados del siglo tercero que especial importancia comenzó a ser acordada a la fe de la iglesia de Roma (McBrien, Richard P. Lives of the Popes: The Pontiffs from St. Peter to Benedict XVI. Harper, San Francisco, 2005 updated ed., p.21).

Antes del comienzo del segundo milenio y el pontificado de Gregorio VII en particular (1073-85), los papas funcionaban ampliamente en el papel de mediadores. Ellos no reclamaban para sí mismos el título de “Vicario de Cristo”. Ellos no nombraban obispos. Ellos no gobernaban la iglesia universal a través de la Curia romana. Ellos no imponían el celibato clerical. Ellos no escribían encíclicas o autorizaban catecismos para toda la Iglesia. Ellos no retenían para sí mismos únicamente el poder de canonización. Ellos no convocaban tampoco concilios ecuménicos como una regla–y ciertamente no a los principales concilios doctrinales de Nicea (325), Constantinopla (381), Éfeso (431), y Calcedonia (451) (McBrien, Richard P. Lives of the Popes: The Pontiffs from St. Peter to Benedict XVI. Harper, San Francisco, 2005 updated ed., p.19).

Debería anotarse que el cisma Ortodoxo con la Iglesia Romana ocurrió en el siglo 11 en cuanto el pontífice romano demandó derechos que las iglesias Orientales nunca creyeron que él tuviera.

Algunos, sin embargo, decidieron organizar evidencia de que Roma siempre tuvo la autoridad. Es de interés notar que por casi 600 años durante la Edad Media, ciertos obispos romanos señalaban la “Donación de Constantino” como evidencia de su derecho a presidir sobre todos los demás obispos, pero el documento de acuerdo a las fuentes católicas romanas (i. e. La Enciclopedia Católica. Donación de Constantino) fue posteriormente probado ser un fraude.

Quizás debería mencionarse, que de ninguno de quienes realmente sucedieron a Pedro, a Pablo y a Juan se habría esperado que actuase como ellos. Note lo que el Nuevo Testamento de Rheims (una traducción al inglés aceptada por los católicos) sostiene:

 25 Cuando Pedro entró, salió Cornelio a recibirle, y postrándose a sus pies, adoró.

26 Mas Pedro le levantó, diciendo: Levántate, pues yo mismo también soy hombre. (Hechos 10: 25-26)

11 Entonces la gente, visto lo que Pablo había hecho, alzó la voz, diciendo en lengua licaónica: Dioses bajo la semejanza de hombres han descendido a nosotros.

12 Y a Bernabé llamaban Júpiter, y a Pablo, Mercurio, porque éste era el que llevaba la palabra.

13 Y el sacerdote de Júpiter, cuyo templo estaba frente a la ciudad, trajo toros y guirnaldas delante de las puertas, y juntamente con la muchedumbre quería ofrecer sacrificios.

14 Cuando lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus ropas, y se lanzaron entre la multitud, dando voces

15 y diciendo: Varones, ¿por qué hacéis esto? Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay.

16 En las edades pasadas él ha dejado a todas las gentes andar en sus propios caminos;

17 si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones. (Hechos 14: 11-17)

Por lo tanto, ni Pedro ni Pablo habrían permitido que nadie se inclinara ante ellos. Esto difiere de los líderes Romanos quienes claman haber sucedido al Apóstol Pedro.

Reclamos romanos actuales

A pesar de la verdad, incluso en el siglo 21, falsos reclamos de sucesión apostólica todavía están siendo hechos por la Iglesia Romana. Note lo que el actual pontífice declaró recientemente:

El Papa Benedicto llamó a “la sucesión de la función episcopal es… una garantía de la perduración de la tradición apostólica” diciendo que “el vínculo entre el colegio de obispos y la comunidad original de los apóstoles puede ser visto, por encima de todo, como una forma de continuidad histórica.”

Él agregó sin embargo, que “la continuidad también puede ser considerada en un sentido espiritual, porque la sucesión apostólica en el ministerio es un lugar privilegiado para la acción y la transmisión del Espíritu Santo.”

El Papa citó luego a San Ireneo, quien escribió que la Iglesia fue “fundada y constituida en Roma por los más gloriosos apóstoles Pedro y Pablo”, y subraya “la tradición de la fe que.. viene a nosotros desde los apóstoles a través de la sucesión de obispos.”

“La sucesión episcopal”, dijo Benedicto, “verificada sobre la base de la comunión con la sucesión de la Iglesia de Roma – es por lo tanto el criterio de adherencia de las Iglesias individuales a la tradición de la fe apostólica, …que ha descendido a nosotros desde los orígenes.”

Él pasó a explicar que de acuerdo a la antigua Iglesia, “la apostolicidad de la comunión eclesial consiste en la confianza en la fe y la práctica de los mismos Apóstoles, a través de quienes es garantizado el vínculo espiritual de la Iglesia con Cristo.”

“Lo que los apóstoles representan en la relación entre el Señor Jesús y la primera Iglesia”, explicó él, “es similarmente representado por la sucesión ministerial en la relación entre la primera Iglesia y la moderna Iglesia.”

Él hizo hincapié en conclusión que “No hay meramente un vínculo material…más bien es un instrumento histórico que el Espíritu usa para hacer al Señor Jesús presente como líder de Su pueblo” (Pope Benedict: Faithful episcopal succession is guarantee that authentic teaching of apostles carries through history. Catholic News Agency. May 10, 2006. http://www.catholicnewsagency.com/new.php?n=6691).

Ciertamente él DEBE saber que Pablo NO FUNDÓ la Iglesia de Roma. É DEBE saber que su iglesia tiene muchas enseñanzas que difieren de las que mantenían los apóstoles originales. Él DEBE saber que NO HAY prueba de que la Iglesia Católica incluso tuviera un obispo antes de Aniceto en la última mitad del siglo segundo. Él DEBE SABER que muchos eruditos pasados y actuales en la Iglesia Católica Romana ciertamente enseñan y entienden esto.

Si el actual pontífice es verdaderamente un erudito, ¿Por qué él escogió pasar por alto la verdad acerca de la sucesión apostólica? (información relacionada se encuentra en el artículo ¿Qué entiende realmente Roma acerca de la historia de la iglesia?)

Sin embargo, uno de los principales oficiales en el Vaticano, el cardenal Walter Kasper ha enseñado públicamente que el entendimiento Católico Romano de la sucesión apostólica simplemente no es históricamente cierto. Aquí hay algo de una revisión de su libro titulado, Liderazgo en la Iglesia: ¿Cómo pueden servir los roles tradicionales a la comunidad cristiana de hoy?:

Se hace el reclamo de que la antigua formulación de la sucesión apostólica–en donde Cristo ordenó a sus inmediatos sucesores quienes a su turno ordenaron a sus sucesores por la imposición de las manos de un obispo a un nuevo prelado–no se mantiene más. Kasper es claro: Ese entendimiento “ha sido hecho añicos completamente por la moderna exégesis, pero ninguna nueva reconstrucción histórica ha encontrado universal acuerdo entre los eruditos.” La evidencia de esta realización última-en-la-historia es una nueva perspectiva del ministerio de Pablo, cuya autoridad no era horizontal sino que vino de “arriba”. De esta forma el ministerio apostólico no puede ser visto como un “mero asunto institucional”; más bien, es mejor comprendido como un “seguir las enseñanzas y la vida de los apóstoles”. (Anderson, Mary Jo. Review: A Reformed Protestant Model of Leadership. http://www.catholic.com/thisrock/2004/0407revw.asp 01/27/07).

El cardenal Kasper fue escogido como presidente del Consejo Pontificio para promover la Unidad entre los Cristianos en Roma por el Papa Juan-Pablo II, y todavía mantiene esa posición.

Asia Menor

Aunque ciertamente hubo muchos primeros líderes religiosos en Roma, puesto que la real Iglesia Cristiana (de acuerdo a los Católicos y a casi todos los que profesan a Cristo) comenzó en Jerusalén en el primer Pentecostés después de la crucifixión de Cristo, es importante darse cuenta de que tanto la Biblia como la Iglesia Católica aprobaron escritos que apoyan la idea de que hubo verdaderas iglesias en la región a la que la Biblia se refiere como Asia Menor (casi toda la cual es ahora parte del país de Turquía).

En el siglo 19, Francis Patrick Kenrik escribió:

Éfeso era una sede autocéfala…que se derivaba de los apóstoles Pablo y Juan, sus fundadores (Kenrick F.P. La primacía de la sede apostólica vindicada. Murphy, 1875. Original from Harvard University, Digitized Aug 26, 2008, p. 179).

El apóstol Juan de manera reportada fue llevado de Roma a Éfeso en el Asia Menor, luego súbitamente exilado a Patmos, por el emperador Domiciano, y “después de la muerte del tirano, él retornó de la isla de Patmos a Éfeso” (Eusebio. Historia de la Iglesia. Libro III, capítulo 23).

Se ha sugerido que Timoteo (a quien Pablo había puesto una vez a cargo de la Iglesia en Éfeso) fue martirizado algún tiempo antes del regreso de Juan de Patmos (Aherne, Cornelius. Epistles to Timothy and Titus. The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. Nihil Obstat. July 1, 1912. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York. New York: Robert Appleton Company, 1912. 18 Jan. 2010 <http://www.newadvent.org/cathen/14727b.htm>).

Cuando el apóstol Juan, por ejemplo, escribió el Libro de Apocalipsis, él era el último de los 12 apóstoles originales que quedaba convida (y como un apóstol él TAMBIEN habría sido una parte de la fundación de la iglesia como enseña Efesios 2: 19-22).

Y él específicamente dirigió el Apocalipsis “a las siete iglesias que están en Asia” (Apocalipsis 1: 4), y después hizo la lista de aquellas siete (vs. 11) todas las cuales estaban en Asia Menor (aquí hay un artículo sobre Las Siete Iglesias de Apocalipsis). Él también nunca se dirigió positivamente a la iglesia en Roma en eso o en ningún otro de sus escritos conocidos (ni, excepto en su recuento del evangelio, mencionó jamás a Pedro).

Adicionalmente, La Enciclopedia Católica registra esto acerca de Juan,

Juan tenía una posición prominente en el cuerpo apostólico… el apóstol y evangelista Juan vivió en Asia Menor en las últimas décadas del primer siglo y desde Éfeso había guiado a las Iglesias de esa provincia (Fonck L. Transcrito por Michael Little. St. John the Evangelist. The Catholic Encyclopedia, Volume VIII Copyright © 1910 by Robert Appleton Company Online Edition Copyright © 2003 by K. Knight Nihil Obstat, October 1, 1910. Remy Lafort, S.T.D., Censor Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York).

Pero no hay razón escritural para pensar que Juan sólo considerara que las iglesias en Asia Menor estaban bajo su liderazgo. Realmente, en una de sus cartas, Juan también escribió “A la señora elegida y sus hijos” (2 Juan 1)–lo que parece ser una referencia a toda la Iglesia (ver también Apocalipsis 12: 17). Por lo tanto, él obviamente sintió que tenía una posición de liderazgo relacionada con toda la Iglesia, no sólo con las del Asia Menor.

Esto también parece estar confirmado por esta cita que Eusebio registra:

Tomen y lean el recuento que rima como sigue: “Escuchen un cuento, que no es meramente un cuento, sino una narrativa concerniente a Juan el apóstol, que ha sido entregado y guardado en la memoria. Pues cuando, después de la muerte del tirano, él retornó de la isla de Patmos a Éfeso, él fue por invitación suya a los territorios vecinos de los Gentiles, para nombrar obispos en algunos lugares, en otros pueblos para poner en orden todas las iglesias, en todas partes para escoger para el ministerio algunos de aquellos que habían sido elegidos por el Espíritu…” (Eusebius. Church History, Book III, Chapter 23. Translated by the Rev. Arthur Cushman McGiffert. Excerpted from Nicene and Post-Nicene Fathers, Series Two, Volume 1. Edited by Philip Schaff and Henry Wace. American Edition, 1890. Online Edition Copyright © 2004 by K. Knight).

Por lo tanto es claro que Juan, el último de los apóstoles originales, fue el verdadero físico y espiritual sucesor de Pedro, Santiago y Pablo, mientras permaneció con vida. Los eruditos Católicos Romanos saben que Juan era importante y que la biblia enseña que Pedro era falible:

El otorgamiento del poder de las llaves del reino seguramente sugiere la imposición de una medida de autoridad, dado el simbolismo de las llaves, pero no hay indicación explícita de que la autoridad conferida significara que iba a ser ejercida sobre otros, mucho menos que fuera de clase absolutamente monárquica… En Hechos, de hecho, Pedro es mostrado consultando con otros apóstoles e incluso siendo enviado por ellos (8: 14). Él y Juan son retratados como obrando en equipo (3: -11; 4: 1-22; 8: 14). Y Pablo confronta a Pedro por su inconsistencia e hipocresía… Pablo “le oponía a él su rostro porque él estaba claramente equivocado” (Galatians 2:11; ver también 12-14) (McBrien, Richard P. Lives of the Popes: The Pontiffs from St. Peter to Benedict XVI. Harper, San Francisco, 2005 updated ed., pp. 30-31).

A diferencia de Roma, Asia Menor tenía un obispo rastreado directamente de un apóstol. Y Asia Menor, de acuerdo incluso a los eruditos Católicos Romanos, claramente tuvo obispos ANTES de que Roma los tuviera (Sullivan F.A. From Apostles to Bishops: the development of the episcopacy in the early church. Newman Press, Mahwah (NJ), 2001, p.217 and Van Hove A. Transcrito por Matthew Dean. Bishop. The Catholic Encyclopedia, Volume II. Copyright © 1907 by Robert Appleton Company. Online Edition Copyright © 2003 by K. Knight. Imprimatur. +John M. Farley, Archbishop of New York).

Adicionalmente, note lo que el teólogo e historiador John M. Neale explicaba en 1850:

 La sede en Éfeso ha sido siempre estimada una de las primeras en la Iglesia… Esta dignidad surgió, no tanto del hecho de que Éfeso fuese la residencia del Procónsul de Asia, sino porque la Iglesia allí fue plantada por San Pablo, y se miraba a San Juan como su segundo fundador. Que San Timoteo fue su primer obispo, la tradición eclesiástica es constante en aseverarlo: Por haber sufrido el martirio, se dice que San Juan tuvo que consagrar a un homónimo como su segundo prelado. Desde ese tiempo la sede de Éfeso poseía autoridad patriarcal sobre toda la diócesis de Asia: Hasta que, como hemos relatado, vino a estar sujeta a Constantinopla, no sin muchas peleas… (Neale JM.  A history of the Holy Eastern Church.  Masters, 1850.  Original from the Bavarian State Library, Digitized Oct 8, 2008, p. 36)

Note que Éfeso (que incluía a los de Esmirna) era la real iglesia con “sucesión apostólica” y que hubo peleas porque Constantinopla clamaba estar sobre ella (incluso si bien la que fue reconocida como esa sede en la época de Constantino había hecho compromisos).

Note lo que enseñan correctamente los Ortodoxos:

La perspectiva de los Ortodoxos Orientales es que las otras Iglesias no tenían idea de que ellas supuestamente tuvieran que obedecerle al Obispo de Roma. En el caso de Policarpo, un hombre ordenado por el apóstol Juan como obispo de Esmirna, encontramos que Aniceto (obispo de Roma) fue incapaz de convencerlo a él de que adoptara la línea principal. Sólo unos pocos años después, vemos a Víctor (obispo de Roma) incapaz de forzar un cambio en las Iglesias de Asia. ¿Por qué? Porque ninguno allí reconocía la autoridad de Roma para hacer eso. Esto, en la mente Ortodoxa, es importante porque estas Iglesias fueron testigos esenciales de las enseñanzas de los apóstoles. Es probable que Juan, Felipe y Andrés hubiesen ministrado en el área. La memoria de San Juan era excepcionalmente fuerte entre estos obispos. ¿Habían escuchado ellos acerca de una sucesión Petrina de autoridad plenaria en Roma? No. Y sin embargo, el Amado Apóstol estaba vivo por al menos veinte años después del martirio de Pedro en Roma. ¿Estaba Juan bajo la autoridad del sucesor de Pedro en Roma? Esta conclusión que es inevitable de acuerdo a la eclesiología de Roma, es algo que los Orientales no pueden aceptar (Cleenewerck L. Su Cuerpo Quebrantado: Entendiendo y Sanando el Cisma entre los Católicos romanos y las Iglesias Ortodoxas Orientales (Una Perspectiva Ortodoxa). Euclid University Consortium Press, Washington (DC), 2007, p. 259).

Y esto es verdad. Aquellos en Asia Menor en la segunda centuria no tenían ningún concepto de que ellos fueran a obedecer a ningún “Obispo de Roma”. Al contrario, toda la evidencia histórica disponible muestra que ellos rehusaron aceptar la autoridad de cualquier obispo romano sobre la escritura o lo que ellos aprendieron de los apóstoles Juan y Felipe y sus sucesores.

En el final de la segunda centuria, Tertuliano clamaba que la sucesión apostólica en las ciudades mencionadas en Apocalipsis vino a través del Apóstol Juan:

Tenemos también las iglesias adoptivas de San Juan. Pues si bien Marción rechaza su Apocalipsis, el orden de los obispos (de ellas), cuando es trazado hasta sus orígenes, descansará todavía sobre Juan como su autor  (Tertullian. Against Marcion, Book IV, Chapter 5. Online version. Copyright © 2006 by Kevin Knight).

Note lo siguiente:

Las cartas de Ignacio de Antioquía, fechadas generalmente alrededor de 115, son los primeros documentos cristianos que testimonian la presencia de un obispo que es claramente distinto del presbiterado y es pastor de toda la iglesia. Sin embargo este testimonio es ciertamente sólo para la iglesia de Antioquía y para algunas iglesias del occidente de Asia Menor en la vecindad de Éfeso (Sullivan F.A. From Apostles to Bishops: the development of the episcopacy in the early church. Newman Press, Mahwah (NJ), 2001, p.15).

En otras palabras, la única posible área en donde la definición de los Católicos Romanos de la sucesión apostólica, de un apóstol a un obispo, pudo haber ocurrido, fue en Antioquía o en Asia Menor. (Ignacio, obispo de Antioquía, específicamente menciona a Onésimo como obispo de Éfeso y a Policarpo como obispo de Esmirna en sus cartas, pero no enlista a ningún “Obispo de Roma”.)

El último apóstol en morir, Juan, murió en Éfeso (alrededor de 100 D.C.). Por lo tanto tendría sentido que si un obispo iba a ser el sucesor de los apóstoles, esto ocurriría probablemente en el occidente del Asia Menor (Esmirna está sólo a unas relativamente pocas millas al norte de Éfeso). La “sucesión apostólica”, de un tipo, ciertamente ocurrió en Éfeso/Esmirna.

Más sobre Policarpo

Quizás el más famoso sucesor escogido por el apóstol Juan fue Policarpo de Esmirna. Policarpo es único entre cualquiera que clame ser un directo sucesor de cualquiera de los apóstoles:

1) Policarpo es el único posible sucesor apostólico directo considerado por cualquier iglesia de quien estoy consciente que hubo una carta escrita a él mientras estaba vivo. (Sí, hubo cartas escritas en el Nuevo Testamento a los líderes, pero ninguna de ellos están en alguna de las listas “aceptadas” de sucesión que he visto.)

2) Él es el único posible sucesor apostólico directo considerado por cualquier iglesia de quien estoy consciente que haya escrito cualquier documento que todavía povermos hasta este día (Hay una carta clamada haber sido escrita por Clemente de Roma, no obstante, no dice que él la escribió, ni Clemente es considerado ser el directo sucesor de ningún apóstol –la Iglesia Católica Romana actualmente reclama que Lino fue el sucesor directo de Pedro; hay también cartas escritas por Ignacio de Antioquía, pero las dos Iglesias de Antioquía estoy consciente de que claman que Evodius, no Ignacio, fue el sucesor directo de Pedro).

3) Policarpo es el único posible sucesor apostólico directo considerado por cualquier iglesia de quien estoy consciente hay cualquier documento significativo escrito acerca de él dentro de pocas semanas de su muerte.

4) Policarpo es el único posible sucesor de los apóstoles que fue claramente llamado “obispo” mientras todavía estaba vivo.

5) Los Católicos Romanos, los Ortodoxos, y los historiadores de la Iglesia de Dios todos enseñan que Policarpo era un líder cristiano espiritualmente fiel. No obstante, Policarpo rehusaba aceptar la autoridad del obispo de Roma Aniceto.

6) Policarpo es también el único posible sucesor que tiene escritos quizás dirigidos a él en la Biblia. Algunos eruditos creen que cuando Juan escribió al “ángel de la iglesia de Esmirna” realmente se estaba dirigiendo al líder de la iglesia (el término griego traducido como “ángel” puede significar representantes humanos, p. ej. Lucas 7: 24) quien ellos creen que era Policarpo.

A diferencia de los primeros líderes romanos, una carta a Policarpo circa 108-115 D.C. afirma que él era un obispo. Ignacio anota:

…a Policarpo, obispo de los de Esmirna…tan aprobado estoy de tu divina mente, que es como si fuera, fundada en una inconmovible roca, que mi alabanza excede todos los límites… (Ignatius.  Letter to Polycarp. In Holmes M.W. The Apostolic Fathers, Greek Texts and English Translations. Baker Books, Grand Rapids (MI), 2004, p. 194-201).

La Epístola a los Filipenses de Policarpo contiene un montón de información sobre lo que él creía y enseñaba. Esta carta muestra que él mantuvo posiciones que todavía son mantenidas por la Iglesia de Dios. Es muy importante notar que Policarpo mantuvo posiciones que claramente difieren de las que ahora sostienen las iglesias Católica Romana u Ortodoxa Oriental (mucho de las enseñanzas de Policarpo es discutido en el artículo Policarpo de Esmirna). Policarpo fue claramente el sucesor espiritual de los apóstoles originales. Y es la sucesión espiritual la que cuenta.

Hubo también una carta escrita acerca de su martirio por los de Esmirna que da una visión adicional sobre él. Como se mencionó previamente, él también se discute por escrito por escritores tempranos tales como Ignacio quien escribió toda una carta a él (circa 110 D.C.), Ireneo quien proclamaba que Policarpo era fiel (circa 180 D.C.), Polícrates quien clamaba que Policarpo era fiel (circa 190 D.C.), Tertuliano quien clamaba que la verdadera iglesia cristiana podía ser rastreada a través de él (circa 195 D.C.), y Eusebio quien escribió que Policarpo fue fiel a las tradiciones apostólicas (circa 330 D.C.).

Eusebio registra lo siguiente como escrito por Ireneo acerca de Policarpo:

Pues cuando yo era un niño, te vi en el Asia menor con Policarpo, moviéndose en el esplendor de la corte real, e intentando ganar su aprobación. Recuerdo los eventos de ese tiempo más claramente que los de los años recientes. Pues lo que los niños aprenden, creciendo con su mente, se junta con ella; así que soy capaz de describir el verdadero lugar en el cual el bendito Policarpo se sentaba cuando él disertaba y sus  idas y venidas, y la forma de su vida, y su apariencia física, y sus discursos a la gente, y los relatos que él dio de su intercambio con Juan y con los otros que habían visto al Señor. Y cómo él recordaba sus palabras, y lo que había escuchado de ellos concerniente al Señor, y concerniente a sus milagros y a sus enseñanzas, habiendo recibido de ellos del testimonio visual de la “Palabra de vida”, Policarpo relataba todas las cosas en armonía con las Escrituras (Eusebius. Church History, Book V, Chapter 20. Traducido por Arthur Cushman McGiffert. Extraído from Nicene and Post-Nicene Fathers, Series Two, Volume 1. Edited by Philip Schaff and Henry Wace. American Edition, 1890. Online Edition Copyright © 2004 by K. Knight).

Note que Ireneo aseguraba que él personalmente se reunió con Policarpo y que Policarpo personalmente conoció al apóstol Juan y que las enseñanzas de Policarpo estaban de acuerdo con las escrituras y con lo que él había aprendido de los seguidores del Señor.

Alrededor del año 180 D.C. Ireneo registró esto acerca de Policarpo:

Pero Policarpo también fue no sólo instruido por los apóstoles, y conversó con muchos que habían visto a Cristo, sino que también fue, por los apóstoles en Asia, nombrado obispo de la Iglesia de Esmirna…siempre enseñaba las cosas que él había aprendido de los apóstoles, y que la Iglesia ha entregado, y que son la única verdad. A estas cosas todas las iglesias de Asia testifican, como también aquellos hombres que han sucedido a Policarpo hasta el tiempo presente (Ireneo. Contra los herejes. Libro III, Capítulo 4, verso 3 y Capítulo 3, verso 4).

Esto es también después (posiblemente 20 años después) esencialmente confirmado por Tertuliano:

De alguna manera las herejías son en el mejor de los casos novedades, y no tienen continuidad con la enseñanza de Cristo. Quizás algunos heréticos pueden clamar antigüedad apostólica: Nosotros replicamos: Publiquen los orígenes de sus iglesias y desplieguen el catálogo de sus obispos hasta ahora desde los apóstoles o de algún obispo nombrado por los apóstoles, como los de Esmirna cuentan desde Policarpo a Juan, y los Romanos de Clemente a Pedro; que los heréticos inventen algo para hacerle frente a esto  (Tertullian. Liber de praescriptione haereticorum. Circa 200 A.D. as cited in Chapman J. Transcrito por Lucy Tobin. Tertullian. The Catholic Encyclopedia, Volume XIV. Copyright © 1912 by Robert Appleton Company. Online Edition Copyright © 2003 by K. Knight. Nihil Obstat, July 1, 1912. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York).

Los católicos mismos deben reconocer la importancia de estas afirmaciones de Tertuliano (como también de Ireneo)–había dos iglesias con apropiada reclamación apostólica en cuanto a él concierne. Y no sólo Roma –sino una en Asia Menor que había sido conducida por el apóstol Juan a través de Policarpo y sus descendientes.

Realmente, note que Policarpo fue llamado “el padre de los Cristianos por los anticristianos, por lo tanto él era el que aparentemente ellos habrían considerado sería el sucesor apostólico:

12:1 Diciendo estas cosas y además más, él fue inspirado con valor y gozo, y su semblante fue llenado de gracia, así que no sólo no cayó en la consternación en las cosas que le fueron dichas a él, sino que por el contrario el procónsul estaba asombrado y envió a su propio heraldo a proclamar tres veces en medio del estadio, “Policarpo ha confesado él mismo ser un cristiano”.

12:2 Cuando esto fue proclamado por el heraldo, toda la multitud tanto de gentiles como de judíos que moraba en Esmirna gritó con ingobernable ira y con un fuerte grito, “Este es el maestro de Asia, el padre de los cristianos, quien derriba nuestros dioses, quien enseña a muchos no sacrificar ni adorar”. Diciendo estas cosas, ellos gritaron fuertemente y pidieron al Asiarca Felipe que arrojara un león sobre Policarpo (Lightfoot J., Martirio de Policarpo).

En la cuarta centuria, Eusebio entendía que Policarpo fue un obispo y un sucesor apostólico:

En ese tiempo, Policarpo, un discípulo de los apóstoles, era un hombre de eminencia en Asia habiendo sido encargado con el episcopado de la iglesia de Esmirna por aquellos que habían visto y escuchado al Señor (Eusebio. Historia de la Iglesia. Libro III, Capítulo 36. Traducido or Arthur Cushman McGiffert. Extraído de Nicene and Post-Nicene Fathers, Series Two, Volume 1. Edited by Philip Schaff and Henry Wace. American Edition, 1890. Online Edition Copyright © 2004 by K. Knight).

Incluso en el siglo 21 la Iglesia Ortodoxa clama que Policarpo fue un sucesor de los apóstoles:

Como partícipe de las sendas y sucesor al trono de los Apóstoles, oh inspirado de Dios, tú encontraste que la disciplina era el medio para ascender a la visión divina. Por lo tanto, habiendo correctamente dividido la palabra de verdad, tú también luchaste por la Fe incluso hasta la sangre, oh Santo mártir Policarpo… Este apostólico y profético hombre, y modelo de fe y de verdad, fue un discípulo de Juan el Evangelista (Policarpo el Santo Mártir & Obispo de Esmirna. Greek Archdiocese of America. http://www.goarch.org/en/chapel/saints.asp?contentid=439 8/27/05).

Incluso en el siglo 21 la Iglesia Católica Romana clama que Policarpo fue un sucesor de los apóstoles:

Policarpo fue el obispo de Esmirna, hoy la ciudad de Izmir, en la costa oeste de Turquía. Él fue parte de la generación de líderes de la iglesia que sucedió a los apóstoles. De acuerdo a una tradición, él fue enseñado por el apóstol Juan y fue escogido para su oficio por los propios apóstoles…Este de veras fue uno de los escogidos de Dios–el sorprendente mártir, Policarpo, un maestro apostólico y profético… (Zanchetiin, L. ed. El Martirio de Policarpo: ¿Quién habría pensado que un hombre viejo tuviera tanto valor? La Palabra entre nosotros–El #1 Devocionario Mensual para Católicos. 2006; volumen 25, número 4, pp. 69, 74).

Puesto que los Ortodoxos y los Católicos Romanos admiten que Policarpo FUE un fiel sucesor de los apóstoles, ¿Por qué ellos no enseñan lo que él enseñó? Y puesto que ellos no lo hacen, ¿Cómo puede alguno de ellos clamar ser fieles a las enseñanzas de los verdaderos sucesores de los apóstoles?

¿En qué diferían Policarpo y sus verdaderos sucesores?

Ireneo también reportó:

Y cuando el bendito Policarpo estaba viajando a Roma en el tiempo de Aniceto, si bien había surgido una ligera controversia entre ellos en cuanto a ciertos otros puntos… Pues ni Aniceto pudo persuadir a Policarpo a unirse a la observancia [a su propia manera], en tanto que como estas cosas habían sido siempre observadas por Juan el discípulo de nuestro Señor, y por otros apóstoles con quienes él había estado conversando; ni, del otro lado, pudo Policarpo tener éxito en persuadir a Aniceto a guardar [la observancia en su forma], pues él mantenía que él estaba obligado a adherir al uso de los presbíteros que lo precedieron. Y en este estado de las cosas ellos tuvieron compañerismo uno con otro; y Aniceto concedió a Policarpo en la Iglesia la celebración de la Eucaristía; por la manera de mostrarle a él respeto; así que ellos partieron en paz uno del otro, manteniendo la paz con toda la iglesia, tanto aquellos que observaban [esta costumbre] como aquellos que no. Ireneo. (FRAGMENTOS DE LOS ESCRITOS PERDIDOS DE IRENEO. Traducido por Alexander Roberts and James Donaldson. Excerpted from Volume I of The Ante-Nicene Fathers (Alexander Roberts and James Donaldson, editors); American Edition copyright © 1885. Electronic version copyright © 1997 by New Advent, Inc.).

Aparentemente Aniceto concedió lo suficiente (tal como acerca de la posición de Policarpo sobre eso y probablemente acerca de Marción–quien Aniceto estaba de acuerdo que era un hereje) ya que no hay ningún registro de una mayor diferencia entre ellos. Parece que Aniceto trató de satisfacer a Policarpo en algún grado, y trató de no aparecer ante él como un completo hereje.

Pero ¿Estuvieron las iglesias en Asia Menor y en Roma verdaderamente en paz después de eso?

El monje católico Epifanio escribió:

Desde hace tiempo, incluso desde los primeros días, la Pascua era celebrada en diferentes tiempos en la iglesia… En el tiempo de Policarpo y Víctor, el Oriente estaba en probabilidades con el Occidente y ellos no aceptarían cartas de recomendación de los unos a los otros (Epifanio. The Panarion of Epiphanius of Salamis, Books II and III (Sects 47-80), De Fide). Section VI, Verse 9,7. Translated by Frank Williams. EJ Brill, New York, 1994, p.411).

Parece probable que Policarpo, cuando retornó al Asia Menor, habría dicho a los cristianos allí que él tuvo éxito en hacer volver a algunos de las herejías tales como las de Marción y Valentinus. Él probablemente estaba tan disgustado por su experiencia romana que él dejó que aquellos en Asia Menor supieran que ellos no deberían recibir doctrina ni otra instrucción de nadie en Roma –él también específicamente no cambiaría la observancia de la Pascua al domingo. Esto parece ser confirmado por los escritos de Polícrates unas pocas décadas más tarde.

A diferencia de muchos clamados sucesores apostólicos, Policarpo no solo fue fiel a las enseñanzas recibidas de los apóstoles y de la Biblia, sino que lo fueron muchos de los líderes que se pueden rastrear a partir de él.

El escritor católico Eusebio registró que Polícrates de Éfeso, alrededor de 195 D.C. escribió lo siguiente al obispo romano Víctor quien quería que todos los que profesan a Cristo cambiaran la Pascua del 14 de Nisan al domingo:

Nosotros observamos el día exacto; ni añadimos, ni quitamos. Pues en Asia también han dormido grandes luces, que se levantarán nuevamente en el día de la venida del Señor, cuando Él vendrá con gloria desde los cielos, y reunirá a sus santos. Entre ellos está Felipe, uno de los doce apóstoles, quien murió en Hierápolis; y sus dos ancianas hijas vírgenes, y otra hija, quien vivió en el Espíritu Santo y quien descansa ahora en Éfeso; y, además, Juan, quien fue tanto un testigo y un maestro, quien se reclinó en el seno del Señor, y, siendo un presbítero, usó la placa sacerdotal. Él murió en Éfeso. Y Policarpo de Esmirna, quien fue un obispo y un mártir; y Thraseas, obispo y mártir de Eumenia, quien murió en Esmirna. ¿Por qué necesito mencionar al obispo y mártir Sagaris quien murió en Laodicea, o al bendito Papirius, o a Melito, el eunuco quien vivió completamente en el Espíritu Santo, y quien yace en Sardis, esperando el episcopado de los cielos, cuando él se levantará de la muerte? Todos estos observaban el decimocuarto día de la pascua de acuerdo al Evangelio, no desviándose en ningún aspecto, sino siguiendo la regla de la fe. Y también, Polícrates, el menor de todos ustedes, hizo de acuerdo a la tradición de mis parientes, algunos de quienes he seguido de cerca. Y mis parientes siempre observaron el día cuando la gente sacaba la levadura. Yo, por lo tanto, hermanos, que he vivido sesenta y cinco años en el Señor, y me he reunido con los hermanos de todo el mundo, y he andado en pos de toda Santa Escritura, no estoy atemorizado por terribles palabras. Pues aquellos mayores que yo han dicho “Debemos obedecer a Dios antes que al hombre” (Eusebio. Historia de la Iglesia, Libro V, Capítulo 24. Traducido por Arthur Cushman McGiffert. Excerpted from Nicene and Post-Nicene Fathers, Series Two, Volume 1. Edited by Philip Schaff and Henry Wace. American Edition, 1890. Online Edition Copyright © 2004 by K. Knight).

Así es claro que durante todo el siglo segundo, Policarpo y las iglesias en Asia Menor continuaron observando la Pascua el 14 de Nisan, a diferencia de los romanos, y que ellos lo hacían basados en lo que la Biblia, y los de Éfeso (una iglesia que Pablo había puesto a cargo de Timoteo), y los apóstoles (Juan y Felipe) enseñaron. Note, también, que la “lista de sucesión apostólica” que Polícrates parece dar tiene individuos que no todos vivían en la misma ciudad–Polícrates está demostrando una sucesión espiritual basada en la adherencia tanto a la escritura como a las enseñanzas apostólicas.

Por lo tanto, sólo la iglesia que continúa esta práctica puede seriamente ser considerada como sucesora de los apóstoles (la primera iglesia tenía muchas doctrinas que no son mantenidas ahora por la mayoría de quienes claman ser la Cristiandad–una lista de algunas de ellas se puede encontrar en la página de la historia de la primera Iglesia).

A pesar de esto, un libro relativamente reciente sostuvo:

Muchos de los Padres estaban en desacuerdo teológico o disciplinario con Roma (por ejemplo, Cipriano e Ireneo), sin embargo ellos nunca denegaron la primacía de Roma. Ellos pueden haber debatido lo que significaba la primacía, o cómo se efectuaría en la Iglesia universal pero ellos nunca negaron la primacía (Ray, Stepehn K. Sobre esta Roca. San Pedro y la Primacía de Roma en la Escritura y la primera Iglesia. Ignatius Press, San Francisco, 1999, p. 13).

Bien, puesto que Policarpo negaba la primacía de Roma, y como a través de sus palabras y/o acciones hicieron Thraseas, Sagaris, Papirius, Melito y Polícrates (y otros), las afirmaciones anteriores (y las afirmaciones relacionadas) en ese libro están en un error –incluyendo sus conclusiones básicas–Roma nunca tuvo primacía sobre la verdadera cristiandad apostólica. Y esto es claro de las enseñanzas y prácticas de muchos que los Romanos consideraron ser los “Padres” de la iglesia.

Lista de primeros líderes

La Iglesia de Dios traza su historia desde Pentecostés, el año en que Jesús fue crucificado, a través de los apóstolos y a través de aquellos líderes que fueron fieles a la fe que fue una vez entregada a los santos (Judas 3). Enseñamos que desde el principio hasta el fin de la historia, hubo aquellos que fueron fieles a las enseñanzas apostólicas básicas, y que esto es verdad todavía hoy.

Nosotros en las Iglesias de dios no vemos la siguiente lista en la misma forma que aquellos en las iglesias Católica Romana u Ortodoxa Oriental ven las de ellos. Nosotros creemos que somos los verdaderos descendientes espirituales de los apóstoles y esto no es dependiente de una transferencia de obispo a obispo, sino a una verdadera retención de las enseñanzas en una manada pequeña –Lucas 12: 32. En un sentido los líderes de Esmirna podían también ser considerados como “la lista de sucesión apostólica de la sede de Éfeso”, pues fue aceptado por centurias que hubo sucesión apostólica en Éfeso/Asia Menor, con la sucesión después de la primera mitad del siglo tercero considerad como estar “perdida”.

Para que esto no cause malentendidos, debe ser entendido que nosotros creemos que la verdadera COG nunca murió completamente y de esta manera que la verdadera COG existió desde el comienzo hasta ahora, y que lo hará hasta el fin –nosotros no aparecimos simplemente o nos “materializamos” como los descendientes de la Iglesia Apostólica–nosotros somos una continuación (pero nosotros no siempre llamamos a nuestros líderes por la expresión “obispos”). La siguiente lista (que principalmente tiene fechas basadas en fuentes aceptadas por los Católicos Romanos) da un listado de líderes aparentemente fieles desde la primera hasta la tercera centuria. Está basada en la escritura y en el testimonio de Polícrates (que fue aparentemente aceptada también por Tertuliano). Las fechas listadas son de cuando ellos murieron, no el tiempo completo en que ellos fueron líderes:

Pedro/Pablo/Santiago hasta su muerte cerca 64-68 (principalmente supervisó iglesias de Asia Menor y Jerusalén, aunque Pablo estaba prisionero en Roma)

Juan hasta su muerte cerca 95-100 (supervisó iglesias de Éfeso de Asia Menor)

Policarpo hasta su muerte cerca 155-156 (supervisó iglesias de Esmirna de Asia Menor)

Thraseas hasta su muerte cerca 160 (supervisó las iglesias de Eumenia, pero murió en Esmirna)

Sagaris hasta su muerte cerca 166-167 (murió en Laodicea de Asia Menor)

Papirius hasta su muerte cerca 170 (supervisó iglesias de Esmirna de Asia Menor)

*Polícrates hasta su muerte cerca 200 (supervisó iglesias de Éfeso de Asia Menor)

*Apolonio de Éfeso hasta su muerte cerca 210 (supervisó iglesias de Éfeso de Asia Menor)

*Camerius de Esmirna hasta su muerte cerca 220 (posiblemente supervisó iglesias de Esmirna de Asia Menor).

* Nota: la historia concerniente a Apolonio no es totalmente clara pero hay fuertes indicaciones de que él estaba más probablemente en la verdadera iglesia (la fecha 210 procede de La Enciclopedia Católica). Básicamente no hay información acerca de Camerius de Esmirna, fuera de que él es listado como obispo de Esmirna antes del siglo tercero en fuentes como La Enciclopedia Católica y el cuestionable libro La vida de Policarpo.Después de Polícrates y Apolonio, la historia oficial (con Eusebio como principal escritor) no dice casi nada acerca de la verdadera iglesia en Éfeso, si bien una iglesia comprometida de allí desarrolló importancia en el siglo cuarto. También puede ser de interés anotar que la sucesión que Polícrates suministró NO estaba limitada a una sola ciudad, sino al líder/obispo predominante en ese tiempo. Si bien el historiador F. Arundell ha listado 70 llamados “obispos de Éfeso” (Arundell Francis V. Descubrimientos en Asia Menor: Incluyendo la descripción de las ruinas de algunas antiguas ciudades y especialmente Antioquía de Pisidia: en dos volúmenes, volumen 2, Bentley, 1834. Original de la Biblioteca del Estado Bávaro. Digitalizado el 9 feb., 2010, pp. 272-273), él falla en nombrar a la mayoría de los primeros (si bien él listó a Timoteo, al apóstol Juan, a Polícrates y a Apolonio) y tiene una brecha de más de 100 años después de Apolonio (y debe entenderse que durante esta brecha, hubo tanta apostasía, que aquellos que él listó después de Apolonio no fueron cristianos fieles). Muchos han listado a Timoteo en listas de sucesión de Éfeso junto con Polícrates y Apolonios, sin embargo si bien Timoteo estuvo en Éfeso (1 Timoteo 1: 1-3), él no habría estado por encima del apóstol Juan (si bien historiadores como F. Arundell colocan al apóstol Juan después de Timoteo en una lista de “los obispos de Éfeso”). También, si Timoteo está incluido en la lista, y Polícrates se estaba refiriendo a personas como él como Juan como “sus parientes”, en ese sentido entonces Polícrates fue el “octavo” en la anterior lista de sucesión. F. Arundell lista a Timoteo como 1, Juan como 2, Polícrates como 8, Apolonio como 9 en su lista (aunque erróneamente lista a Onésimo como 3 y a ninguno como números 4-7).

Hay claramente entonces una lista “alternativa” de líderes en una sucesión espiritual desde los apóstoles con la cual la mayoría no está familiarizada (muchas de las creencias, como también más información sobre la verdadera iglesia del siglo segundo/tercero/cuarto puede encontrarse en el artículo La iglesia de la era de Esmirna). Muchos de aquellos en la lista fueron considerados como haber sido de Esmirna como también parte de una posteriormente llamada “sede apostólica de Éfeso”.

Debería anotarse que la idea de que lo que se hizo conocido como el cristianismo tradicional Romano/Ortodoxo ganó la prominencia para el siglo tercero no es simplemente una visión sostenida por los que están en la Iglesia de Dios, sino que es mantenida por una variedad de teólogos e historiadores.

Aquí hay algo de lo que Bart Ehrman ha escrito:

la cristiandad tradicional…es la forma de cristianismo que comenzó a prosperar al final del siglo tercero y el comienzo del siglo cuarto (Ehrman B. De Jesús a Constantino: Una historia de la primera cristiandad. The Teaching Company, Chantilly (VA), 2004, p. 28).

Así, lo que se considera que es la cristiandad tradicional se desarrollo en los siglos tercero y cuarto, NO en el siglo segundo. NO en el siglo cuando pudo haber vivido el último de cualquier verdadero sucesor apostólico.

El binitarismo era la creencia de la principal forma de cristiandad hasta comienzos del siglo tercero (Policarpo, Melito, Ignacio y otros tienen escritos consistentes con sus principios). El binitarismo declinó principalmente en la popularidad general en cuanto la separación entre los verdaderos cristianos (a menudo referidos por los eruditos como Nazarenos y cristianos judíos) se amplió. Puesto que en los dos primeros siglos, tanto los verdaderos cristianos como los demás que estaban más en las iglesias Católica y/o Ortodoxa eran en su opinión binitarios. La gente en aquellos tres grupos era referida a menudo como “proto-ortodoxos”.

…el cristianismo “nazareno”, tenía una visión de Jesús completamente compatible con las creencias favorecidas por los proto-ortodoxos (sin embargo, ellos podían ser considerados parte de los círculos que organizaron el cristianismo proto-ortodoxo de la época) Pritz contendía que este cristianismo nazareno era la forma dominante de cristiandad en los siglos primero y segundo…la postura devocional hacia Jesús que caracterizaba a la mayoría de los cristianos judíos de los siglos primero y segundo parece haber sido congruente con la devoción proto-ortodoxa a Jesús…el patrón de devoción proto-ortodoxo “binitario”. (Hurtado LW. Nuestro Señor Jesucristo, Devoción a Jesús en la primera cristiandad. William B. Eerdmans Publishing, Grand Rapids, 2003, pp. 560-561,618).

No obstante, en cuanto los Católicos Romanos/Ortodoxos Orientales se hicieron menos semejantes al cristianismo original, ellos también adoptaron una visión diferente (trinitaria) de la Divinidad. El cristianismo “nazareno” se separó completamente del cristianismo de los Católicos Romanos/Ortodoxos Orientales para el final de la tercera centuria, con la mayor parte de la separación ocurriendo en el siglo segundo.

Después del siglo tercero, muchos se dispersaron por todas partes. Algunos terminaron aparentemente en las Islas Británicas. De manera interesante, las iglesias Célticas/Kélticas, alrededor del año 600 D.C. clamaban haber sido descendientes de la iglesia de los Efesios:

Las Iglesias Kélticas de Irlanda, de Galloway, y de Iona eran una con la Iglesia Británica. Ellas clamaban, como la Galia del sur y España, haber recibido su fe de la sede apostólica de Éfeso. Sus liturgias, o fragmentos tal como han llegado hasta nosotros, remarcan el hecho de pertenecer a la familia oriental de liturgias. (Dawson W. The Keltic Church and English Christianity. Transactions of the Royal Historical Society (New Series), 1884, p. 377 doi:10.2307/3677978 )

Estos pueblos tenían práctica como el Sabbath del séptimo día y la Pascua en el 14o. día de Nisan (ver La Iglesia de la era de Pérgamo y La Iglesia de la era de Esmirna).

La Biblia enseña que habría una sucesión de siete iglesias a través de la historia hasta el fin del mundo (Apocalipsis 2-3). La genuina Iglesia de Dios se rastrea a sí misma a través de aquellas siete iglesias, y mantiene las creencias básicas de ellas hasta este día (más información puede encontrarse en Las Iglesias de Apocalipsis 2 & 3).

Uno, aparentemente, Iglesia de Dios “sucesora”, a comienzos del siglo 20 (hasta alrededor de 1933) era la de A.N. Dugger. Note algo de lo que él escribió:

Sucesión apostólica…

“La visión de que una sabia y perfecta forma de gobierno y organización de la iglesia fue puesta en orden por los fundadores de la iglesia del Nuevo Testamento, que ha continuado correctamente, y que ese orden ha sido entregado por la sucesión apostólica, fue mantenida por muchos.”…–Enciclopedia Británica, volumen 5, página 759, artículo, “Iglesia”…

Esa sucesión del poder apostólico ha seguido permanecido hasta hoy inquebrantada…Gladstone ataca esto en un amistoso criticismo, expresando dudas acerca de cómo podía una iglesia permanecer callada por unas trece centurias y luego ser capaz de hablar. Este misterio, sin embargo, se aclara con un correcto entendimiento de la profecía de Apocalipsis, en donde está claramente mostrado de antemano lo que ocurriría. La iglesia se iría al desierto y sería alimentada allí por 1260 años, del rostro de su perseguidor, la bestia. Entonces como la tierra ayudó a la mujer, ella iba a regresar. Esto tuvo lugar realmente, y aunque permaneció en el silencio, en cuanto concernía al mundo, ella no es sólo capaz de hablar, sino que está divinamente alentada con el derecho a hacerlo.

Enciclopedia Británica, volumen 2, página 194 dice, “Muy temprano, sin embargo, la noción de que el apostolado era esencialmente un oficio jerárquico, encontró entrada en la iglesia…”

Las Escrituras nos enseñan más enfáticamente que la virtud y el poder apostólico eran pasados de apóstol a apóstol por la ordenación divina de la imposición de las manos y la oración. — Números 8: 10, 27: 28; Hechos 6: 6; 13: 3; I Timoteo 4: 14; II Timoteo 1: 5.

Que la “Iglesia de Dios” que guardaba el sábado, tiene un vínculo de conexión más definitivo a través de hombres santos hasta los días de los apóstoles es cierto. La misma verdadera fe, y la práctica de la adoración divina, han sido definitivamente pasadas hasta el tiempo presente por fuertes hombres de Dios, llenos con Su bendito Espíritu Santo, celosos por los preciosos mandamientos de Dios, y la fe de Jesús, fervientes en el celo, y fieles hasta la muerte. (Dugger AN, Dodd CO.  A History of True Religion, 3rd ed.  Jerusalem, 1972 (Church of God, 7th Day).  1990 reprint, p. 308)

Una “lista de sucesión de liderazgo” espiritual desde la mitad de los años 1800 hasta el presente sería formada desde Gilberto Cranmer hasta posiblemente Jacobo Brinkerhoff y luego a A.N. Dugger, en alrededor de 1933, Herbert Armstrong hasta su muerte, y mantenida por Roderick Meredith (desde no después de 1992) hasta el presente.

Algunos claman que estas son simples aserciones, sin embargo sólo aquellos que conservaron las prácticas apostólicas originales podrían tener “sucesión apostólica”, y esto parece ser entre los líderes en los pasados 160 años (La clerecía misma no otorga el Espíritu de Dios en el bautismo ni en la ordenación. La clerecía implora al Padre que otorgue a la persona Su Espíritu Santo por la vía de la oración y de la imposición de las anos. El Espíritu es dado por el Padre, y si el Padre responde la oración del clérigo (lo que principalmente depende de la sinceridad/arrepentimiento de la persona). Por lo tanto, incluso si el miembro específico de la clerecía que llevó a cabo la ceremonia tiene asuntos o caídas lejos de la verdad, el procedimiento todavía es válido.)

¿Cómo puede uno saber si los líderes de la genuina Iglesia de Dios tienen sucesión apostólica o si en lugar la tienen los líderes de las “sedes” en Roma, Constantinopla, Alejandría, Antioquía o Jerusalén? ¿Es por clamar una lista específica de líderes desde hace casi 20 siglos o algo así?

Note lo que Jesús enseñó:

 15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.

16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?

17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.

18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.

19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.

20 Así que, por sus frutos los conoceréis.

21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?

23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. (Mateo 7: 15-23).

Así que son los frutos los que son importantes. Los frutos ciertamente parecerían incluir mantener las enseñanzas y las prácticas de la primera iglesia como están registradas en la Biblia y también (en un grado menor) los primeros líderes que profesaron a Cristo. Y el hecho es que el mayor grupo existente que mantiene todas las doctrinas y prácticas de la primera iglesia (como se mencionó al comienzo y se mostró después en el Apéndice A en este escrito) es la genuina Iglesia de Dios.

Recuerde, el apóstol Pablo enseñó:

Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y siempre. No os dejéis llevar por varias y extrañas doctrinas (Hebreos 13: 8-9).

Recuerde también que Jesús, los apóstoles, y sus verdaderos sucesores guardaron la Pascua el 14o., observaban el Sabbath del séptimo día, no toleraban ídolos, tenían una “visión binitaria”, etc. Tal como la genuina iglesia de Dios hoy en día.

¿Cambiarían los sucesores de los apóstoles la doctrina básica?

Sin ir a todos los detalles (a algunos de los cuales se alude en el Apéndice A abajo), una pregunta que debe ser contestada es cómo sería posible que un verdadero sucesor de los apóstoles negara o cambiara doctrinas básicas.

Bien, la historia claramente muestra que el Patriarca Ecuménico de Constantinopla (Macedonius) y el Obispo de Roma (a veces referido como el Papa Liberius) enseñaron que denegar la divinidad del Espíritu Santo como la tercera persona de una trinidad era doctrina correcta (en ese punto aquellos dos líderes realmente eran bíblica e históricamente correctos). (Para detalles, por favor vea el artículo ¿Pensaban los primeros cristianos que el Espíritu Santo era una persona separada en una Trinidad?)

Sin embargo, esto es considerado ser una tal doctrina básica de los Católicos y los Ortodoxos, que ahora ellos tienen un problema. Si el Espíritu Santo es la tercera persona de una trinidad, entonces sus “sucesores” en el siglo 4 denegaron la fe. Y puesto que ambos fueron sucesores por más de una década cada uno, entonces los Católicos y los Ortodoxos deben admitir que ellos no tienen una ininterrumpida línea de sucesores de su fe como ellos dicen que tienen.

Y por supuesto, este es el problema. Ninguno de esos grupos tiene el tipo de sucesión apostólica inicial que ellos reclaman ahora, muchos de aquellos que están en sus listas de sucesión mantuvieron doctrinas contrarias a lo que los apóstoles originales enseñaron, y ninguna de aquellas iglesias es por lo tanto verdaderamente apostólica como ellas claman que son.

Conclusión

No hay una sola ciudad que pueda probar con registros contemporáneos que ella tuvo una sucesión ininterrumpida de obispos/pastores comenzando con un apóstol. No hay una ciudad singular que pueda probar una continua sucesión que lleva las enseñanzas de los apóstoles originales hasta el presente. La Biblia claramente enseña que no sería posible que una ciudad estuviera disponible para los verdaderos cristianos a través de toda la era de la iglesia.

Hubo muchos individuos que fueron escogidos por los apóstoles para conducir las iglesias en todo el mundo. Sin embargo, sólo hubo un área, Asia Menor, que podría claramente dejar que verdaderos contemporáneos clamaran que ella tuvo un obispo que fue directamente escogido por un apóstol original (esto es donde Roma, Alejandría, Jerusalén, y Constantinopla fallan) y que conservó las prácticas apostólicas de ese obispo (esto es donde Roma, Alejandría, Jerusalén, Constantinopla, y Antioquía fallan).

Una revisión de lo que la Biblia enseña, y los escritos por o acerca de estos individuos o sus sucesores, claramente muestran que aquellos que están clamando haber sido sucesores de la misma ciudad por casi dos mil años contradice las enseñanzas de Jesús.

Una posterior revisión de lo que la Biblia enseña, y los escritos de o acerca de estos individuos o sus sucesores, muestra que quienes ahora claman que ellos son los sucesores en Roma, Alejandría, Antioquía, Constantinopla y Jerusalén claramente no conservaron las enseñanzas originales de los apóstoles o de sus verdaderos sucesores. Ellos mantuvieron principalmente visiones que se hicieron dominantes en los siglos tercero y cuarto.

Así:

Ni la Iglesia Ortodoxa de Alejandría ni la Iglesia Copta pueden ser consideradas el área de sucesión apostólica puesto que no era posible que Marcos hubiese sido obispo cuando ellos lo dicen. También, no está claro que Alejandría realmente tuviera una sucesión de obispos anterior a Demetrio en la mitad del siglo segundo. Pero es claro que ni las iglesias Ortodoxas ni Coptas mantuvieron las enseñanzas originales de los apóstoles.

Ni las dos iglesias de Antioquía pueden ser consideradas el área de posible sucesión apostólica puesto que ninguna mantuvo las enseñanzas originales de los apóstoles. Además hay una duda significativa de que Pedro tuviera cualquier “reino” allí. Ambos grupos tienen problemas con las fechas clamadas para sus primeros obispos enlistados. También su primer obispo, pretendidamente después de Pedro, puede haber sido Ignacio y no Euodius –por lo tanto esto sugiere mayores dudas de que aquí ocurriera sucesión directa (además parece que esta iglesia cambió cuando Aslipiades se hizo obispo).

La Iglesia Ortodoxa de Constantinopla no puede ser considerada el área de sucesión apostólica puesto que ella no retuvo las enseñanzas originales de los apóstoles. Ni tiene pruebas verdaderamente contemporáneas de sus primeras supuestas sucesiones. En su lugar el recuento bíblico y algunas de sus propias admisiones prueba que Onésimo no podía haber sido su tercer supuesto obispo.

La Iglesia Ortodoxa de Jerusalén no puede ser considerada el área de posible sucesión apostólica como ella reclama pues hay una brecha de casi 50 años entre Santiago y su primer obispo, además no retuvo las enseñanzas originales de los apóstoles.

La Iglesia de Roma (Católicos Romanos) no puede ser considerada el área de posible sucesión apostólica pues no está claro que realmente tuviera ningún obispo/pastor antes de Aniceto (o posiblemente Pío en la mitad de la segunda centuria, además no retuvo las enseñanzas originales de los apóstoles. Los eruditos Católicos Romanos claramente admiten que ellos no pueden probar que hubo una ininterrumpida sucesión de obispos, comenzando con Lino –realmente, muchos enseñan que no hubo tempranos obispos de Roma. La confianza en el estropeado relato de Ireneo (ya que la Biblia muestra que es incorrecto que Pedro y Pablo fundaran la iglesia en Roma), no es sustituto de apropiada escolaridad. Por lo tanto los Católicos Romanos no tienen verdadera sucesión apostólica (por favor vea el detallado artículo ¿Qué enseñan realmente los eruditos Romanos acerca de la historia de la primera iglesia?).

Si una línea continua identificable de sucesión de obispo a obispo es necesaria, entonces ¿Por qué ella no es mencionada una sola vez en toda la Biblia? ¿Y por qué ninguna de las cinco mayores ciudades que confían en ese tipo de reclamo no tienen prueba real de que no hubiera una importante y significativa brecha en sus pretendidas listas de sucesión (especialmente al, o cerca del, comienzo DE TODAS ELLAS)? Recuerde que los reclamos de sucesión apostólica no son lo mismo que SU PRUEBA, y ninguna de las ciudades mencionada puede realmente probar que ellas incluso tengan la transferencia de apóstol a obispo a obispo en la cual están basados sus RECLAMOS.

Adicionalmente, como se citó al comienzo de este escrito, los eruditos Católicos Romanos han admitido que no hubo una línea ininterrumpida de sucesión apostólica de obispo a obispo que ocurriera para las iglesias de Roma, Alejandría, Constantinopla, e incluso Jerusalén. Por lo tanto los recientes reclamos del actual papa de que la verdadera iglesia tiene que tener “sucesión apostólica” parecerían descalificar a todas aquellas iglesias.

Jesús hizo claro que sólo aquellos que tengan Sus apropiadas prácticas tendrían reclamos reales de sucesión espiritual (cf. Juan 8: 30-32).

El único líder temprano que fue claramente escogido por los apóstoles fue Policarpo de Esmirna. Si la sucesión apostólica se requería de uno o más de los apóstoles originales a uno llamado obispo, entonces Policarpo reúne las calidades. La verdadera Iglesia de Dios, representada ahora como la porción de Filadelfia de la Continuación de la Iglesia de Dios, enseña que Policarpo fue escogido el líder predominante por los apóstoles. La Continuación de la  Iglesia de Dios traza su historia a través de muchas ciudades y áreas desérticas desde el tiempo de Pentecostés en 31 D.C. hasta el presente. Y la Continuación de la Iglesia de Dios realmente mantuvo las mismas enseñanzas que Policarpo mantuvo (algo de esto se discute en el artículo Policarpo de Esmirna) y escribió que los cristianos habrían de continuar (ver capítulos VI, VIII, IX y X de la Carta de Policarpo a los Filipenses).

Incluso los Católicos Romanos y los Ortodoxos Orientales admiten que Policarpo fue un fiel sucesor de los apóstoles. Puesto que ellos no enseñan lo que Policarpo enseñó, pero lo hace la Continuación de la Iglesia de Dios, y ninguno de aquellos retuvo estas mismas enseñanzas bíblicas, ninguno de ellos debería ser considerado como teniendo verdadera sucesión apostólica espiritual. Y esta se ha cumplido a través de la imposición de las manos (Hebreos 6: 2).

Es sólo la verdadera Iglesia de Dios (que incluye a aquellos que todavía viven que son parte espiritualmente de las porciones de Tiátira, Sardis, Filadelfia y Laodicea de la verdadera iglesia, ver Apocalipsis 2 & 3, con Filadelfia siendo la más fiel) la que mantiene las mismas enseñanzas como verdadera sucesora de los apóstoles. Y nosotros podemos trazar nuestra historia desde el tiempo de los apóstoles hasta el tiempo presente. Así, es la Continuación de la Iglesia de Dios la que puede probar que este es el más claro reclamo de verdadera sucesión espiritual apostólica.

Ahora que usted ha aprendido que ha una iglesia que tiene el más claro reclamo de tener sucesión apostólica, ¿Quiere usted saber más? Si es así por favor visite mi página de la primera cristiandad puesto que ella tiene vínculos con artículos acerca de las personas, los lugares, y las doctrinas de la verdadera iglesia apostólica.

Thiel, B. Ph.D. Sucesión apostólica. www.cogwriter.com (c) 2007 2008 2009 2011 2012 2013 0112

Apéndice A

CREENCIAS DE LA PRIMERA IGLESIA

Mientras los eruditos tienen una variedad de opiniones, este apéndice mencionará simplemente las siguientes creencias mantenidas por los verdaderos cristianos en el siglo segundo, con artículos altamente documentados basados en la Biblia y en los primeros escritos históricos:

El Bautismo de los Cristianos era por inmersión y no incluía infantes.

La Biblia completa con los propios Antiguo Testamento y Nuevo Testamento fue confiada por la Iglesia en Asia Menor.

Una visión Binitaria, que reconocía el Espíritu Santo, fue mantenida por los líderes apostólicos y post-apostólicos.

Los Cumpleaños no eran celebrados por los primeros cristianos.

Nacido de nuevo significa ser nacido en la resurrección, no al tiempo de la conversión.

El Celibato de Obispos/Presbíteros/Ancianos no era un requerimiento.

El Gobierno de la Iglesia era jerárquico.

La Navidad no era observada por ningún Cristiano profeso antes de la tercera centuria, o nunca por aquellos que mantuvieron las primeras enseñanzas.

La Circuncisión, si bien no era requerida, fue largamente practicada por los Cristianos nazarenos originales.

La Confesión de los pecados no se hacía ante los sacerdotes y no requería penitencia.

La Deidificación de los cristianos (que comienza después de la primera resurrección) fue enseñada por los primeros líderes de la Iglesia.

Los Deberes de los Ancianos/Pastores eran pastorales y teológicos, no predominantemente sacramentales -ni ellos se vestían como muchos hacen ahora.

La Semana Santa per se no era observada por la iglesia apostólica.

Los Días Santos de Otoño (y Primavera) eran observados por los verdaderos primeros cristianos.

El Padre era considerado Dios por todos los primeros Cristianos profesos.

El Verdadero Evangelio incluía el reino de Dios y la obediencia a la ley de Dios y era así entendido por los fieles.

El Cielo no fue enseñado como recompensa por los Cristianos.

El Espíritu Santo no era considerado como un Dios o una persona por ninguno de los primeros verdaderos cristianos.

Los Himnos eran principalmente salmos, no alabanzas a Cristo.

Se enseñaba en contra de los Ídolos, incluyendo la adoración de la cruz.

La Inmortalidad del alma o de los humanos no era enseñada.

Jesús era considerado como Dios por los verdaderos Cristianos.

El Reino de Dios era predicado.

El Pan con Levadura era removido de las casas de los primeros Cristianos cuando los Judíos hacían lo mismo.

La Cuaresma [Pascua florida] no era observada por la iglesia primitiva.

El Limbo no era enseñado por la iglesia original.

El Servicio Militar no le estaba permitido a los primeros verdaderos cristianos.

El Milenarismo (mil años literales de reino de Cristo sobre la Tierra, a menudo llamado el milenio) fue enseñado por los primeros Cristianos.

Del Monasticismo no se escuchó nada en la primera iglesia Cristiana.

La Pascua era guardada en el 14 de Nisan por los cristianos apostólicos y los de la segunda centuria en el Asia Menor.

Pentecostés se guardaba en Domingo por ciertos Judíos y era observado entonces por los Cristianos profesos.

El Purgatorio no era enseñado por la iglesia apostólica original.

La Resurrección de los muertos fue enseñada por todos los primeros Cristianos.

El Sabbath era observado el sábado por la iglesia apostólica y post-apostólica.

La Salvación se creía que era ofrecida a los escogidos ahora por la primera Iglesia, siendo otros llamados más tarde, si bien no todos los que enseñaban esto (u otras doctrinas) practicaban “la fe que una vez fue dada a los santos” (Judas 3).

El Plan de Seis Mil Años de Dios para que la humanidad se gobernara a sí misma era creído por los primeros que profesaban a Cristo.

El Domingo no era observado por los apostólicos y por los Cristianos post-apostólicos originales.

Los Diez Mandamientos eran observados por los Cristianos apostólicos y por los verdaderos post-apostólicos –y en el orden que la Iglesia de Dios reclama que ellos son.

Se daban Diezmos y Ofrendas para sostener el ministerio, las iglesias, los necesitados, y los viajes evangélicos y la proclamación.

La Tradición tuvo algún impacto en los Cristianos de la segunda centuria, pero nunca se supuso que pudiera prevalecer sobre la Biblia.

La Trinidad no era una palabra usada para describir la Divinidad por los apostólicos o los Cristianos de la segunda centuria, si bien se reconocía cierto trío o grupo de tres.

Las Carnes Inmundas eran comidas por los primeros alegoristas, pero no por los verdaderos Cristianos.

La Concepción de la Virgen era reconocida por todos los Cristianos ante-Nicenos.

Note que los siguientes artículos documentan las creencias de las iglesias Católica Romana y Ortodoxa Oriental. Y que en muchos casos, los Romanos y los Ortodoxos cambiaron sus creencias por aquellas que NO FUERON MANTENIDAS POR LOS APÓSTOLES ORIGINALES, sin embargo la Iglesia de Dios ha continuado guardando esa fe apostólica, original:

¿Quién es fiel: La Iglesia Católica Romana o la Continuación de la Iglesia de Dios? ¿Sabe usted que ambos grupos compartieron un montón de las primeras enseñanzas? ¿Sabe usted qué iglesia cambió? ¿Sabe usted qué grupo es más fiel a las enseñanzas de la iglesia apostólica? Este documentado artículo responde estas preguntas.

Algunas similaridades y diferencias entre la Iglesia Ortodoxa y la Continuación de la Iglesia de Dios Ambos grupos tienen algunas sorprendentes similaridades y algunas principales diferencias. ¿Sabe usted cuáles son?

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Thiel B. Ph.D. Apostolic Succession. www.cogwriter.com (c) 2006/2007/2008/2009/2010/2011/2012/2013 0112

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